Parte 33

787 35 0
                                        

Yo le susurré: “ Yo igual” mientras lo abrazaba con mas fuerza.
Luke lentamente se fue apartando de mi y se fue a hablar con mi padre. Me sentía un poco nerviosa por la reacción que mi padre pudiera tener ya que es un poco impredecible pero estaba segura que Luke lo haría cambiar de opinión.
La jornada educativa casi terminaba y yo estaba desesperada por saber la respuesta de papá, y no habían señas de Luke por ningún lado, comencé a sentirme asustada de que mi padre se hubiera enfadado.
Cuando sonó la campana Marissa y Fede se acercaron a mi un poco espantados diciéndome:
- ¿Estás bien?
- Si ¿Por qué lo preguntan? - dije extrañada.
- Es que estas un poco pálida - Dijo Marissa mostrandome mi reflejo en un espejo de mano que ella tenia.
-¡Por Dios!¡Parezco un vampiro! - exclame viendo mi pálido y macilento rostro.
- Sí lo sabemos ¿Qué te ocurre? ¿Por qué estás así? - dijo Fede.
- Es que Luke se fue a mi casa a hablar con mi padre para que cambie de opinión y me deje salir. Ya paso una hora desde que se fue y no ha regresado, me estoy empezando a preocupar. Eso por eso que estoy pálida.
- ¡Tranquila! Seguramente están charlando todavía.
- No creo que se tarden una hora en dialogar
- Puede que sí.
- ¡Mira ahí viene Luke!- dijo Fede.
Voltee para verlo y noté al pelinegro que venia con una cara un poco decepcionada, y su caminar era lento, eso me puso mucho más ansiosa y nerviosa de lo que estaba.
- ¿Y cómo te fue con mi padre?
- Pues..... Como te lo explico
... - dijo bajando la cabeza.
- No me digas que no quiso. ¡Ves te lo dije! Pero nooo
"tu papá es una persona razonable" dijiste - dije sarcásticamente.
- ...No se como explicarte que ahora podrás salir a donde se te antoje.
- ¿Qué? - dije abriendo mis ojos como platos.
- Como escuchaste tu padre te ha dado permiso de salir a donde tu quieras. Pero...
-¿Pero que?
- Pero hay una condición - ¿Cual es? - Que yo te tengo que acompañar a donde vayas.
- ¿Como un guardaespaldas?
- Algo parecido. Realmente lo siento trate de convencerlo pero es un hombre testarudo.
- No te preocupes, no me molesta, lo que importa es que no tendré que estar recluida en mi habitación.
- Pero me tendrás a mi fastidiando todo el tiempo.
- Ya basta con eso. No me molesta en los absoluto. Me alegra que tu seas la condición, me siento segura a tu lado.
- Wow no sabia que era como un escudo humano.
- No yo no dije eso. Dije que me siento segura a tu lado.
- Para mi es lo mismo.
- Ashh que no! ¡Aunque piensa lo que quieras!
- Ya no te enojes ¡es solo una broma!
- De acuerdo. No me enojo. ¡Gracias!
- ¿Por qué?
- Por lo que hiciste, hablar con mi padre, hacerte cargo de mi seguridad.
- No es nada puedo hacer eso y más por ti.
- ¡Te quiero! - dije abrazándolo con mucha fuerza.
- ¡ Yo igual! - dijo correspondiendo mi abrazo

Mejores AmigosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora