Capítulo 7

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Cuando Kyungsoo despertó el cielo se miraba anaranjado a través de la ventana de la habitación de Baek, maldijo en voz baja al mirar la hora en el despertador justo al lado de la cama

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Cuando Kyungsoo despertó el cielo se miraba anaranjado a través de la ventana de la habitación de Baek, maldijo en voz baja al mirar la hora en el despertador justo al lado de la cama.
Besó a Baekhyun en la mejilla y luego salió corriendo, rompiendo así de alguna manera la promesa de quedarse a su lado.
La escuela no estaba muy lejos pero tampoco estaba a la vuelta de la esquina considerando lo mucho que corrió.
Entró apresurado y subió dos pisos del edificio, eso sin contar los muchos salones que recorrió para llegar a una puerta cerrada.
Se asomó y efectivamente había alguien dentro, era Chanyeol con una chica en el regazo comiéndosela a besos.
El alma de Kyungsoo pareció abandonar su cuerpo, se quedó pasmado con la cara pegada en el cristal de la puerta sin apartar la mirada ni un sólo segundo, grabando así cada pequeño movimiento en su mente, cada caricia y cada beso.
Kyungsoo no comprendía lo que sentía, pero seguro era horrible porque estaba completamente pálido, no tuvo el valor de llamar a la puerta, no era como si pudiera decir nada, consideraba que las cosas se pondrían realmente incómodas si él simplemente interrumpía aquello por lo que cerró los ojos y entonces contrariamente a su llegada presurosa, se fue con total tranquilidad hacía casa de Baekhyun.
Con suerte él seguía dormido por lo que de camino compró algunos ingredientes para hacer una sopa.
Efectivamente al llegar Baekhyun roncaba con suavidad y él sintió alivio de que no hubiera notado su ausencia.
Lo despertó cuando la comida estaba lista u al terminar de consumirla, él fue a casa despidiéndose de su amigo con un beso en los labios justo en la entrada.
—Te quiero Baek, cuídate, vendré mañana. —dijo con tranquilidad para luego darse la vuelta y colocarse los audífonos una vez más.
El cielo estaba coloreado por tonos grises, era raro porque hace apenas unas horas el sol iluminaba todo a su paso y ahora era un débil círculo ocultándose tras las decenas de edificios de la ciudad.
Kyungsoo se sentía triste y eso era raro, él estaba sintiendo demasiado últimamente y era difícil ya que nunca en su vida los sentimientos le habían provocado tantos estragos.
Kyungsoo suspiró con pesadez mientras hundía sus dedos en lo más fondo de los bolsillos de su chaqueta y levantó la mirada hacia el cielo y las copas de los árboles anunciando la pronta llegada del otoño.
De alguna manera en su lenta caminata tuvo una extraña sensación en su nuca y al darse la vuelta encontró a Chanyeol parado a medio metro, mirándolo de forma extraña, no había nada en sus ojos sólo le miraba.
Kyungsoo se sintió raro y luego de darle un último vistazo fue él quien se alejó primero.
Llegó a casa y sin dar un último vistazo atrás se metió dentro y como si nada saludó a su cachorro quien le recibió como todos los días con suaves ladridos y saltos entusiastas.
—En el mundo no hay ser vivo que me quiera más que tú... —dijo en voz baja al mismo tiempo que lo cargaba y le daba besitos en la nariz —y Baek... —concluyó con una media sonrisa.

Estudió por su cuenta el resto de la noche hasta que dieron las 3 de la madrugada y al ver a su pequeño Happiness dormidito en su camita frente a la ventana, se le antojó dormir.
Se acercó hasta ahí y acarició su dorado pelaje mientras miraba por la ventana, se encontró con una ventana abierta y un Chanyeol tocando la guitarra en el alféizar.

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