2. Calum

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Había llegado hace solo una hora a casa, hacía solo dos horas y media había visto a Hannah, y ya necesitaba verla de nuevo. Era raro la manera en la que me hacía sentir. Sí, sabía que había otros chicos, pero por alguna razón sentía que conmigo era distinto. Que a mí me quería de otra forma, de una manera más significativa que algo de una semana. Que me tomaba más en cuenta, o al menos eso quería creer. Quería creer que mercería su afecto.

La necesitaba para que me necesite de esa manera. Pero si así lo quería tenía que hacer algo. Así que, luego de pensarlo unos minutos, me dirigí directamente hasta su casa. Tomé las llaves del auto de mi mamá y a los dos minutos ya estaba de camino a la casa de Hannah.

Mientras conducía pensaba en qué debería decirle. No sabía si simplemente ir y decirle que la amaba, que quería ser algo más. Si decirle que estaba aburrido y decidí pasar. O, como siempre, decirle que estaba excitado o frustrado y necesitaba descargarme. Quizá ella me veía como algo en lo que desquitarse, o creía que yo la veía a ella de ese modo. Pero era la única manera de entrar a su casa.

Mi casa estaba a solo 16 cuadras de la suya, así que no tardé mucho en llegar. Decidí hacer el acto de "desesperación" y golpear fuertemente la puerta, así ella sabe que se trata de mí. Lo hacemos regularmente. Golpeé cuatro veces la puerta, bastante fuerte que digamos.

Esperé unos dos minutos hasta que abrió. Estaba hermosa, como siempre. Pero con algo especial. Aunque, por la "desesperación", no tuve tiempo de detallarla, cuando la tomé de la cintura y comencé a besarla. Por un momento me sentí bien, perfectamente bien. Hasta que me di cuenta de que ella no seguía el beso. De todos modos eso no me detuvo, si me quería parar, estaba en todo su derecho.

Lamí su labio inferior con la punta de mi lengua, queriendo intensificar el beso. Pero en vez de eso, sentí cómo sus manos me golpeaban en el pecho. Me separé de ella, sin entender lo que estaba pasando.

-¡¿Qué te pasa?! -dije enojado. No entendía por qué siempre era ella la que me frenaba y yo el que quedaba con las ganas de más.

-Eso era exactamente lo que iba a preguntarte -dijo, con el ceño fruncido.

La miré atentamente, en cualquier momento iba a empezar a buscar las cámaras.

-No jodas Hannah, estoy cansado por el examen de hoy, te necesito de buen humor ¿Podrías ser un poco más tolerante conmigo solo por esta vez? -se quedó viendo un punto fijo en el suelo.

Volvió a mirarme a los ojos y pude ver cómo su mirada se tranquilizaba.

-Hola. Soy Alessia. Hannah salió con... -hizo una breve pausa para luego continuar -Salió con unas amigas.

-Hannah, te estoy viendo -parecía una broma. Si no quería verme, podía simplemente decírmelo, ni que fuera acosador. -No jodas, déjame pasar - intenté pasar, pero me frenó poniendo su pequeña mano frente a mi pecho.

No entendía nada.

-¿En serio no me crees? Soy Alessia, la hermana gemela de Hannah. Si te pones a ver bien, cosa que no quiero que hagas, gracias, verás que estoy vistiendo una simple pijama con una remera que hace referencia a que leo regularmente. ¿Crees conocer lo suficiente a Hannah? Pues ella nunca usaría esto. Es más de los vestidos floreaditos y chillones, incluso estando dentro de la casa... ¿En serio nunca dijo nada de mi? -no pude evitar verla de arriba a bajo. Ella realmente necesitaba usar más ese tipo de remeras, resaltaba sus tetas. Además, ese pantalón es muy cute. Cualquiera amaría verla en pijama cada día.

-Quizá hubiera estado celosa de ti si nosotros supiéramos siquiera de tu existencia -le dije, a lo que respondió con una mirada confusa.

-¿Nosotros? -preguntó.

De Alessia Para Hood ❀ cthHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora