Capítulo Cuatro.

3.3K 159 3
                                        

Niall

Sábado.

Desperté, eran las 12 del día, al fin había descansado y me sentía bastante bien, abrí uno de mis cajones y saqué una pipa, le puse un poco de marihuana y fumé, dejándola reposar en mis pulmones por varios segundos. Me relajé lo suficiente y tomé un baño largo en la tina, salí de esta y me volví a poner la pijama, irónico.

Quería salir de mi casa, pero no tenía a donde, no tenía planes en realidad. Llamé a varios amigos y todos tenían cosas más importantes que hacer “Estaré con mi novia” “estoy preparando la boda de mi hermana” “es sábado familiar” y miles de razones más por las cuales no tenía nada que hacer un sábado.

Renté varias películas y pedí una pizza mediana a domicilio, planeaba quedarme en pijama todo el día.

Terminaba de masticar la última rebanada de pizza y recibí una llamada de Shaggie, mi primo, era un año mayor que yo y nos llevábamos bastante bien

*En el teléfono*

-¡Primo! Me alegra que llames, ¿Cómo estás?- contesté contento y caminé a la cocina

-¡Hey Niall! Todo está bien, de hecho, bastante bien – sonaba sospechoso

-¿Qué traes entre manos Shag?-

-Savannah no está en casa, sabes lo que eso significa – casi pude ver su sonrisa divertida a través del teléfono, Savannah era la prima mayor de los Horan, hermana de Shaggie, vivían juntos desde que Shaggie cumplió 19 años y quiso salir de casa de mis tíos corriendo, Sav lo dejó vivir en su casa con la condición de que pagara la mitad de los gastos y el aceptó gustoso

-¡Fiesta! – grité emocionado y corrí a mi habitación.

-¡Exacto! Pero necesito tu ayuda, ven lo más pronto que puedas ¿trato?

-En menos de una hora estoy ahí primo. – colgué y abrí mi closet. Miré entre toda la ropa y me decidí por unos skinny jeans negros, una camisa azul marino doblada hasta mis hombros, zapatos negros, mi cabello lo peiné hacia arriba y me puse loción, estaba listo.

Tomé mi auto y me dirigí a casa de mi primo. El reloj daba las 5:47 p.m.

······

Llegué a la casa y abrí la puerta sin tocar, era prácticamente mi casa también. Entré y vi a Shaggie junto con dos  amigos suyos moviendo y acomodando sillas, escondiendo cosas de valor, quitando alfombras por si había accidentes, etc. Me acerque y le di un fuerte apretón de manos  seguido de un abrazo.

-Te he extrañado primo – me dijo y sonrió

-Solo han pasado dos semanas desde la última fiesta, pero yo también te extrañe. -  me sonrió - ¿Cuántas personas vendrán ahora?

-Poco más de 150 – la casa era bastante grande, y cabían hasta más personas.

-Genial. ¿Compraron bebidas? – pregunté y miré a uno de sus amigos que no me quitaba la mirada de encima. Era bastante guapo y se me hacía familiar.  Me sonrió y siguió caminando con sillas en los brazos.

-Compré bastante. Pero si los invitados quieren traer más, ellos lo traerán. – tomé unas cuantas sillas y lo ayudé a acomodarlas en el jardín

-¿Cómo van las cosas con Kara? – pregunté curioso y limpié mi frente de una gota de sudor que caía

-Bastante bien, de hecho. Conocí a sus padres – me dijo sonriente y con cara de enamorado.

- Me da mucho gusto primo. ¿Te trataron bien? – pregunté

Write about us.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora