Darien apagó el motor frente a la casa de Serena, se miró en el espejo retrovisor para controlar que todo estuviera bien, siempre se peinaba muy prolijo era parte de su estilo. Entonces la vio...estaba parada sobre la acera, era como un espejismo en el desierto, una aparición bajo el cielo nocturno. Se bajó del auto para abrirle la puerta, entonces pudo observar a la muchacha de costado, su espalda descubierta por completo...trastabilló casi hasta caer, Serena no pudo notarlo y él logró disimular la situación. Le abrió la puerta y ella se sentó lentamente en el lugar del acompañante sonriéndole sin dejar de mirarlo a los ojos. Darien cerró la puerta y se dirigió al asiento del conductor, encendió el motor y emprendió la marcha. La llevó a un restaurant muy lujoso en las afueras de la ciudad, durante el viaje hablaron sobre su día, Serena le contó lo sucedido con Luna y debatieron las causas posibles de su imposibilidad de hablar. Una vez en el restaurant, se sentaron en una bonita mesa privada.
Estás exquisitamente hermosa Serena-dijo Darien al fin- me sorprendiste gratamente amor.
Serena sonrió-Me alegro que te haya gustado, sólo quería disculparme contigo por lo de ayer y decirte que no volverá a suceder-Serena trataba de hablar con propiedad, tenía en la cabeza un montón de consejos que Mina le había dado.
Pues-el muchacho sonrió y levantó la mirada-si así son tus disculpas debería molestarme más seguido.
El mozo les trajo la carta y poniéndola sobre la mesa les preguntó-¿Qué desean tomar?
Traiganos un vino, Chenin dulce estaría bien-dijo Darien con naturalidad, sabía que Serena no estaba acostumbrada a tomar, pero a pesar de sus esfuerzos él se sentía muy nervioso y necesitaba relajarse, se lo inyectaría si pudiera con tal de no demostrar su miedo, la noche recién comenzaba.
Serena pensaba miles de cosas al mismo tiempo, estaba preocupada, sentía que se veía ridícula, Mina le dijo que pidiera un plato sofisticado, que no comiera demasiado, que no comiera rápido como siempre, que no hablara con la boca llena y que de vez en cuando fuera al tocador a retocarse el labial.
Darien la miraba tomar el vino delicadamente en sorbos y comer como toda una dama- "no parece la Serena de siempre"- la recorría con la mirada-"así vestida parece mayor de lo que es, pero aún no sé si sea correcto llevarla al apartamento"- entonces recordó las palabras de Andrew " o será que tienes miedo?"- "no... debo hacerlo, al menos debo intentar".
La velada iba llegando a su fin y el momento de volver a casa había llegado, estaban los dos sentados en el automóvil en silencio.
Serena, ¿me acompañarías a mi apartamento? podríamos tomar un café, me gustaría que escuches un disco nuevo que me compré-sugirió Darien deseando que la respuesta fuera negativa y no tener que arriesgarse.
Está bien-dijo Serena que se sentía un poco mareada por el alcohol.
Aparcaron el vehículo, Darien tomó a Serena por la cintura y ambos subieron al ascensor.
Una vez ahí le preparo café y puso su disco, La vie in rose comenzó a fluir en la habitación.
Es una canción muy bonita-dijo serena tomando su café.
Darien dejó su café a un lado, se puso de pie y tendió su mano haciendo una reverencia- ¿Bailamos princesa?
Serena accedió y lentamente se movieron al compás de la música, solos y a media luz. Darien comenzó tímidamente a acariciarle la espalda, mientras sostenía su mano, comenzó a besarla.
Serena se encontraba perdida, mareada e insegura. Sintió como Darien tocaba su espalda sin dejar de besarla apretándola contra sí como si quisiera fundirse con ella. El corazón comenzó a latir más rápidamente. Entonces él se alejó un momento para tomarle por detrás.
He estado conteniéndome contigo durante mucho tiempo, pero hoy dejé dar rienda suelta a mi imaginación-dijo mientras la tomaba por las caderas besándole el cuello-eres demasiado tentadora, mucho más en esta noche que has sido perfecta.
Serena comenzó a temblar, tenía miedo, su inocencia no le permitió anticipar adonde se dirigía la situación, entonces sintió como Darien elevó sus manos para tomar sus senos apretándolos con desesperación jadeando cerca de su oído, fue el punto máximo, los ojos de Serena comenzaron a liberar lágrimas, una tras otra caían en las manos de Darien.
Serena, ¿estás bien?- preguntó Darien al darse cuenta que él era el único encendido, Serena trataba de contener el llanto.
Perdóname- dijo la chica con un hilo de voz-puedes llevarme a casa?
Darien se sintió como un idiota, era la primera vez que serena lloraba en esa forma, sin hacer ruido, tratando de no pestañear para que las lágrimas no cayeran, queriendo disimular su congoja.
Sí Serena vamos, siento haber... vámonos-la vergüenza y la culpabilidad asomaban en la mirada de Darien.
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Sailor Moon :Seiya, Serena y los sueños
Fiksi PenggemarLos personajes no me pertenecen, los derechos pertenecen a Naoko Takeuchi. La Historia, de mi autoría, se desarrolla tres meses después de la batalla con Sailor Galaxia. Seiya abrió sus ojos, el fuerte ruido de la puerta cerrándose de golpe lo habí...
