Capítulo 7

43 3 3
                                        


Ethan Miller

Fueron pasando días, semanas... Y todo iba de fábula, notaba como cada día le cogía más cariño a Al, sabía todo de ella y ella de mí, era una persona que nunca me permitiría perder, una persona que de verdad había tocado mi fibra más sensible, llegando a convertirse en lo más preciado que tenía.

Estaba decidido a pedirle que nos fuéramos a vivir juntos, pero no sabía cómo ni cuándo.

¿Y si me dijera que no? Sé que ella me quiere, por su forma de ser conmigo, su cariño y sus besos, pero quizás estaba mejor viviendo con su propio espacio.

-Cariño- me aventuré a decirle.- ¿Tú te irías a vivir conmigo?

Alice Black

-¿Cómo? – Podía notar el nerviosismo que tenía- ¿Irme a vivir con un pedorro como tú? Ni lo sueñes. – Intenté tranquilizarlo metiéndome con él- No lo dudes mi amor. – Le dí un beso en la mejilla.

- ¿De verdad?- Parecía un niño pequeño, con esa ilusión, como si nunca le hubieran dado un caramelo, mi niño pequeño. – Pues podríamos ir a mirar, o sino en mi piso, como quieras cielo, o vamos fuera de la ciudad, o... - no le dejé que acabara la frase cuando me lancé encima de él, rodeé su cuello con un pañuelo que tenía al lado del sofá para acercarlo más a mí y puse mis labios encima de los suyos, de repente se convirtió en un beso feroz e ininterrumpido por nada más que segundos para respirar, Ethan me cogió por los muslos y me sentó en la encimera de la cocina sin dejar de besarme y jugando con mi pelo. –Te quiero.- le dije cuando ya estaba empezando a bajar y a besar y darme pequeños mordiscos en el cuello, sabiendo que después de unos minutos se convertirían en marcas.

Llevábamos como 20 minutos así cuando de repente se escucharon unos pasos y una puerta cerrarse. –Mierda, bebé para, que acaba de venir mi hermano.- Le dije con disgusto.

-Amor, Alice, dime ¿Cuánto me quieres?- contestó Ethan levantando una ceja, sabía por qué me lo preguntaba.

-Ethan, porfavor... ¡Que es mi hermano! Como nos pille te va a echar de casa y lo sabes- dije casi riendo.

-Entonces no me quieres... - Empezó a hacer pucheros, no podía resistirme a este chico, eso lo tenía más que claro.

-Sabes de sobra que eso es mentira.

-Demuéstramelo pequeña.- Me levanté de la encimera para cerrar la puerta de la cocina-comedor haciendo el menor ruido posible.

-Lo que hago por ti no tiene nombre, eres más idio...- No me dejó acabar cuando ya estaba besándome otra vez, fue bajando su mano desde mi pelo hasta el culo, apretando a este con fuerza.- ¡Ah! Ethan...- me quejé

Ethan Miller

Estar con ella era lo mejor que me podría haber pasado, besarla era como probar un trozo de cielo. Volví a coger a Al por los muslos para llevarla hasta el sofá, me puse encima de ella, cuando no me dio tiempo ni a besarla de nuevo y su hermano Jake entró.

-Mierda, mierda mierda.- Al me envió una mirada asesina y yo respondí con una sonrisa pícara. Era tan inocente, tan niña... Mi niña pequeña.

-Bueno bueno... Tu hermano llega a casa después de 2 días fuera y ¿Me recibes así? No puede ser, este chaval te hace perder los buenos modales.- Dijo Jake bromeando hacia Alice.

Flashback

-Mi hermano estará fuera de la ciudad 2 días, te quedas a dormir ¿no?- me propuso Alice

-Me da a mí, que van a ser los 2 días más felices de mi vida.- Le guiñé un ojo.

-Idiota.- dijo riendo

-Pero tuyo.- concluí.

-Faltaba más.- Comenzamos a besarnos de una forma en que ambos sabíamos que no había vuelta atrás.

Fin del flashback

-Como si yo nunca os hubiera visto igual a ti y a Ann, y ¿Me has visto quejarme alguna vez? - Se la devolvió con chulería

Jake cambió de tema. -Bueno y ¿Qué tal estos dos días? – Preguntó.

-Tu hermana es muy pesada tío, no me dejaba dormir en ningún momento.- Quería picar a Alice y al instante Jake pilló mi juego.

-Dímelo a mí, la he aguantado durante 17 años colega.- Empezamos a reírnos los dos mientras Alice no pronunciaba palabra.

-Que es broma cariño, sabes que han sido los mejores dos días.- le dije abrazándola- Te quiero.

-En fin chavales, Ann me ha dicho que hay una fiesta privada en casa de uno, pero que vosotros también estáis invitados ¿Os venís?

-Bueno... No estaría mal.- Contestamos Al y yo a la vez.

-Pues en 1 hora pasa Ann a recogernos, poneros guapos eh.

Alice Brook

Fui a darme una ducha rápida para poder dejar entrar a Ethan, mientras él se duchaba yo me vestía. Me puse un vestido negro corto ajustado con unos tacones altos rojos que iban a conjunto de la gargantilla que llevaba en el cuello y el pintalabios, me ondulé el pelo, me puse rímel y ya estaba lista.

Me acerqué a ver a Ethan y me lo encontré en la habitación de mi hermano, riendo con él y eligiendo ropa, cuando de repente se callaron y fijaron sus miradas en mí, sorprendidos.

Ethan Miller

Iba a ir a casa para arreglarme para la fiesta pero Jake insistió en que no hacía falta, que él me dejaba ropa. Estaba en su habitación para ver que me ponía, llevaba así 10 minutos.

-Ponte lo primero que veas tío, si total, le vas a gustar igual a mi hermana.- dijo Jake mientras nos reíamos a carcajadas.

Escuchamos unos pasos que se acercaban a nosotros cuando vimos que se asomaba Al con un vestido negro ajustado que resaltaba sus caderas bien esculpidas, esos tacones rojos que iban a conjuntados de una gargantilla y unos labios del mismo color que tentaban a lo prohibido. Sabía cómo sorprenderme a la perfección.

-Joder...-dije sin pensar. Alice sonrió con picardía. – Estás preciosa.

-Tú tampoco estás mal.- Respondió riendo, aún estaba en calzoncillos, le di un beso corto.

-Bueno a ver, ya sé que os amáis y que os queréis dar mucho love pero llegamos tarde, en 5 mins viene Ann. – Interrumpió Jake.

Finalmente decidí ponerme una camisa blanca de manga larga ajustada, unos pantalones pitillos negros y unas vans negras.

Jake se puso un polo negro, unos jeans oscuros y unas converse negras. Justo 1 minuto después picó Ann.

Alice Brook

Bajamos los tres, saludamos a Ann y nos metimos en el BMW. Ann iba preciosa con un vestido corto con escote en forma de corazón con tirantes, ajustado por la parte superior y volado por la parte inferior, azul claro, básicamente, del mismo color que sus ojos. Con unos tacones muy altos negros, mi hermano era muy afortunado de tener una chica tan guapa y a la vez tan amable.

30 minutos después llegamos a casa de un chico que según Ann se llamaba Josh.

-Chicos – Dijo mi hermano.- Antes de entrar, Ann y yo nos iremos por nuestro rollo y supongo que vosotros también, así que a las 3 de la madrugada os quiero a todos en la entrada.- Todos asentimos y entramos.

   -------------------------------------------------

Soooooorry por subir capítulo tan tarde, pero espero que os guste. ¡¡Se aproximan capítulos bastante interesantes mis babyss!! 

Carta 623Donde viven las historias. Descúbrelo ahora