-Amor, te has despertado, estamos en el hospital, en la fiesta tres chicos te habían tirado contra el baño y te quedaste inconsciente, ahora vendrán unas enfermeras para revisar que todo esté bien ¿estás bien?- Tenía miedo por su respuesta, no quería decirle todo.
- ¿Revisar qué?- Preguntó confundida, pero fue pillando lo que había pasado.
-Tú...
-Abusaron de mi ¿Verdad? – Empezó a llorar de manera descontrolada, no sabía que decirle para que se tranquilizara.
-Si... Pero, ya estás conmigo, ya no te pasará nada malo, estoy contigo.- dije mientras me acercaba a abrazarla, me senté a un lado de la cama esperando que ella también me abrazara, pero se giraba evitando cualquier contacto conmigo.
Alice Brook
-Y ¿por qué no viniste a ayudarme antes de que me abusaran?- Me sentía decepcionada y sucia, no quería que nadie se enterara de esto, pero la gente que me importaba ya lo sabían, no creo que los pueda volver a mirar a la cara como antes, no me gusto, me doy asco. Ethan se me acercaba para abrazarme pero yo me apartaba rápidamente, no podía soportar esto.
En parte, entendía que él estuviera mal y lleno de impotencia pero en este momento no tenía ganas de estar con nadie.
-Alice... Lo siento muchísimo peque, sabes que yo no dejaré que te vuelva a pasar algo como esto...- Podía notar como estaba dolido de verdad.
Ethan Miller
Me acerqué a su boca y se apartó, entendía que estuviera mal y me culpaba por ello pero en ese momento necesitaba sentirla junto a mí. Poco después se acercó ella y me besó, con esa ansia que tanto adoraba, como si nuestros labios no se hubieran tocado nunca.
Me puse encima de ella, siguiéndole el beso intensamente con deseo y desesperación, acabando prácticamente estirado en la camilla.
Pocos segundos después entró una enfermera y salí lo más rápido posible de la camilla poniéndome bien la camiseta.
-¡Uy! Debería haber picado- dijo la enfermera con risita pícara – Bien ¿Alice Brook, cierto? Tenemos que hacerte unas pruebas para ver que todo va bien ¿vienes? – Alice asintió con tristeza por volver a recordar lo que había pasado y me miró con ojos de lamento, me maldije a mí mismo, me la iban a pagar.
Ya llevaban más de media hora en otra sala y me empezaba a poner nervioso, así que me levanté del sillón y fui a buscarla, había de todo tipo de salas pero no encontraba la de Ali.
Hasta que escuché su risa alegre y la seguí, estaba riéndose con un enfermero mientras la otra enfermera le revisaba las heridas, por un momento me sentí celoso de que riera con otro chico después de lo que había pasado y que no fuera yo, pero por otra parte me alegraba verla feliz.
-Muy bien Ali, no hay nada de qué preocuparse, simplemente tienes algunas heridas superficiales que en 3 o 4 días desaparecen, estate tranquila guapa.- dijo la enfermera muy amable. Alice se puso bien el tirante del vestido y les agradeció todo lo que habían hecho por ella.
El enfermero le interrumpió- No es nada, ya sabes las guapas no tienen que agradecer nada.- Lo asesiné con la mirada, pero rápidamente nos fuimos.
Recibí un mensaje de Ann diciendo que ellos se habían ido a casa en taxi y que nos dejaban el coche para que no tuviéramos que caminar y menos en el estado de Ali, se lo agradecí mentalmente.
Una vez en el coche puse esa canción que tanto nos gustaba "Say you won't let go" de James Arthur y fuimos tarareándola mientras hablamos de temas sin importancia.
Valoraba mucho lo positiva que era cuando todos los problemas le venían encima, realmente sí que era una persona fuerte.
Alice Brook
Ya eran las 6 de la mañana cuando llegamos a casa y mi hermano y Ann estaban sentados en el sofá abrazados, no les faltó ni 2 segundos para levantarse rápidamente y mirarnos a Ethan y a mí con una cara de pena que no podía soportar.
Ann se dirigió a Ethan para preguntarle como había ido, y lo mismo hizo mi hermano conmigo pero nosotros dos nos fuimos para la habitación para estar más en privado, que aunque ya sabían todos lo que había pasado, necesitaba estar un rato a solas con mi hermano.
-Alice...- dijo con pena
-Mira Jake, ya sabes que odio que me miréis con pena así que no lo hagas tú también por favor que ya tengo bastante.
-Es verdad, había olvidado la pena que da mi hermana sin tener que pasarle nada.- dijo con su sonrisilla, amaba cuando mi hermano sabia sacarle la gracia cuando todo iba mal. – Ven aquí anda- nos abrazamos tan fuerte como cuando éramos pequeños y yo no podía dormir por la noche, como lo quería.
-Bueno si quieres te dejo descansar en mi habitación, pero ¡eh! Que no se convierta en rutina que después te pegas como un piojo malvado.- asentí sonriendo.
Cerró la puerta y pude oír como bajaba las escaleras.
------------------------------------------------------
Baaaaaabys! De verdad que siento colgar capítulos de año en año casi pero es que con los estudios prácticamente no puedo :( pero espero que os haya gustado este capítulo, besos!
ESTÁS LEYENDO
Carta 623
RomancePero ya era demasiado tarde porque ya no habría vuelta atrás, todo había acabado para mí. Escuché su voz gritando mi nombre, su voz quebrada en pedazos, no sabía si era real, o solo imaginaciones mías, pero en ese momento, sabía que no la podía dej...
