CAPÍTULO 18

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Me desperté más temprano de lo que en verdad estoy acostumbrado. Me pegué una refrescante ducha y comí una quemada tostada antes de salir de mi apartamento, a un agotador lunes en la Universidad.

El domingo se me había pasado rápido hablando con mi nanny y recordando cosas de cuando era niño. La hice desistir de la absurda idea de que yo me estaba enamorando de Natalie.

Ese concepto no está incluido en el diccionario de mi vida.

...

-Uno nunca sabe cuando el amor le llega, pequeño -me dijo Rose -Pero de que llega, llega. Sin avisar y sin permiso, y hay veces en las que se va de la misma manera de la que vino...

...

Sacudí mi cabeza y me subí a mi moto para prender marcha a las tareas del día. Llegué y me encontré con Sergio y Baker.

-¿Qué tal Gómez? -me preguntó Dias.

-Bien, ¿Tú? -le dije.

-Excelente -contestó. Lo miré atentamente.

-¿Realizada la hazaña? -dije al ver su rostro de autosuficiencia.

-Realizada -contestó. Chocamos nuestras manos. Sergio anotaba otra más a su lista de mujeres. Una lista larga y morbosa. Yo nunca hice una lista, y tampoco pienso hacerla.

-¿Y tú, Sanders? -le hablé a mi otro amigo.

Él estaba serio y parecía molesto. Miré a Sergio y me hizo un gesto con los hombros.

-No sé que le pasa, así está desde que llegué -dijo Sergio.

Ambos nos giramos a verlo.

-¿Qué pasa hermano? -le pregunté algo preocupado, nunca lo había visto tan serio.

Él terminó de fumar su cigarrillo y lo tiró hacia un costado.

-No pasa nada -contestó secamente. Otra vez con Sergio nos miramos extrañados.

Pero mi atención fue llamada por un coche que acababa de entrar al aparcamiento. Era nuevo, pues nunca lo habíamos visto antes.

-Un Audi S4 Cabriolet, ¿de quien es esa belleza? -habló Sergio sin dejar de mirar el coche.

Hasta que una pequeña figura se bajó de allí.

-Natalie-dije sonriente.

-Mira como se le iluminó la cara -habló Baker. Me giré a verlo.

-¿Estás vivo? -dije y palmeé su hombro -Pensé que no.

Volví mi vista a la rubia. Ella cerró la puerta de su coche y con una sonrisa de oreja a oreja se acercó a nosotros.

-Hola chicos -nos dijo.

-¿Cómo estás Natalie? -le preguntó Baker. Ella lo miró bien.

-Creo que mejor que tú -dijo ella.

-Si, no sabemos que le pasa -dijo Sergio.

-No me pasa nada -soltó exasperado -¿Acaso nunca tuvisteis un mal día?

-¿Estrenando coche? -le pregunté y logré al fin obtener una mirada fija de su parte. Sonrió mostrándome todos sus dientes.

-Si -dijo contenta -Al fin me trajeron mi coche. Ya no voy a depender de chóferes celosos y de chóferes aprovechados...

NADA ES LO QUE PARECEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora