XXV "No tolero a los mentirosos"

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Sebastián POV:

Dejé escapar un gruñido de frustración al mismo tiempo que ponía mis puños cerrados sobre la mesa delante de mí.

Sebastián: –Esto es realmente ridículo.–
Le grité con la cara roja.

Mario: –Bro, cálmate.–
Habló con suavidad, pero yo negué con la cabeza vigorosamente, haciendo caso omiso de él.

Sebastián: –¿Cómo rayos no podemos rastrearla? ¿Está porquería está rota o algo así?–
Tiré la mesa en la que estaba nuestro equipo puesto.

Suspiré fuertemente, me pasé los dedos por mi pelo antes de tirar de los extremos.

Johann: –Tirar la mesa no va a hacer que funcione, Sebastián.–
Habló con un movimiento de cabeza.
–Tienes que sentar tu trasero & concentrarte.–

Anduve hacia otro lado, haciendo caso omiso de sus palabras también.
Todo lo que sabía era que tenía que encontrar a _____ antes de que la perdiera.

Johann se mordió la lengua para no decir algo que me pusiera de mal humor.

Johann: –¿Qué más puedes contarnos?–

Sebastián: –¿Qué más quieres que te diga?–
Escupí, volviendo mi cabeza para mirarle a los ojos.
–Todo lo que sé es que ella se fue con ese idiota del restaurante en un convertible rojo.–

Johann se frotó la frente con frustración.

Johann: –Los vamos a encontrar ¿de acuerdo? Sólo tienes que calmarte de una maldita vez & concentrarte. No podemos tenerte pateando la mesa cada vez que pienses que los perdimos. No podemos encontrarla de esta forma, si todo lo que vas a hacer es una escena.–

Sebastián: –No voy a hacer una escena.–
Exclamé en voz baja.
–Simplemente no podemos arriesgarnos a esperar.–
Fruncí el ceño.
–Hace, ¿cuánto? ¿Una hora que llevamos sentados aquí tratando de encontrar donde está? ¿& si necesita mi ayuda ahora mismo?–

La idea de ella podría estar ahora en problemas trajo la preocupación a mí.

Johann: –En primer lugar, ¿por qué rayos tenía que huir de ti?–
Siseó.

Me encogí de hombros, arañando la parte trasera de mi cuello.

Johann rió amargamente con incredulidad.

Johann: –No te encojas de hombros, chico, & dime la maldita verdad. ¿Qué pasó?–

Sebastián: –Fuimos al restaurante, ella se enfadó & se fue.–
Miré apartando mi vista de ellos.

Johann: –Si, pero, ¿por qué?–
Destacó mientras me miraba fijamente.

Suspiré.

Sebastián: –Yo no sabía que Yuya trabajaba como camarera allí & vino por nuestros pedidos. Le dije que se fuera, _____ descubrió que nos conocíamos, ella quería saber cómo & por qué. No le dije nada, se enojó & se fue.–
Me mordí el labio, pensando en nuestras pelea.

Era un verdadero idiota.

Debería de haberle dicho...

Dejé escapar un profundo suspiro.

Sebastián: –¿Cómo se supone que le iba a explicar la porquería que rodea nuestras vidas? ¿Eh? ¿Cómo podría explicar que Yuya era una maldita zorra que tenía dos caras & terminó clavándome puñaladas.–

Mario: –Diciéndole eso.–
Habló él ahora como si fuera lo más evidente.

Rodé mis ojos.

DANGER (Sebastián Villalobos y tú)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora