Después de todas las emociones del día de ayer, lo mejor que me puede pasar es encontrar a Daniel otra vez y ver que al menos recuerda que existo. Camino por el pasillo de la escuela directo a mi casillero en el pasillo verde, mientras camino observo a todos con un rostro sin emociones y sin expresión -¿Qué les pasara?- Aun sabiendo que estamos a mitad de la semana no es muy común ver rostros tan tristes, ¿Qué estará pasando?.
Tengo un sentimiento interno tan extraño, como si algo dentro de mi me dijera: -Algo esta mal Gustav- pero ¿Qué será?. Mientras mas camino ese sentimiento se hace mas fuerte, pasillo amarillo, pasillo rojo y antes de llegar a mi pasillo paso a buscar a mi querida amiga Emma para saber como le fue en su cita la noche de ayer. Cuando llego al pasillo naranja donde está el locker de Emma, el pasillo se siente aun mas frio, mi estomago se congela por un instante y siento un vacío que invade mi cuerpo. Hay una multitud justo enfrente del locker de Emma –Esto no es para nada normal- Las luces que atraviesan por el ventanal que da hacia un área común hacen la escena aun mas dramática, corro hacia donde se encuentran las personas y no puedo que paso.
Su locker esta repleto de flores y fotos, velas alrededor y peluches de osos panda –el animal menos favorito de Emma- Mis manos comenzaron a helarse y ese sentimiento en el estomago como si algo me faltara, se hizo mas fuerte. –¿Que paso aquí?- Le pregunte a Patricia, una compañera del salón de Creación Literaria, me cae muy bien aunque es muy extraña. -¿no lo has escuchado?, Emma esta desaparecida- Un balde de agua me cayo y no puedo comprender lo que esta pasando, muchas emociones fuertes para esta semana. Mis pulmones no lo resistirán. Entre lagrimas, sollozos e intentos de respirar, corro hasta la enfermería para encontrarme con la enfermera. Cada pasillo se hace mas grande y las preguntas se acumulan, mi mente es un desastre y estoy en periodo de exámenes. ¿Qué le paso a Emma?, ¿dónde estará?, ¿Habrá muerto?, son algunas de as preguntas que pasan por mi mente.
Corro por los pasillo y aun tengo que llegar al edificio administrativo, donde se encuentra la enfermería. No puedo respirar, las emociones fuertes me causan cierto problema y la mezcla de todos estos días, me va a matar. Si alguna ves has escuchado la frase “El cuerpo dice lo que el corazón calla”, esta es la mas grande evidencia de su certeza; Apunto de caer en crisis y con las lagrimas en el rostro llego a la enfermería y ahí se encuentra Alma, la enfermera. Si le caes bien a Alma ella te ayudara, si no, tendrás que esperar por siempre.
-Disculpe, estoy teniendo un ataque asmático, ¿tiene algo?, ¿Un nebulizador tal ves?- Dije con poco aliento, lagrimas en el rostro y jadeando.
-Mmm… Tal ves tenga algo por aquí, siéntate un instante o si quieres recuéstate en la parte de atrás- Dijo con un tono despectivo y sin ponerme atención.
Me dirigí hacia la parte de atrás para recostarme un momento, pero recostarme solo empeoraría las cosas, solamente me sentaría en ello. Camino hacia la parte de atrás con muchas camas, como si fuese un hospital, cortinas verde-azul y niños con fiebre o tos esperando a sus padres, camino para encontrar algún lugar vacío parece ser un día muy ajetreado para Alma. Del la penúltima cama al fondo de la habitación, es para mi.
El sonido de la campana de clases comenzó a sonar y mi preocupación aumento, no llegaría a tiempo para la clase del Señor Hart y se enoja demasiado cuando faltas. Cuando estoy sentado sobre la cama puedo ver justo enfrente de mi la gran vista que tiene esta sección de la enfermería. Es un gran pasillo con camas en ambos lados del pasillo pero si lo vieses desde arriba del lado derecho se puede observar un gran ventanal que deja entrar toda la luz que puede para ahorrar energía, creo. ¿Qué le habrá pasado a Emma?- Comenzó a pensar de nuevo. Alma entro y justo detrás de ella entro un chico, no le pongo atención porque quiero mi medicina, Alma camina a paso de tortuga con el tanque para nebulizar, es una eternidad esperar.
Cuando Alma llegar al fin a mi lugar me coloca la mascarilla y comienzo a hacer inhalaciones grandes mientras me inyecta ciertos medicamentos en el brazo. Poco a poco voy recobrando la cordura y la respiración -¡Hey!, te ves bien con mascara- grita alguien detrás de la enfermera- cuando dejo de observar la mascara y enfoco la vista, supe que la vida no es tan cruel, o al menos para Daniel si lo era. Era el, era Daniel con un moretón en el ojo esperando justo atrás de la enfermera para que ya no le doliese tanto. Solo le sonreí y me sonrió de vuelta.
-Vuelvo en seguida, voy por una bolsa para tu ojo Daniel- dijo Alma con mucha emoción y le guiño el ojo. Supongo que son las ventajas de ser guapo.
-Gracias Alma, aquí te espero- Dijo con un tono tan educado que hasta yo quería ir por una bolsa para ayudarlo.
Se sentó en la cama alado mía, esta callado observando la hermosa vista que tenemos del colegio desde aquí. Recostado en la pared con una sonrisa picarona dijo:
-Entonces… eres todo un estuche de monerías Gustav- Se comenzó a reír, yo solo voltee la cara para mostrarle una sonrisa- Creo que no puedes hablar, eso es una ventaja. Puedo decirte cosas y no podrás contestarme.
-No por mucho- dije atreves de la mascarilla, con mucha dificultad y con poca claridad al hablar
-Veo que si puedes hablar, hoy me golpee en el entrenamiento de la mañana. Duele mucho- Realmente no pregunte pero me gusta hablar con el, creo que siente confianza al hablar conmigo- ¿Te enteraste de lo que le sucedió a Emma?- El frio regreso a mi cuerpo y la piel de gallina era evidente, moví la cabeza para decir no y el me respondió- Mmm… que extraño, ustedes dos eran muy amigos, ayer en la noche encontraron su automóvil estacionado cerca de un terreno baldío con todas sus pertenencias, pero ella no estaba. Han tratado de encontrarla pero todos los esfuerzos son en vano-
No pude contener las lagrimas y el chico de mis sueños se acerco a mi, la escena podría ser la mas romántica del mundo si no tuviese una mascara de oxigeno en la cara. Mientras yo estaba sentado en la cama, el se levanto corriendo y dijo –No, no llores. Todo estará bien, estoy seguro de que la encontraran y todo estará bien- Inclusive con su vos ambos sabíamos que eso no era posible. Se puso frente a mi y me abrazo muy fuerte, le llego al inicio del cuello. Es bastante alto. –Deja de llorar- Dijo mientras me abrazaba mas fuerte y acariciaba mi espalda –Todo estará bien-
En ese instante entro Alma, con la bolsa de hielo para Daniel y le dijo:
-Aquí esta Daniel, recuéstate y te pongo la bolsa
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Ese dia
RomanceGus es un chico extraño. No en el sentido común de la palabra, sino en toda su extensión. Puede pasar el día entero observando el horizonte dentro de su cuarto. En completo silencio. Pensando en una sola cosa, los ojos de Daniel. Si los ojos de Dani...
