Capítulo 6 "Everybody's fool"

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Llegué a casa después de la práctica completamente agotada.

Abrí la puerta principal con mis pies arrastrándose por el suelo. Mi cuerpo quemaba, mis músculos quemaban, el calor quemaba. Tiré mi mochila con los libros a lado de la puerta provocando un estruendo y salté encima del sofá relajándome al instante al sentir la suave textura de la tela y el cómodo colchón.

Al entrenador se le había ocurrido la idea de ponerme el doble de ejercicios en la práctica. Quería probar mi desempeño y deseo de ser la capitana. Y conste que si las prácticas normales son pesadas, para mi las de hoy fueron el infierno. Y lo peor es que mientras corría o hacía los ejercicios, él entrenador me gritaba y lo sentía como que estuviera a unos centímetros de mi oído " ¡Una capitán tiene que demostrar determinación! ¡Vamos! ¿¡Que es eso!? ¡Mi abuela se mueve mas rápido que eso y está MUERTA! ¡No veo pasión en ti señorita, quiero más que eso! ¡Mueve rápido esas piernas! ¡Sé el ejemplo para las demás!" reventándome completamente el tímpano. Juro que odiaba al entrenador en ese momento, pero tenía razón cuando dijo que tendría que ganarme el título de capitana  y lo haré. Las demás chicas del equipo me observaban desde las bancas con pesar plasmado en sus caras, en especial Waverly.

Mi cuerpo ardía, sentía como que un camión pasó repetidas veces encima de mí. Y lo peor de todo es que estaba de mal humor, porque además de la práctica tuve que caminar a casa cuando lo único que quería era recostarme en mi cama y descansar.

Y todo por el estúpido de Dylan y su estúpido carro  y por mi estúpido orgullo de no dejar que me diga sus estúpidas disculpas porque actuó tan estúpidamente que no se merece ni unos estúpidos segundos de mi estúpida atención.

Estaba asquerosa. Abundantes gotas de sudor recorrían mi cuerpo de pies a cabeza mojando mi ropa por completo. Olía horrible, como un puerco descuartizado y podrido que habia pasado días bajo el sol. Creo que hasta unas cuantas moscas se asomaban. Pude haberme bañado en el colegio. Pero las duchas son asquerosas, eso que sale en las películas que los hombres son los únicos asquerosos es una completa mentira. Se sorprenderían al darse cuenta lo asqurosas que las chicas pueden llegar a ser.

Escuché unos pasos que bajaban las escaleras y mi cuerpo se tensó al instante. No he hablado con Dylan desde el incidente y con mi mamá... bueno.. no estamos entendiéndonos en el momento. Y no andaba de humor como para aguantarle las estupideces a nadie. Respiré profundamente lista para lo que venia. Sabía que tarde o temprano los enfrentaría, pero preferiría que fuera tarde que temprano.

Una cabellera rubia se asomó por la entrada de la sala y sus ojos azules me observaron confundidos. Solté el aire que no me había dado cuenta que contenía al ver quien era. No podía evitar sentirme aliviada, porque aún no estaba lista para hablar con la otra persona.

-- ¿Dakota? ¿Estás bien? ¿Por qué llegas a esta hora? -- Su tono no era de regaño sino de preocupación. Eso hizo que me relajara un poco, aunque sea hoy no habrá una discusión.

-- Estoy bien mamá, no te preocupes. Y llegué tarde porque me vine caminando después de la práctica --- Le dediqué una media sonrisa. Acomodé mi cuerpo lentamente para intentar levantarme sin que mis músculos dolieran, cosa que fue imposible porque al hacerlo sentí como si se estuvieran saliendo de mi cuerpo. Iría a ducharme porque ni yo podía aguantar el olor que mi cuerpo desprendía.

-- Dakota -- Me llamó, interrumpiendo mi camino hacia las escaleras -- Tenía pensado hablar contigo sobre tu comportamiento del otro día. No puedo permitir que me sigas hablando de esa manera -- Toda preocupación se borró de su rostro.

Al parecer hablé demasiado pronto.

--Mamá -- Empecé completamente irritada -- ¿Podemos hacer esto más tarde? Estoy cansada, sudada y apesto. Lo único que quiero hacer ahorita es ducharme y descansar.

Finally SavedHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora