Ya no tenia nada que perder.
Lo peor había pasado.
E iba a pasar mil veces mas.
Porque para encontrar a la persona indicada, primero tenía que conocer a las personas equivocadas.
Así que imagínate: sí quisiste tanto a la persona incorrecta, imagina cuanto podrás querer a la correcta.
ESTÁS LEYENDO
Te invito a leerme la mente.
Não FicçãoSeguí y seguí escribiendo, solo para no morirme. Y con el tiempo le tomé cariño a aquello que me salvó la vida... Para justamente darle esa misma vida a este vorágine de sentimientos. ¿Te gustaría leerlo? Pensamientos, poemas, canciones y uno que...
