Kyungsoo odia las complicaciones y por eso evita a toda costa problemas que pudo haberse ahorrado desde un principio, lo que no sabe es que a su vida acaba de llegar un terrible problema, uno de grandes orejas y que mide casi dos metros de alto.
NO...
No confío en nada. Estoy intentando sobrevivir porque es lo único que puedo hacer. Quiero quedarme. Quiero soñar más. Pero ya ves, es hora de que me vaya.
Sí, es mi verdad. Es mi verdad. Estaré lleno de cicatrices pero es mi destino, es mi destino. Aun así sigo queriendo luchar por ello.
Puede que nunca pueda volar como los pétalos de las flores. No puedo volar como si tuviese un par de alas. Puede que nunca pueda tocar el cielo pero sigo queriendo alcanzarlo. Quiero intentar correr un poco más.
Sólo estoy caminando y caminando en la oscuridad. Mis felices recuerdos me preguntaron "¿Estás seguro de que estás bien?"
Yo respondí, "No. Tengo demasiado miedo." "Pero sólo estoy caminando con seis flores en mi mano."
Despierto, despierto, despierto. Sin mentiras. Despierto, despierto, despierto. No llores.
AWAKE - BTS (JIN SOLO)
—Acepto, iré
—Es la mejor decisión que pudiste tomar, está programado para el viernes de la siguiente semana, espero tengas preparado todo. —Lo tengo. Gracias.
Cogió su mochila y salió de la oficina en dirección al aula donde Baekhyun esperaba mientras comía trocitos de zanahoria con sal sin idea alguna de lo que el otro había hecho durante las dos horas anteriores. Si no fuera tan orgulloso, tal vez, sería capaz de decir lo mucho que iba a echar de menos a su amigo, incluso a Sehun, por supuesto que eso nunca lo sabrían, tampoco sabrían a dónde ni cuándo se iría. Nadie más que sus padres poseían esa información, nadie debía enterarse. Fue así como el viernes tan esperado sucedió, tomó sus maletas y la subió en el auto de su padre quien incluso había faltado al trabajo para despedirse de su hijo. El camino era largo, una hora y el tráfico no ayudaba, pero iban a buena hora por lo que nervioso no estaba. Por la ventana era capaz de mirar cada lugar familiar, donde había estado con Baekhyun, donde había estado con Chanyeol, y un gran nudo se formó en su garganta cuando pasaron por el callejón en el que había encontrado a Happiness hace tanto. Entre sus dedos jugaba de modo nervioso con el celular que no le indicaba más que no habían pasado ni 30 segundos desde la última vez que revisó. ¿Pero qué podía esperar si no avisó a nadie que se iría? A nadie más que a Chanyeol y sinceramente Kyungsoo no tenía la esperanza de ser detenido, por supuesto que deseaba que el otro llegara y lo llevara fe vuelta a casa, pero era realista, Chanyeol no tenía interés alguno en él. Ya no.
Mordió su uña del pulgar derecho mientras seguía con la mirada fija en el exterior mientras su madre escribía algo en el celular.
—Se va a ir. —salió corriendo del salón con Yixing de la mano y comenzó a llamar por teléfono a Sehun —trae la camioneta. —Demonios Baekhyun, voy ya. —¿Chanyeol? —Trae a ese cabrón rápido, si no llegan en cuatro minutos nos vamos. —amenazó a Yixing.
Kyungsoo esperaba ansioso, repitiendo mentalmente una y otra vez la palabra —Ven— mientras miraba con tristeza a todas partes. No va a venir, no, ojalá sí, por favor ven, ven por mí, por favor, por favor... Cinco minutos para abordar el avión y estaba caminando luego de despedirse de sus padres quienes lloraban con tristeza, alegría, con preocupación. —Voy a estar bien, mamá, papá. —dijo para calmarlos un poco, aunque su corazón dijera todo lo contrario. Kyungsoo anhelaba ver su cabello castaño asomarse y escucharlo por una última vez llamarlo por su nombre, quería ver sus ojos una vez más, pero nadie estaba ahí, ni siquiera Baekhyun, no había nadie. Con ojos llorosos sonrió y se alejó, diciendo adiós a todo lo que solía ser parte de él.
Chanyeol quien apenas iba a la vuelta de la escuela, fue recibido por Yixing quien de inmediato lo jaló con él y le llevó corriendo sin explicación alguna. —Se ha ido... —fueron las únicas palabras que entendió en medio de la carrera —Aceptó la beca. —¿Beca? ¿Cuál beca? —Te explico luego, corre. Yixing lo lanzó dentro de la camioneta del padre de Sehun, con Baekhyun sentado en el asiento del copiloto mordiendo sus bonitas uñas ahora hechas un desastre. Trafico, Baekhyun intentando explicar lo que sucedía sin querer golpearlo, porque sí, claro que seguía culpándolo de absolutamente todo lo malo que le sucedía a Kyungsoo.
Al llegar fue un caos encontrar la puerta por la que él debía estar, corrieron hasta que sus pulmones ardieron y al final, luego de tanto, de todo, encontraron a sus padres volviendo. Él se había ido, desde hace quince minutos, era imposible detenerlo ahora y Baekhyun comenzó a llorar. —¿Por qué no me dijo antes? —Él no quería que nadie supiera, por eso pude avisarte hasta apenas hoy. Lo siento, sé que querías despedirte. Chanyeol sin comprender caminó hasta el gran vidrio que le separaba de la pista de aterrizaje y se arrepintió. —Tal vez pudimos pasar por eso juntos... Lo siento —dijo en voz baja.
¿Cuánto tiempo se mantuvo ahí mirando? ¿Una hora? ¿Dos? Le dejaron solo, aunque no del todo, sus dos únicos amigos volvieron a él para llevarlo a casa prácticamente a rastras. —No me lleves ahí... —Vamos a ir con Sehun, tranquilo. —dijo Yixing.
Habían pasado quince días sin hablarse y ahora que lo miraban arrepentido simplemente no eran capaces de abandonarlo. No ahora y tal vez nunca. Baekhyun por otra parte llamó al menos unas mil veces a Kyungsoo, pero nunca le contestó.
Chanyeol tardó en total 12 días en volver a pisar su casa, llena de memorias de momentos breves reproduciéndose una y otra vez con cada vistazo que daba al lugar. Yixing encendió las luces y fueron a su habitación desordenada donde el chino encontró la caja que Soo había dejado para su amigo. —Apuesto a que no la abriste nunca. —No. —Vamos, a lo mejor y dejó... — "Tus mentiras, buenas y malas, dejo todas y cada una de ellas aquí."—algo... Así que la llevó hasta la cama y comenzó a retirar la tapa con cuidado, Chanyeol ansioso encendió un cigarrillo y Yixing le reprendió por ello. —Apaga esa mierda, mira esto —dijo con irritación. Chanyeol hizo caso y lo apagó en la ventana para acercarse con temor y ver una caja repleta de lo que fueron sus días juntos. Entradas del cine, una botella de vino vacía, tickets de compra de ingredientes de cocina, un abrigo viejo, libro de recetas italianas, un regalo de cumpleaños atrasado y una carta dedicada para el mayor mentiroso.
Toma todas y cada una de ellas, porque yo, yo tampoco te amé y esto no es más que una piedra que necesito sacar de mi zapato, porque es doloroso e incómodo caminar con el recuerdo de algo que nunca fue real. Voy a irme lejos, supongo que eso resulta conveniente para todos y no sé por qué estoy contándotelo, pero creo que cierta parte de mí desea que me detengas. Ojalá no lo hagas, ojalá y sí, espero que sí.
Aunque... entonces creo que después de todo si te quise un poco.
Chanyeol estaba llorando sin darse cuenta y Yixing apartó el papel para leerlo por sí mismo, comprendiendo el gran error que el otro había cometido, una vez más. Seguramente él lo había esperado, lo había esperado a pesar de todo y lo había dejado solo, lo había dejado ir.
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