Café caliente

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Capítulo 18 

Al llegar a casa de Adriana, Isabel y ella prepararon café caliente para los chicos, quienes estaban en completo silencio y temblando de frío, la noche estaba serena pero bastante helada y los chicos vestían ropa de dormir sencilla y poco cálida.

Habíamos corrido tanto, todos estábamos agotados pero yo no solo físicamente, sino también mentalmente, mi plan no había resultado tan bien como lo esperaba, solo había podido liberar a 20 chicos, 30 aún aguardaban en el lugar de las reglas, y después de esto será una misión casi imposible poder sacarlos.

También me tiene muy intrigada lo de ese chico con Víctor, ¿por qué él no quería salir de ahí? Me parece tan ilógico, y ¿por qué esa mirada de odio entre ellos dos?

- ¡Hey! Despierta – habló Víctor mientras movía su mano en frente de mi cara –

- ¿Ahh? Sii ¿qué pasa? – pregunté y restregué mis ojos-

- Es que ... ya es algo tarde, los muchachos están cansados

- Ahh si, ya tenía arreglado eso, en el cuarto de Adriana hay unas almohadas y sábanas, ¿podrías traerlas por favor?

- ¡Claro! – y subió rápido por las escaleras –

- ¡Chicos! – respiré hondo- sé que deben tener muchas preguntas, tal vez se sientan confundidos y tengan miedo, pero les aseguro que no permitiré que les pase nada, ese lugar en el que estaban es muy malo y no podía seguir viviendo sabiendo que ustedes estaban ahí, algunos de ustedes ya me conocen, soy la hija de Beatriz y estuve trabajando allá un par de días, los suficientes para darme cuenta de que tenía que actuar, lo único que les pido es que sean pacientes y guarden la calma – me detuve cuando escuché un llanto casi silencioso que provenía de uno de los chicos, me acerqué hasta él y me agaché ya que estaba sentado en posición fetal en el suelo - ¿qué tienes? –

- Mi ... mi her.. mi hermano – lloró –

- ¿Qué pasa con tu hermano?

- Él se quedó en el lugar de las reglas – respondió otro chico –

- Entiendo – guardé silencio unos segundos – tomé la mano del chico – te prometo que él también saldrá de ese lugar –

- ¡Aquí están Gloria! – dijo Víctor mientras bajaba las escaleras con Adriana e Isabel con las manos llenas de almohadas, colchas y sábanas-

- ¡Chicos! Quisiera brindarles un lugar más cómodo pero por ahora no puedo, es todo lo que tenemos para esta noche, al menos así sentirán menos frío, pueden dormir unos en los sillones, y otros sobre la alfombra – dije mientras repartía las colchas- buenas noches a todos y mantengamos siempre la esperanza de un futuro mejor -

A pesar de toda la angustia e incertidumbre que volaba en el ambiente, sentía alegría, 20 chicos estaban fuera de ese horrible lugar, libres de los maltratos y abusos de las mujeres que trabajan para mi madre, y sobre todo ya podían pensar en hacer sus propios planes, en vivir de acuerdo a sus ideales, en disfrutar de todo lo que hay afuera.

Se sentía tan bien poder ayudarles que me hubiese gustado haberlo hecho desde hace mucho antes. Aunque todavía tengo mucho por hacer, y cada vez será más difícil, está noche podré dormir con esta alegría, que me da más fuerza para seguir enfrentándome a Beatriz. 

- ¡buenas noches Víctor! - dije mientras tomaba el último sorbo de café pero no recibí respuesta, Víctor se había quedado dormido hace 20 minutos atrás- 

Me gustaría saber qué opinan de cómo va la historia. 

¡Gracias por estar aquí! 

Créditos de la imagen: http://en.freejpg.com.ar/asset/900/68/68f9/F100007646.jpg

Espermatozoides CongeladosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora