Acabamos de recoger la cocina y cansado me fui a mi cama, me dormí enseguida. Al día siguiente fui con mi tío a desayunar y después a ayudar a mi tía con un proyecto que tenía para su empresa. Echaba de menos pasar el rato con los míos, aunque fuera para hacer cualquier cosa irrelevante.
Sin darme cuenta los días pasaron volando y ya llevaba 2 semanas con ellos cuando aún no me había percatado de que también extrañaba a Alice, a Alex y a Jayden ya que no tenía apenas noticias de ellos salvo que Alice me iba enviando algún mensaje pero sin importancia, la extrañaba, extrañaba sus besos, sus abrazos, sus tonterías, su risa pegadiza, todo.
Pensaba quedarme solo unos días más ya que quería despedirme bien de mi hermanito pequeño, tarde o temprano debía hacerlo aunque me doliera, cogí una hoja en blanco y apoyé los codos en la mesa de mi habitación como si fuera un niño que tiene que estudiar tanto que no sabe ni por dónde empezar.
Tenía tantas cosas por decir que tenía miedo de dejarme algo en la punta de mis dedos, empecé a notar que las lágrimas mojaban mi cara, como si lloviera solo encima de mí, tenía miedo, miedo a que si empezaba a escribir esas palabras todo fuera real, que realmente me estuviera despidiendo de algo que no quería, por nada en el mundo.
Dos horas después, a pesar de las lágrimas y los arrebatos de rabia, pude escribir un mínimo de palabras que expresaban como me sentía.
"Dylan,
Mi hermanito, mi querido hermanito, no sabes cuánto me cuesta escribir esto, enserio. Tú, que siempre has sabido sacarme una sonrisa cuando peor estaba, tú que con un solo abrazo cambiabas mi mundo, esta carta va para ti aunque sé que nunca llegarás a leerla y es quizás lo que más me duele, que no te pude decir a tiempo todo aquello que quería.
La vida te ha marcado con su final, ineludible, definitivo, eterno. Nada cambiará porque la pesada carga de volver a pensarte no será ni pesada ni nueva.
Será un continuar creciendo, un seguir pensando, un ir viviendo.
Sin prisas, sin desespero, serás la lluvia de mis días de verano, el viento ábrego de mis días de invierno. Y es que tu recuerdo se convertirá siempre en nuestro vínculo indestructible.
Tuve la suerte de poder formar parte de tu familia, eras esa sonrisa con patas que correteaba por casa gritando como si no hubiera un mañana, y es que no había un mañana mejor si tú no estabas.
Hay algo de lo que siempre me arrepentiré y de lo que siempre seré yo el único culpable y es que no te dediqué todo ese tiempo que tanto hubiera deseado, me centré como un egoísta en mis propias cosas y aunque tu intentaras formar parte de ellas, siempre fui yo quien te quitaba de en medio, y es algo que ahora no puedo remediar y me duele.
Me duele saber que tú fuiste la única persona que se mantuvo a mi lado cuando todo se desmoronaba y no me di cuenta. Lo siento, Dylan, lo siento muchísimo y espero que algún día me puedas perdonar.
Te quiero y siempre te querré. La familia siempre será la familia, aunque ya no estés a mi lado."
Eran las 3 de la mañana, empezaba a llover y hacía mucho frío pero quise ir al cementerio, quería cerrar ese tema ya, sabía que era lo mejor para poder pasar página, no podía aguantarlo más.
Cogí la carta y salí de casa y fui hacía allí con el coche de mi tío mientras dejaba pasar por mi cabeza todos esos pensamientos de culpabilidad y de rabia, sabía que era algo que nunca me podría perdonar.
Cuando llegué me quedé 5 minutos sin reaccionar hasta que reaccioné y bajé del coche, abrí la puerta del cementerio y sin necesidad de buscar mucho, encontré su tumba.
DYLAN MILLER BROWN.
Me costaba, me costaba asimilarlo pero sabía que era lo correcto, dejé la carta y me fui.
Al regresar vi un coche aparcado cerca de casa, fui a ver quién era, pero no me hacía falta acercarme mucho porque ya me imaginaba de quien era el coche.
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Carta 623
RomantikPero ya era demasiado tarde porque ya no habría vuelta atrás, todo había acabado para mí. Escuché su voz gritando mi nombre, su voz quebrada en pedazos, no sabía si era real, o solo imaginaciones mías, pero en ese momento, sabía que no la podía dej...
