Tres pares de ojos azules me observaron en el momento que abrí la puerta principal de mi casa, pero solo un par me había llamado la atención. Abrí los ojos sorprendida al ver la persona frente a mí. Su cara se tornó sorprendida por un momento para después fulminarme profundamente con la mirada. Aún con el filo que estos transmitían no podía dejar de observar sus ojos. Eran profundos, fríos y vacíos. Las personas dicen que los ojos son el reflejo del alma... ¿Será que su alma es así de retorcida y fría como sus ojos daban a entender?
¿O será como tú Dakota, construyendo paredes alrededor tuyo para no permitir que las personas entren y te hagan daño?
-- Hola linda, tú debes de ser Dakota -- Escuché la voz de una mujer interrumpiendo mis pensamientos de inmediato. Salí de mi hipnótico momento perdida en ese azul tan profundo y giré mi cabeza al lugar donde provenía la voz. Al ver a la mujer frente a mí sentí como mi autoestima se venía abajo de una sola. Una mujer hermosa se encontraba a unos pasos de mí con una sonrisa gigante en su cara.
Alta, delgada, pelo negro y lacio, cutis perfecto, y cara perfectamente diseñada por los ángeles, la descripción exacta de la perfección. Traía puesto un pantalón de tela blanco y una blusa color azul marino que hacia resaltar sus grandes ojos azules y marcaba su figura a la perfección. Los nervios empezaron a invadir mi cuerpo de inmediato, sintiendo como un cosquilleo empezaba a estorbar en mi estómago y como mi mente trabajaba más lento de lo normal.
-- Hola, s-si esa soy y-yo -- saludé tímidamente sintiendo como la saliva se quedó atascada en mi garganta por un momento e intenté que las personas delante de mí no se dieran cuenta que me estaba muriendo asfixiada lentamente, pareciendo una estúpida retrasada.
¡Vamos! Habla estúpida, deja de hacer el ridículo una vez en tu vida.
¡Ugh! Soy pésima conociendo personas.
-- Mi nombre es Lauren Lombrad-Thompson, mucho gusto -- tendió su mano para presentarse cordialmente manteniendo esa perfecta sonrisa en su cara. Después de ver su mano unos segundos, sacudí mi cabeza abofeteándome mentalmente y obligándome a mí misma a dejar de ser tan retrasada mental. Permití que una sonrisa tímida se formara en mi rostro mientras estrechaba su mano devolviéndole el saludo.
Dios mío...estoy sudando como un cerdo.
--¿Por qué tardas tanto? -- me preguntó mi madre apareciendo detrás de mí. No me había dado cuenta que ya llevaba unos minutos en la puerta y que el frio de la noche ya se estaba empezando a sentir. Mientras mi madre se presentaba con una gran sonrisa y les daba la bienvenida a las personas frente a mí, mi mirada se volvió a encontrar con la suya. Seguía observándome profundamente y sé que desde que llegó aquí no ha apartado su vista de mí, haciendo que mis nervios se multiplicaran al instante. Los pelitos de mis brazos se levantaron sin mi permiso, seguido de una corriente pasando por todo mi cuerpo haciendo que me estremeciera y lo peor era que no podía apartar mi vista de él.
¿Que hace él aquí?
¿Qué hace Aiden Thompson en mi cas...?
Esperen... Los Thompson están en mi casa.
LOS THOMPSON ESTÁN EN MI CASA
LOS.MALDITOS.THOMPSON.EN.MI.CASA
Mi respiración se trabó en mi garganta inmediatamente mientras abría los ojos sorprendida y sentía como mi corazón empezaba a bombear sangre tan rápidamente que no me extrañaría que éste se despegara de mi cuerpo y saliera corriendo.
¿¡Que hacen ellos aquí!?
¿¡Acaso ellos son mis vecinos!?
No fíjate estúpida, son testigos de Jehová y solo están alegres de que al fin alguien se dignó en abrirles la puerta.
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Finally Saved
Teen FictionDakota Lawrence, una chica de 17 años que trata cada día de su vida de olvidarse de su oscuro pasado que le ha brindado tantas pesadillas, ataques de ansiedad y muchas lágrimas. Ella piensa que su vida ya es bastante difícil con sus problemas en cas...
