No sé si les ha pasado ustedes, pero la brisa rasguña mi piel, golpea mi espalda y eleva mi cabeza.
La brisa me arranca malos momentos, aunque también se lleva uno que otro bueno. No puedo defenderme de la brisa, brisa agresiva y tibia.
Esta vez la brisa se unió con el viento, quienes son ambiguos, galopantes de mis recuerdos y lamentos.
La brisa me trajo el deseo de convertirme en polvo, volver a la galaxia infinita, no sé si les ha pasado.
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Sabanas Negras Y Una Almohada Roja ©
PoetryLa poesía forma parte de mí. Espero que éste poemario haga que también forme parte de ti.
