Brillante, perfecta, reluciente y exquisita, roja como la sangra más pura, dulce como el néctar de las flores en primavera.
Lo que desconoce la multitud es que la amo, amo su piel tersa, amo cada golpe y rasguño que ha de poseer, amo el deseo que en mí produce.
Mi manzana
roja, deliciosa, perfecta.
Ella, era más amada por mi alma, que ésta su propia existencia.
ESTÁS LEYENDO
Sabanas Negras Y Una Almohada Roja ©
PoetryLa poesía forma parte de mí. Espero que éste poemario haga que también forme parte de ti.
