Capitulo 24.
Funcionó, la luz me envolvió y me transformé, la verdad es que me gustaba mi look, pero no era hora de pensar en eso si no en como derrotar a estos. La verdad es que estaba acostumbrada a luchar solo uno contra uno pero ahora podría ser entre cien personas… Empecé a defenderme, dejándolos inconscientes hasta que acabe con todos, cada vez que me transformo es como si mi fuerza incrementara… Bien… Solo me faltaba Alexander, los dos cara a cara, nuestras miradas estaban conectadas, él en el escenario yo en donde el público. Sólo los dos.
-Mmm… No eres tan floja como yo creía... Aun que mejor para mí me gustan las cosas difíciles.- Empezó a reírse con la típica risa malvada tipo película.
-¡Alexander!-. Antes de que reaccionara le pegué un puñetazo en toda la cara dejando lo caer en el suelo.
-Uuuh… La princesita pega fuerte…- Sonrió y se levantó. Sacó sus enormes alas y se acercó a mi, la verdad era bastante rápido.- Pero no podrás conmigo-.
-No te creas un tipo duro…- Arqueo una ceja cruzando mis brazos. Me acerqué corriendo a él y le fui a dar otro golpe en la cara, pero el lo esquivo cogiendo mi mano como si nada, no era simplemente rápido sino fuerte, lo que me faltaba…
-No, no princesita-. Me haló de la mano y me agarró del brazo y tirando del hasta llevarme hasta una pared me empuja a ella y me acorrala…- Princesita, no deberías subestimar sobre todo si soy yo-. Volvió a dibujar una sonrisa en sus labios. Me agarra con una mano mis dos manos y las pone en alto y con la otra agarra mi barbilla.- Puede que seas hermosa, pero a mi no me vas a seducir como a mi primo.-
-Yo no he seducido a nadie, perdona-. Intento liberarme moviendo mis manos y mi cabeza pero el sujeta más fuerte las manos y la barbilla, le noto peligrosamente cerca pero de repente oigo un ruido de aleteos en el cielo.
-¡Suéltala Alexander!-. Gritó una voz, aterrizó en el escenario, ¡Adam! No se porque pero me alegró que viniera.
-Sabes que aun que digas eso no lo haré-. Me suelta la barbilla y se aleja un poco.- Ay… Primito, como te puedes enamorar de esta ángel idiota…- Suspiró.
-No la llames idiota si no la conoces-. Adam… Cuando me defendió sentí una alegría que recorría mi mente, de repente Alexander me suelta y se abalanza contra Adam y le golpea en la boca, le sangra… Me empecé a enfurecer… Entonces Adam también le golpea pero Alexander le agarra de la camisa y lo tira al suelo contra un poste de metal del escenario dejándolo inconsciente, mi furia creció, apreté los puños lo más que pude y empecé a notar que mis manos brillaban era una luz segadora, alce mis manos hacia Alexander que estaba a espaldas de mí y le lancé una bola de energía, este quedo inconsciente… No hice caso y me fui con Adam, me acerque a él y lo vi, estaba sentado con el labio sangrando y con un pequeño chichón en la cabeza, tomé su pulso y … Menos mal todavía tenía, intente despertarlo, pero no tuve éxito, ¿qué pasaría si Adam muriera? No, no podría soportarlo, empecé a oír una voz en mi mente mi subconsciente… “Bésale, tu beso le sanara si no lo haces el no vivirá”. No sé si era mi subconsciente u otra persona pero me daba igual quería salvar a Adam, levanté su cabeza y le di un pequeño beso en los labios, yo cierro los ojos, mi corazón se aceleró, no se el por qué pero tenía ganas de besarle… Sentí que brillaba… Se estaba recuperando, hasta que noto que ya es consciente de todo, deje de besarle…
-¿E-Estas bien?-. No se me ocurre otra cosa que preguntarle que como esta, ¡estaba rojísima!
-Si. Todo gracias a ti…- Sentí un ligero sonrojo en él. Yo volví a mi forma normal.
-Y-Yo siento…A-A…-Y de repente Adam agarró mi cintura y nuestros labios se juntaron, ¡nos estábamos besando! No se porque pero cerré los ojos y seguí con el beso, fue cálido y tierno, yo rodeé mis brazos en su cuello.
Sentí que mientras nos besábamos el tiempo se paró, hasta que empecé a oír un ruido de aleteos en el cielo, al principio hice como si no escuchara. Pero sentí que cada vez sonaba más fuerte… Hasta que oí algo.
-¡¿Se puede saber qué demonios estáis haciendo?!-. Oí una voz en donde se encontraba donde el público. Adam y yo dejamos de besarnos y miramos hacia una silueta.
-¡Félix!-. Sorprendida. Él se acerca a donde estamos sube al escenario vacío.
-No, Eli, luego hablamos, ahora quiero dejar una cosa clara…- Cogió mi brazo y me halo a detrás de él, se acerca a Adam.- Ella es mía ¿lo entendiste?-. Y de repente Félix golpeó a Adam en la boca, le volvió a sangrar.
-No es tuya, ni de nadie, ella tiene derecho a ser libre y amar a quién quiera-. Félix levanta a Adam del suelo sujetándole el cuello de la camisa.
-Para Félix…- Estaba seria, el soltó la camisa de Adam.
-Pero…-
-Pero nada, Adam me ha salvado, pero tú ¿Por qué viniste?- Le interrumpí.
-Tu madre quiere que vallas donde esta ella, dice que estarás a salvo allí…-
-No pienso irme, y lo sabes bien-.
-Eli, yo también creo que es lo mejor…-Dijo Félix.
-Pero…-
-Eli…- Me interrumpió Adam, dirijo mi mirada hacia él…- Creo que es lo mejor… Mi padre no parará hasta verte muerta…- No lo podía creer, los dos querían que me marchara con mi madre. Yo no quiero…
-¡¿A si que te da igual que no nos volvamos a ver?!-. Le grité, empecé a llorar… Si yo me iba significaba casarme con Félix y no verle jamás…
-Eliane… Yo…- Antes de que terminara me fui corriendo por las calles… Mis lágrimas no paraban de caer, no podía creer que no luchara un poco por estar juntos…
Llegué a mi casa, toda mi familia estaba en el salón y cuando me vieron corriendo hacia mi habitación se quedaron sorprendidos, yo seguí corriendo hasta mi habitación y cerré la puerta, me tiré en la cama y abracé mi almohada. Seguí llorando hasta que me quedé dormida.
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La vida de Eliane.
RomanceEliane, una chica de 15 años , que vive en Francia, pierde a su madre con tan solo 6 años, el padre la abandona en un orfanato a ella y a su hermano Evans. Un dia caminando hacia su instituto se encuentra con un misterioso chico llamado Adam que ca...
