Mamá y la abuela me interrogan durante media hora de reloj. Quieren saber dónde he estado durante todo el mediodía y gran parte de la tarde. Así que, les miento diciéndoles que fui a dar un paseo por The Rocks con Selena.
A los pocos minutos me encuentro estirada en mi cama ya duchada y revisando los últimos mensajes de Whatsapp de Clara. En los mensajes me explica que ha conocido a un chico llamado Trévor que es increíblemente guapo. Cuenta que lo ha conocido gracias Tyler, uno de nuestros amigos. Se la ve súper ilusionada y no puedo evitar sonreír a la pantalla de mi móvil. Decido contestarle y le pongo que la llamaré mañana por la mañana sin falta.
Dejo el móvil en la mesita y desvío la mirada al blanco techo de mi habitación. Aún no me puedo creer por todo lo que habrá pasado Ethan y su familia. Perder a un padre es horrible y más si te sientes culpable.
De repente tocan a la puerta y se asoma la pequeña cabeza de Jimmy por la puerta.
- ¿Estás durmiendo? – susurra muy a poca poco para que nadie de la casa lo escuche. Como respuesta, enciendo la luz de la mesita. - ¿Puedo?
Veo que señala mi cama con su dedo índice y los ojos le brillan mucho. Demasiado.
- ¿Tienes miedo de dormir solo? – río despacio.
- ¡No! – pega un pequeño chillido pero no tan fuerte como para despertar a la abuela y a mamá. – Solo que no puedo dormir – sopla.
Le abro las sabanas de mi cama y le hago un gesto con la cabeza para que se acomode a mi lado. Tiene 11 años y ya es mayorcito para estas cosas. Sé que esto no lo suele hacer, normalmente decide despertarme por la madrugada cuando ha visto alguna película de miedo.
- Mamá dijo que no vieras la película – le reprocho.
- ¡No es por la película, te digo! – enfadado, coge las sabanas y se tapa la cara mientras me da la espalda.
Sí, sí que la ha visto. I tanto.
***
Jimmy no para de moverse de un lado para el otro hasta que consigue, después de dos largas horas, echarme de la cama. Está como un tronco de dormido y me ha echado de mi propia cama. Lo odio. Me quedo de pié, mirándole y con las manos en cada lado de mi cintura.
En ese momento mi mirada se desvía hacia la mesita de noche, dónde la plantalla de mi Iphone ha dejado atrás su color oscuro para iluminarse de la nada.
Voy lo más deprisa que puedo sin hacer el más mínimo ruido y lo cojo.
Es Selena.
- ¿Sí?
- ¡Carol!
Está eufórica o eso parece.
- ¿Qué pasa? – contesto enseguida, mientras retiro mi móvil de la oreja y compruebo que son las 4 y media de la madrugada. – Son casi las 5 de la mañana, ¿Estás loca?
Me acomodo en la cama. Sentada, sin rozar ni un milímetro al bicho que tengo como hermano pequeño.
- Ya... bueno... - se queda un rato en silencio, pensando si ha hecho bien en llamar o no - ¿Podemos vernos?
- ¿Ahora? – sueno un poco borde, pero es lo que hay, a las 4 y media de la mañana no se suele decir de quedar a alguien.
- Sí... Bueno... si puedes.
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Un lugar diferente
Novela JuvenilPara Caroline Miller, una chica de tan solo 18 años de edad que se acaba de graduar en el instituto, el verano no empieza de la mejor manera posible: sus padres se divorcian y, para más drama, se va a pasar las largas vacaciones de verano a Sydney...