--Entonces, la primera ley dice que un objeto permanece en reposo si no hay una fuerza sobre él-- Dije enumerando con mis dedos mientras caminaba de un lado a otro, intentando recordar todo lo que había estudiado -- La segunda ley dice, que si hay una fuerza, está ocasiona una aceleración que es...-- Me detuve de inmediato al darme cuenta que no recordaba lo que seguía.
Abrí mis ojos en grande mientras sentía como la desesperación hacía su presencia dentro de mí.
Una aceleración que...
¿¡Una aceleración que...qué!?
--¡Que es proporcional a la masa! ¡Ja! -- Dije con una gran sonrisa en mi rostro cuando las palabras regresaron a mi mente. Volteé a ver a Aiden con toda la emoción del mundo.
Estaba feliz. Estaba tan feliz que ya había entendido todo para el examen
. -- ¡Aiden! -- le grité indignada al verlo profundamente dormido en mi cama. Al escuchar el grito salir de mi garganta, se sobresaltó y abrió los ojos en grande.
-- Si, si...Tienes toda la razón -- dijo rápidamente. Rodé los ojos mientras me cruzaba de brazos.
-- Ah si, ¿Qué fue lo que dije? -- le pregunté con una ceja levantada.
--Um..-- entrecerró los ojos mientras pensaba -- ¿Que la fuerza es igual a la masa por la aceleración...? --preguntó dándome una pequeña sonrisa de inocencia.
-- Eso lo dije hace media hora -- le dije mientras rodaba los ojos y cruzaba mis brazos sobre mi pecho.
-- Mmm...--murmuró mientras se sentaba en la cama y se restregaba los ojos.
No pude evitar sentirme tan atraída fisicamente a él en ese momento. Se miraba tan irresistible con su cabello despeinado y sus músculos flexionando. No podía detenerme a mi misma a observar cada detalle de su pecho descubierto. Mi corazón latia a mil por hora y mi respiración se hacía mas pesada cada segundo que pasaba.
Era demasiado. Demasiado hermoso para poder evitarlo.
¡Joder!
Porque tienes que ser tan idiota...
--Lo siento -- murmuró mientras me intentaba mirar a los ojos pero sus párpados no podían evitar seguir cayéndose, haciéndome sentirme mal conmigo misma.
-- No -- dije despues de unos segundos observándolo, caminé hacia él y me senté a su lado, manteniendo mi distancia, porque no sabía cuanto tiempo podía contenerme de no abalanzarme sobre él con mis hormonas descontroladas.
¡Contrólate Dakota!
-- Yo lo siento --le dije mientras miraba al suelo, evitando su mirada-- Gracias a mi, no dormiste toda la noche.
-- Vamos -- dijo mientras me daba un pequeño empujón con el brazo -- Lo necesitabas -- me miró de reojo con una media sonrisa -- Y además a penas son las 6 : 30 de la mañana, no es taaaan tarde -- dijo sarcásticamente con su voz adormilada.
¿Las 6... QUÉ?
-- ¿¡Qué!? -- grité levantándome de la cama de un tirón, haciendo que Aiden pegará un brinco de repente-- ¡Solo tengo treinta minutos para llegar al examen! -- corrí hacia mi armario y saqué el primer atuendo que encontré. Agarré la toalla y me adentré al baño, pero sali segundos después -- Yo..Um -- tartamudé mientras intentaba pronunciar las palabras -- Gracias -- dije finalmente, haciendo que una pequeña sonrisa se dibujara en mi rostro, lo cual Aiden solo la devolvió .
-- Ves, no siempre tienes que ser un gran idiota -- le dije mientras una sonrisa de arrogancia se formaba en mi cara.
Aiden rodó los ojos al escucharme.
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Finally Saved
Teen FictionDakota Lawrence, una chica de 17 años que trata cada día de su vida de olvidarse de su oscuro pasado que le ha brindado tantas pesadillas, ataques de ansiedad y muchas lágrimas. Ella piensa que su vida ya es bastante difícil con sus problemas en cas...
