Los días pasaban pesarosos y Serena seguía sin cambiar su decisión. A pesar de los reiterados intentos de Darien para reconquistarla no lograba tener éxito en ellos. Era otra noche en la que Darien volvía rebuznando a su departamento trayendo consigo otro de sus regalitos rechazados por Serena.
Lo odio- se decía Darien una y otra vez- no puedo soportarlo más!!! ...¿Qué haré si vuelve por ella? –un gesto mezclado entre furia y terror se dibujó en su rostro- debo impedir eso y ya sé dónde conseguir apoyo.
Haruka tenoh acababa de aparcar su espectacular BMW m6. Por el balcón del departamento pudo ver a Michiru que estaba esperándola.
Subió ansiosamente, ese último mes Setsuna y Hotaru se habían quedado con ellas por lo que no les había quedado tiempo para la intimidad. Pero esa noche Rei había invitado a todas a cenar en el templo con la idea de alegrar a Serena, también a Amy y a Mina que arrastraban el ala con toda esta situación; incómodas de continuar una mentira que no podrían sostener por mucho tiempo y por supuesto tristes por el hecho de que no sabían nada de Yaten y Taiki. Así que en medio de todo este embrollo, Haruka vio una tangente por dónde escapar de la cena. Con una excusa rebuscada tendría la noche a solas para ella y su compañera.
Abrió la puerta lentamente para sorprender a Michiru. Qué delicia era mirarla cuando ella no estaba viéndola. El pelo le rozaba los hombros y el escote en un atrevimiento que a ella le hubiera gustado tomarse. Los ojos de Michiru estaban absortos en una partitura que estaba a punto de tocar. Haruka traía puesto un saco y una camisa negra con un par de botones desprendidos de manera casual que le daban su toque masculino. Michiru estaba en posición de comenzar a tocar su violín cuando se sintió observada. Sin abandonar su postura de concertista miró de reojo al filo de la puerta.
¿Qué haces Haruka? –sonrió con malicia.
Te miro y...envidio a tu violín, que tiene el agrado de ser acariciado por tus manos –Haruka ingresó a la habitación cerrando tras de sí con un giro de llave.
Haruka –reprendió Michiru a su compañera mientras dejaba a su instrumento olvidado a un costado- sabes que las demás pueden venir en cualquier momento.
Para cuando terminó de decir esto Haruka ya se encontraba a su lado tomándola por la cintura, con su fuerte mirada fulminándola y con su mano acariciándole suavemente el mentón.
No volverán hasta tarde preciosa –se acercó a su oído para hablarle muy despacio- he pensado que nos merecemos un momento a solas, Setsuna y Hotaru cenarán con el resto de las chicas y yo...decidí excusarnos de la cena.
Michiru sonrió del plan que había elaborado Haruka, era obvio que se habían extrañado mutuamente.
¿Qué pasa? ¿No estás contenta? –dijo Haruka esbozando un puchero enternecedor- pensé que estarías de acuerdo, aunque si no quieres aún podemos ir a la cena.
Claro que no iremos a la cena Haruka y empecemos a aprovechar el tiempo en vez de hablar –Michiru ya le acariciaba la espalda cuando sonaron unos golpes en la puerta.
Haruka!!! Haruka!!! ¿estás ahí? –Darien golpeaba fuerte e insistentemente la puerta- me urge hablar contigo.
Haruka hizo un gesto de impaciencia, dio vuelta los ojos y cerró sus puños. Michiru al notar los encrispados nervios de Haruka le tomó los puños y los besó hasta que se relajaron. Luego le dió una sonrisa cómplice y se dirigió a abrir la puerta.
Detrás de ésta, un Darien rebosante de impotencia, se encontraba con una caja de bombones con un moño rosa que indicaba que era un regalo.
Espero que no hayas venido a declararte –Michiru intentó bromear para llevar adelante la situación.
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Sailor Moon :Seiya, Serena y los sueños
FanfictionLos personajes no me pertenecen, los derechos pertenecen a Naoko Takeuchi. La Historia, de mi autoría, se desarrolla tres meses después de la batalla con Sailor Galaxia. Seiya abrió sus ojos, el fuerte ruido de la puerta cerrándose de golpe lo habí...
