Capítulo 11:
- ¡¡¡Gloria!!!, ¡heeey! ¡Gloria despierta!
- Mamá, ¿qué haces aquí? – mascullé mientras restregaba mis ojos y bostezaba
- Gloria, te estuve esperando en mi oficina y al ver que nunca llegabas vine a buscarte, ya es hora de irnos
- ¡¿Ahh?! ¡¿Ya es tan tarde?!
- Si, vámonos
- ¡No!, mamá no me iré contigo, llegaré más tarde
- ¿por qué? ¿qué tienes que hacer? – preguntó sorprendida
- Es que... le pedí a Isabel que me enseñara sobre su trabajo en el laboratorio, y debe estarme esperando, cada vez me gusta más trabajar aquí mamá, así que quiero aprender todo lo que pueda, puedo quedarme ¿cierto?
- Mmm está bien, ¿a qué hora llegas?
- No será mucho tiempo, cuando llegue a casa iré a avisarte a tu cuarto ¿ok? – traté de sonar dulce
- Ok, te estaré esperando - dijo con firmeza y se marchó
Respiré aliviada, tomé mi pequeño bolso y salí de mi cubículo para ir por Víctor. Mientras caminaba noté que ya no había nadie en "el lugar de las reglas", había mucho silencio, los chicos seguro que ya dormían, y Astrid también.
Llegué hasta el cuarto de Víctor y la puerta estaba entreabierta, entré y todo se veía oscuro solo iluminaba la débil luz de una vela que estaba sobre una mesa.
- ¡Víctor!, ya estoy aquí, ¿dónde estás? – susurré y caminé hasta la candela con cuidado de no tropezar- ¡Víctor! ¿Estás en el baño? – y caminé hasta una puerta hasta que un sonido me paralizó
- ¡guarda silencio que nos van a atrapar! – susurró en mi oído
Giré suavemente - Eres un tonto – le dije muy enojada cuando lo vi riendo
- Jajaja ¡heeeey! pensé que ya no vendrías, me estaba aburriendo de esperar así que planeé esta broma
- Mmm veo que no puedes esperar paciente, no te estás quieto, vámonos – soné como madre regañona – ahh pero antes guarda en una mochila cosas que consideres importante y ropa para dos días, también ponte esto – y le di unos guantes, un cubre-boca y un gorro que había tomado del laboratorio subterráneo.
Cuando se los puso salimos del cuarto en silencio hasta llegar a la puerta negra, al estar ahí la abrí suavemente y salí primero yo para asegurarme de que no hubiese nadie, estaba completamente solo y no se escuchaba más que el tic tac del reloj que colgaba en la pared.
- Puedes salir – le indiqué y empecé a caminar por el pasillo
- Está bien – e imitó mis pasos cautelosamente
Llegamos al final del pasillo y estábamos frente a la puerta que daba al portón principal donde siempre cuidaba Adriana, abrí con cautela la puerta para ver si Isabel había podido cumplir con su parte, y en efecto, así había sido, Adriana no estaba cuidando la puerta y salimos rápido del lugar, cerramos de inmediato, y mi corazón se ensanchó de alegría al ver a Víctor.
Había bajado el cubre-bocas que tenía puesto, y vi sus ojos llorosos, abrió los brazos y empezó a girar lentamente para sentir el aire en las palmas de sus manos.
- Gloria, ¡al fin estoy aquí!, afuera, creí que envejecería encerrado en ese horrible lugar, ésta es la noche más linda de mi vida, y estoy contigo, gracias eres mi Gloria – y me dio el abrazo más fuerte y cálido que jamás me habían dado
- Tranquilo Víctor, me alegra verte feliz – sentí su respiración acelerada y su llanto, parecía un niño recién nacido que por primera vez miraba el mundo, acaricié su espalda y le besé la mejilla, luego lo aparte de mí y le pedí que nos fuéramos.
Corrimos hasta mi casa, quería que sintiera la libertad, el aire frío y fresco de la noche, y que sonriera, me hacía feliz verlo así.
Al llegar a casa entramos y Beatriz no estaba en la sala así que subimos las escaleras en silencio y le dije a Víctor que me esperara en el pasillo y cuando le hiciera una señal con la mano entrara a la primera puerta con mucha precaución, y así fue me dirigí al último cuarto del pasillo el de Beatriz, abrí la puerta y al verla acostada en la cama, le hice una seña a Víctor y el entró a mi cuarto, después me acerqué a Beatriz la desperté y le dije que ya había regresado, que siguiera durmiendo, se durmió casi de inmediato, tiene el sueño pesado.
Me fui a mi cuarto y antes de entrar un pensamiento invadió mi mente "estaré a solas en mi habitación con Víctor, toda la noche", respiré hondo – lo que has hecho antes es mucho más arriesgado, Gloria, por qué te preocupas por estar a solas con Víctor, ¡tranquila! – me dije a mi misma para darme confianza y entré.
Lo encontré hurgando entre mis cosas, sentado en mi escritorio, revisando algunos de mis dibujos
- Definitivamente no puedes estar quieto – le dije
- ¡Así que te gusta dibujar!, lo haces bastante bien – sonrió
- Solo es un pasatiempos – bajé la mirada
- ¿tienes algo de tomar? ¿agua?
- ¿Tienes sed? – pregunté tontamente
- Nunca había corrido tanto como hoy y siento que la adrenalina aún recorre todo mi cuerpo, necesito tomar algo para relajarme
- Ahh entonces traeré algo mejor que agua, debemos celebrar tu primer día en mi mundo – sonreí traviesa y salí de mi habitación para dirigirme a la cocina
Regresé al cuarto con una botella de whisky y dos vasos con hielo, él estaba sentado sobre mi cama.
- creo que nunca antes has bebido algo como esto, al principio quizás lo sientas muy caliente como que quema tu garganta pero segundos después querrás más – puse la botella y los vasos sobre una mesa y acerqué una silla para sentarme justo en frente de él y servirle el primer trago, se lo di y lo probó de inmediato
- ¡wow! – tosió – se siente bien
- es mi favorito, solo lo tomo en ocasiones especiales y este día lo ameritaba – sonreí y levanté mi mano con el vaso lleno de whisky en señal de brindis y él chocó mi vaso para luego tomar.
*-*****-* 20 minutos después
En la botella solo quedaba para un vaso más
- Es mío – dije apresurada
- Soy el invitado, es mío – y tomó la botella rápidamente para beber de ella
- ¡Hey! Era mío – dije molesta y sin pensarlo dos veces me lancé sobre el para tratar de quitarle la botella.
Estaba sobre él, estaba loca por qué me había tirado a sus brazos, cuando recuperé la razón traté de levantarme a pesar de que mi cabeza daba vueltas a causa del whisky pero sentí una de sus manos aprisionando mi espalda y vi la otra poniendo suavemente la botella sobre la mesa para apretarme aún más fuerte y clavar un beso sobre mis labios, sentía sus labios mojados con olor a whisky y le permití que siguiera besándome.
Se giró y quedé vulnerable bajo él, bajó los tirantes que sostenían su camisa con su short, desabotonó su camisa y la tiró
- Tu boca es mejor que cualquier whisky – se acercó nuevamente a mi rostro y me besó delicada y apasionadamente.
No podía negar que me gustaba, me gustaba como me besaba, nunca me habían hecho sentir así, dentro de mí brotaba una sensación más ardiente que la que provocaba el whisky, y me saqué la camisa para darle la completa aprobación a sus actos.
Arqueó su ceja izquierda con sorpresa y se dedicó a darme todo de él y yo hice lo mismo, nos unimos por completo esa noche, y fue para ambos la mejor, la mejor noche de nuestras vidas.
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Créditos de la foto: http://1.bp.blogspot.com/-uWGgWLTWalg/T5Kz9kVeSfI/AAAAAAAADWg/_Gb-LilbWLE/s1600/Pareja%2520Corriendo_800.jpg
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Espermatozoides Congelados
RandomEsta es una novela corta sobre algo que muchas sueñan; Un mundo sin hombres.. sigue leyendo y descubre si te gusta este mundo Crédito de foto actual de portada: http://www.azoospermia.es/wp-content/uploads/Ausencia-de-espermatozoides.jpg
