Viernes 20 de mayo (Parte 2/2)

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El bar está abarrotado,lleno de estudiantes decididos a pasar un buen rato. Se oye una porquería indie que atruena desde el sistema de sonido,y la pista de baile está a reventar de cuerpos que se contorsionan. Hacen que me sienta mayor. Ella está aquí,en alguna parte. Elliot me ha seguido desde la puerta de entrada. —¿La ves?—grita por encima del barullo. Rastreo la sala con la mirada y localizo a Dinah.Está con un grupo de amigos,sentados en un reservado.No veo a Camila por ninguna parte,pero la mesa está repleta de vasos de chupito y jarras de cerveza.
Bueno,veamos si Dinah es tan leal con su amiga como Camila lo es con ella. Me mira sorprendida cuando nos plantamos en su mesa. —Dinah—digo a modo de saludo. Ella me interrumpe antes de que pueda preguntarle dónde se ha metido Camila.—_____,menuda sorpresa encontrarte aquí—grita para hacerse oír.
Los tres tipos de la mesa nos miran a Elliot y a mí con un recelo hostil. —Pasaba por el barrio. —¿Y este quién es?—pregunta interrumpiéndome de nuevo,y le sonríe a Elliot,quizá con demasiada alegría.  —Es mi hermano,Elliot. Elliot,Dinah Jane.¿Dónde está Camila? Su sonrisa se hace más amplia mientras sigue mirando a Elliot,y me sorprende ver que él le corresponde con otra igual.
—Me parece que ha salido a que le dé un poco el aire —contesta Dinah,pero no me mira a mí.
Solo tiene ojos para don Si-te-he-visto-no-me-acuerdo.Ella misma… Será su funeral. —¿Ha salido?¿A dónde?—grito. —Ah,pues por ahí.—Señala una puerta doble que hay al final de la barra.
Me abro paso entre la muchedumbre y voy hacia la puerta.Tras de mí dejo a los tres hombres cabreados,y a Dinah y a Elliot en pleno duelo de sonrisas.
Al otro lado de las puertas está la cola del baño de chicas,y más allá otra puerta que se abre al exterior. Es la parte trasera del bar. Irónicamente,da al aparcamiento donde acabamos de estar Elliot y yo.
Salgo y me encuentro en un espacio de reunión adyacente al aparcamiento:un rincón agradable flanqueado por parterres de flores en el que hay varias personas fumando,bebiendo,charlando.En rollándose. La veo.
¡Mierda!Está con ese fotógrafo,creo,aunque es difícil distinguirlo con tan poca luz.Camila está en sus brazos,pero parece revolverse en un intento de apartarlo mientras él le murmura algo que no oigo y empieza a besarla a lo largo de la mandíbula. —Shawn,no—dice Camila. Ahora resulta evidente;está intentando quitárselo de encima. No quiere que ese tío la bese. Por un momento deseo arrancarle la cabeza a ese tipo.Con las manos cerradas en puños a los costados,echo a andar hacia ellos.
—Creo que la señorita ha dicho que no.—Mi voz se alza fría y siniestra en el relativo silencio mientras lucho por contener mi furia.
El fotógrafo suelta a Camila y ella me mira con los ojos medio entornados y una expresión de aturdimiento y embriaguez. —Grey—dice él,lacónico.
Necesito de todo mi control para no arrancarle de un puñetazo esa expresión de chasco que refleja su cara. El cuerpo de Camila da una sacudida,luego se inclina y vomita en el suelo. ¡Oh,mierda! —¡Uf,Dios mío,Mila!—exclama Shawn,que salta con asco para quitarse de en medio. Menudo capullo. Paso de él y le recojo el pelo a Camila para apartárselo de la cara mientras sigue vomitando todo lo que se ha bebido esa noche.Me irrita bastante darme cuenta de que no parece haber comido nada.Le paso el brazo por los hombros y la alejo de los curiosos hacia uno de los parterres. —Si vas a volver a vomitar,hazlo aquí.Yo te sostengo. El lugar está sumido en la oscuridad;puede devolver tranquila.Lo hace una y otra vez,con las manos apoyadas en los ladrillos.Es lamentable.Ya tiene el estómago vacío,pero sigue convulsionándose con larga sarcadas secas. Caray,sí que le ha dado fuerte. Por fin su cuerpo se relaja y creo que ha terminado. La suelto y le ofrezco mi pañuelo,que por algún milagro llevo en el bolsillo interior del pantalon. Gracias,señora Jones. Camila se limpia la boca,se vuelve y apoya el cuerpo en los ladrillos mientras evita mirarme porque se siente avergonzada y abochornada.Y aun así,estoy contenta de verla.Mi arrebato de ira contra el fotógrafo ya ha pasado,porque es un auténtico placer encontrarme en el aparcamiento de un bar de estudiantes de Portland con la señorita Camila.
Se lleva las manos a la cabeza,se encoge y entonces me mira,todavía muerta de vergüenza.Se vuelve hacia la puerta y observa por encima de mi hombro.Supongo que busca a su«amigo». —Bueno…Nos vemos dentro—dice Shawn. Yo ni siquiera vuelvo la cabeza para lanzarle una mirada despectiva y, para mi satisfacción,ella tampoco le hace ningún caso,sino que busca otra vez mis ojos.
—Lo siento—dice entonces,mientras sus dedos retuercen la suave tela de lino. Vale,vamos a divertirnos. —¿Qué sientes,Camila? —Sobre todo, haberte llamado. Estar mareada. Uf, la lista es interminable—masculla.
—A todos nos ha pasado alguna vez,quizá no de manera tan dramática como a ti. —¿Por qué me divierte tanto incordiar a esta chica?—. Es cuestión de saber cuáles son tus límites,Camila.Bueno,a mí me gusta traspasar los límites,pero la verdad es que esto es demasiado.¿Sueles comportarte así?

WRONG (Camila Cabello Y Tu) G!pHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora