El aire recorría mi cara rápidamente mientras mis pies corrían hacia la dirección donde se encontraba esa persona. Mis ojos lagrimaban debido al temor y sorpresa que sentía en ese momento. En el instante que mi vista se había posado en él, me levanté inmediatamente de la mesa dejando a mis amigos confundidos. Cuando salí por las puertas de la cafetería, por las que Waverly había salido unos segundos atrás, el olor del campo invadió mis fosas nasales y las voces de los estudiantes se apagaron en el instante.
Volteé a ver para todos lados desesperadamente en busca de la persona causante de cada pesadilla que me atormentaban en las noches, con mis pulmones suplicando por aire y mis ojos expulsando las lágrimas. Pero no había nadie, lo único que me rodeaba eran los árboles y la grama.
Estas sola Dakota.
No hay nadie aquí.
En ese momento me había dado cuenta que había tenido una alucinación otra vez. Cerré mis ojos, respirando profundo, tratando de tranquilizar mi interior, pero un remolino de emociones se hizo presente en mi mente de inmediato. La nostalgia, el alivio y el enojo peleaban entre ellos para tomar posesión de mi juicio.
No era él.
Mis rodillas me traicionaron en el momento que éstas cayeron a la grama. Caí rendida mientras dejaba las lágrimas derramarse sin poder evitarlo.
Ya no aguantaba. Me sentía sola. Estaba en un agujero profundo en el cual no había salida. Cada pesadilla, recuerdo y pelea conmigo misma me hacía hundirme cada vez más.
Ya no quiero seguir así...
Quiero ser feliz, quiero salir de esta oscuridad, ya no quiero hundirme más.
Por favor...solo eso pido.
¿¡Porque es tan malditamente difícil!?
-- ¡Ya no quiero esto! ¡Ya no más! -- Sollocé en mis manos mientras éstas temblaban debido al llanto. Las lágrimas caían desesperadamente y mis pulmones suplicaban por aire. Agradecía internamente que me encontraba alejada de todas las personas que rondaban el instituto, porque no quería que nadie mes viera así. Tan perdida, destrozada y sola.
El sonido de la campana indicando el final del primer receso interrumpió mis pensamientos. Me levanté del suelo y sequé mis lágrimas rápidamente antes de que alguna persona me viera en ese estado. Tomé mi mochila de la grama y la acomodé en mi hombro.
Caminaba por los pasillos con mi cabeza gacha, mi cabello cubriendo mi cara y mis pies dirigiéndose al laboratorio mientras mi mente se encontraba perdida en el espacio, sin importarle sus alrededores.
El sonido de una música me llamó la atención en el momento que había pasado a lado de un aula. Volteé a ver por la ventanilla de la puerta del salón en busca del lugar donde provenía el sonido. Unas chicas con trajes rosados se encontraban esparcidas por la habitación mientras bailaban al ritmo de la música con una sonrisa en sus caras.
-- ¡Princesa! --Escuché su voz llamarme desde la puerta del estudio. Dejé de seguir los pasos de mi maestra para voltear a verlo. Al verlo una gran sonrisa se esparció por mi cara y empecé a correr hacia sus brazos que se encontraban extendidos. Al llegar a ellos me tiré encima de él, lo que hizo que perdiera el equilibrio y que cayéramos al suelo. Nuestras risas se escuchaban por todo el salón mientras me levantaba en sus brazos -- Cada día te vuelves más pesada.
-- ¡Estoy creciendo! -- grité emocionada mientras levantaba mis brazos -- Ya soy una mujer -- le dije con una sonrisa triunfante, lo que causó su risa.
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Finally Saved
Fiksi RemajaDakota Lawrence, una chica de 17 años que trata cada día de su vida de olvidarse de su oscuro pasado que le ha brindado tantas pesadillas, ataques de ansiedad y muchas lágrimas. Ella piensa que su vida ya es bastante difícil con sus problemas en cas...
