1 capítulo

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La semana pasó demasiado rápido, las despedidas fueron duras y los nervios impacientes. Iba a extrañar tanto a todos, a mi mamá, a mi papá, y Niki, mi hermanita, pero especialmente a mi twin, mi gemela en inglés, Kate, es que a mi familia la iba a extrañar de diferente manera, iba a extrañar a mi mamá gritando – ¡Jeison! ¡¿Dónde has dejado la corbata que ayer dije que necesitaba lavarse?! – Y a mi papá excusándose – no se Carol, me voy al trabajo, ¡chau! ¡Te amo! – jajá me río de imaginarlo. Pero a ellos si me iban a permitir verlos, en cambio a Kate... Kate no era técnicamente mi familia, así que no podré volver a verla si nos separan, la extrañaría demasiado.

Todos estaban esperando las pruebas para saber quiénes serían los elegidos, después de todo, esas pruebas no solo serían el resultado de tu nivel intelectual sino que también serían los resultados para saber con cual de tus amigos te quedaras.

Yo y Kate entramos juntas a la selección, y nos quedamos esperando una hora a que nos llamen; creo que nunca en mi vida estuve tan nerviosa ni asustada, y creo que ni Kate ni yo hablamos desde que llegamos, cada tanto intercambiábamos miradas con una sonrisa humilde.

Las selectoras – mujeres que hacían la elección con las sillas – tanto la mía como la de Kate salieron al mismo tiempo, antes de entrar en la sala de elección, Kate tomó mi mano, nos miramos y me dijo "todo saldrá bien" y luego no pudimos evitar abrasarnos. Al terminar el abraso entramos a la sala.

- Muy bien cariño, toma asiento – la selectora parecía tranquila, además, tenía un aspecto tan bello que hasta me tranquilizó un poco.

- Está bien Kate, lo que tienes que hacer ahora es quedarte quieta, solo coopera con eso y no te dolerá.

- Me llamó Kate selectora.

- eh, ¡sí!

- Pero no soy Kate, ella es mi amiga, y acaba de entrar en la otra sala, yo soy Kim.

- oh debieron haberse equivocado, está bien no pasa nada, seguro allí se darán cuenta –señalo con la mano la pared, en la cual al otro lado se encontraba Kate – así que prosigamos – se acercó al computador – ¿tu apellido es?

- Keison, Kim Keison.

- Está bien, ahora sí, sigamos con lo nuestro Kim.

La selectora me inyecto un líquido para dormirme, aunque no creí que sería tan doloroso, todos mis amigos que ya lo habían hecho, me dijeron que no dolía nada, pero sentí un dolor tan grande que pensé que me habían mentido. Luego de eso todo se apagó por un momento, cuando desperté tenía la sensación de que había dormido meses allí pero tan solo habían pasado dos minutos. Tenía un casco en la cabeza y la doctora estaba intentando sacármelo.

- Oh ya despertaste – La selectora ya había retirado el casco de mi cabeza.

- Sí, eh... ¿tiene los resultados selectora?

- Por supuesto – Se acercó a la mesa que tenía el computador y agarró un sobre blanco con detalles rojos que no alcance a ver desde donde estaba – aquí tienes, puedes abrirlo.

Como todo sobre mágico detectó las huellas de mi pulgar y luego se abrió elevándose en el aire. Luego se escuchó:

Felicidades Kim Keison usted ha sido una de los elegidos para la clase gubernamental. Por favor, para ser informada de mejor manera, la esperamos el martes próximo a las 8:00 pm.

Nuevamente felicidades y gracias por su atención.

Atte. Presidente Keith Strowlon.

Por una parte estaba muy feliz, me encantaba la idea de ser gobernadora, pero no podía dejar de pensar que me separaría de Kate así que salí lo antes posible.

- Guau felicidades ese es un puesto altísimo señorita – la selectora se notó emocionada.

- Muchas gracias, ahora si me disculpa debo irme, hasta pronto –le dije mientras salía a la sala de espera.

Cuando salí Kate ya estaba afuera sentada, esperándome.

- Kate, no vas a creer esto, ¡soy una de las elegidas!

- Oh amiga, te felicito – me dio un abraso tan grande que aún no logro entender como no me asfixio. Aunque al separarnos entendí porque ese abraso. Mire su cara y note que algo no andaba bien.

- ¿Qué te sucede?

- Califiqué para la clase superior – creí que iba a llorar pero no lo hizo, aunque se notaba su gran tristeza.

Me quedé en silencio, no sabía que más decir, era lo que tanto temíamos desde pequeñas, ¡que nos separaran!

- Creo que nuestro plan de estar juntas toda la vida no funcionará amiga.

- Es que, eh, no puede ser, tiene que haber un error, algo está mal, yo creo que si vuelven a hacer la prueba saldrá todo bien ¡yo lo sé!

- Kim, basta, ya te lo eh dicho antes, ¡no puedes arreglar todos los problemas!

- ¡Pero esto hay que arreglarlo!, ¡no podemos rendirnos así!

- ¡Tenemos que hacerlo! Lo siento amiga pero esta será la última vez que me veas, lo siento mucho – se puso a llorar al igual que yo.

Nos abrasamos, y aunque no fuese el mejor abraso así lo sentimos. Y luego, Kate tan solo se fue, es increíble cómo puedes perder todo en un segundo.

La amistad está subestimada.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora