Sabado 21 de mayo (Parte 1/6)

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Casi dos horas después me voy a la cama;son las dos menos cuarto.Ella
se ha dormido enseguida y no se ha movido de donde la he dejado.Me desnudo,me pongo la pijama y me acuesto a su lado.Se ha quedado frita;no es probable que empiece a dar vueltas y me toque.Vacilo unos instantes mientras la oscuridad crece en mi interior, pero no aflora,y sé que es porque estoy observando el hipnótico subir y bajar de su pecho y respiro en sincronía con ella.Inspiro.Espiro.Inspiro. Espiro.Inspiro.Espiro. Durante segundos,minutos, horas,no losé;la observo. Y mientras duerme inspecciono cada bello centímetro de su adorable rostro:las oscuras pestañas que tiemblan dormidas;la boca,un poco abierta,que me deja ver sus dientes blancos y uniformes. Por fin caigo en un sopor profundo y sin sueños.
Cuando abro los ojos hay silencio y por un momento me siento desorientada.Ah,sí.Estoy en el Heathman.El despertador de mi mesilla de noche marca las 7.43. ¿Cuándo fue la última vez que dormí hasta tan tarde?. Poco a poco,vuelvo la cabeza y la encuentro profundamente dormida, de cara a mí.Su precioso rostro está relajado por el reposo.
Nunca había dormido con una mujer. Me he follado a muchas,pero despertarme junto a una joven atractiva es una experiencia nueva y estimulante.
A regañadientes, me levanto de la cama y busco mi ropa de correr. Tengo que quemar este... exceso de energía. Mientras me pongo los pantalones de chándal.
En el salón,enciendo el portátil,compruebo los correos electrónicos y respondo. No consigo centrarme sabiendo que Camila se encuentra en la habitación continua.Me pregunto cómo se sentirá cuando se despierte. La resaca.¡Ah! Encuentro un botellín de zumo de naranja en el mini bar y lo sirvo en un vaso.Cuando vuelvo a entrar todavía duerme;su pelo es una maraña color castaño que se desparrama sobre toda la almohada,y la ropa de cama se le ha deslizado hasta por debajo de la cintura.La camiseta se le ha subido y deja al descubierto el vientre y el ombligo.Esa imagen me remueve por dentro una vez más. Tengo que salir antes de hacer algo de lo que luego me arrepienta.Dejo el vaso sobre la mesilla,entro en el cuarto de baño,cojo dos ibuprofenos de mi neceser y los deposito junto al vaso de zumo de naranja.
Tras mirar una última vez a Camila-la primera mujer con la que he dormido en toda mi vida-,salgo a correr.
Cuando vuelvo de hacer ejercicio,en el salón hay una bolsa de una tienda que no reconozco.Echo un vistazo y veo que contiene ropa para Camila. Como siempre,Taylor ha cumplido...¡y lo ha hecho todo antes de las nueve! Ese hombre es prodigioso. Examino la carta del servicio de habitaciones y decido pedir algo de comer.Cuando se despierte tendrá hambre,pero no tengo ni idea de qué le apetecerá,así que en un extraño arrebato por complacerla pido un surtido de platos de la carta del desayuno.Me informan de que tardará media hora.
Cojo la toalla que he usado para hacer ejercicio y la bolsa con su ropa, llamo a la puerta y entro.Me alegra ver que ya está sentada en la cama.Las pastillas han desaparecido y el zumo también.

Buena chica. Palidece cuando,con toda tranquilidad,cruzo la habitación. Quítale importancia,Grey.No querrás que te acusen de secuestro. Ella cierra los ojos, e imagino que lo hace porque se siente avergonzada. -Buenos días,Camila.¿Cómo te encuentras? -Mejor de lo que merezco-murmura mientras dejo la bolsa con su ropa en la silla.

-¿Cómo he llegado hasta aquí?-pregunta,y por su tono parece que tema la respuesta. Tranquilízala,Grey. Me siento en el borde de la cama y me ciño a los hechos. -Después de que te desmayaras no quise poner en peligro la tapicería de piel de mi coche llevándote a tu casa,así que te traje aquí. -¿Me metiste tú en la cama? -Sí. -¿Volví a vomitar? -No. Gracias a Dios. -¿Me quitaste la ropa? -Sí. ¿Quién podría habértela quitado si no? Se sonroja;por fin ha vuelto el color a sus mejillas.Con esos dientes perfectos se muerde el labio inferior,y yo ahogo un gemido. -¿No habremos...?-susurra mirándose las manos. Dios,¿porqué clase de animal me ha tomado? -Camila,estabas casi en coma.La necrofilia no es lo mío.-Hablo en tono seco-. Me gusta que mis mujeres estén conscientes y sean receptivas.
Ella relaja los hombros,aliviada,lo cual me lleva a preguntarme si ya ha vivido antes esa situación:desmayarse y despertarse en la cama de un extraño y luego descubrir que él se la ha follado sin su consentimiento. Tal vez sea ese el modus operandi del fotógrafo. La idea me resulta inquietante.Sin embargo,recuerdo su confesión de la noche anterior,la de que nunca se había emborrachado. Menos mal que no lo tiene por
costumbre. -Lo siento mucho-dice en un tono avergonzado. Mierda.Tal vez no debería pasarme tanto con ella. -Fue una noche muy divertida.Tardaré en olvidarla. Espero haber sonado chistosa,pero ella frunce el ceño. -No tenías porqué seguirme la pista con algún artilugio a lo James Bond que estés desarrollando para vendérselo al mejor postor. ¡Uau!Ahora está cabreada.¿Porqué? -En primer lugar,la tecnología para localizar móviles está disponible en internet. Bueno,en la internet profunda... -En segundo lugar, mi empresa no invierte en ningún aparato de vigilancia,ni los fabrica. -Y en tercer lugar,sino hubiera ido a buscarte,seguramente te habrías despertado en la cama del fotógrafo y,sino recuerdo mal,no estabas muy entusiasmada con sus métodos de cortejarte. Ella parpadea unas cuantas veces,y entonces se le escapa la risa. De nuevo se ríe de mí.
-¿De qué crónica medieval te has escapado? Pareces unas de esas heroinas andantes.
Es cautivadora. Me está provocando... otra vez, y su irreverencia resulta reconfortante,muy reconfortante.Sin embargo,tengo muy claro que no soy ningúna heroina.Vaya,se ha formado una idea equivocada y,aunque no me conviene en absoluto, me siento obligada a advertirle que en mí no hay nada de chica buena ni cortés.
-No lo creo,Camila.Una heroina oscura,quizá.-Si supiera hasta qué punto...Pero¿porqué estamos hablando de mí?Cambio de tema-. ¿Cenaste ayer? Ella niega con la cabeza. ¡Lo sabía! -Tienes que comer.Por eso te pusiste tan mal.De verdad,es la primera norma cuando bebes. -¿Vas a seguir riñéndome? -¿Estoy riñéndote? -Creo que sí. -Tienes suerte de que solo te riña.
-¿Qué quieres decir?
-Bueno, si fueras mía, después del numerito que montaste ayer no podrías sentarte en una semana.No cenaste,te emborrachaste y te pusiste en peligro. -Siento un miedo visceral que me sorprende; qué comportamiento tan irresponsable el suyo,tan arriesgado-.No quiero ni pensar lo que podría haberte pasado. Me mira con expresión ceñuda. -No me habría pasado nada.Estaba con Dinah. ¡Menuda ayuda! -¿Y el fotógrafo?-repongo. -Shawn simplemente se pasó de la raya-dice sin dar importancia a mi preocupación mientras se echa hacia atrás la melena enredada.
-Bueno,la próxima vez que se pase de la raya quizá alguien debería enseñarle modales. -Eres muy partidaria de la disciplina-me suelta. -Hay,Camila,no sabes cuánto.
Me mira con los ojos muy abiertos y aire aturdido,y eso hace que me sienta incómoda. ¿Puede leerme el pensamiento?
-Voy a ducharme.A no ser que prefieras ducharte tú primero...-le propongo,pero ella continúa boquiabierta.
Incluso así es de lo más adorable. Cuesta resistirse, y me concedo permiso para tocarla y recorrer el perfil de su mejilla con el dedo pulgar. Se queda sin respiración cuando acaricio su suave labio inferior.
-Respira,Camila-murmuro.Luego me pongo en pie y le digo que dentro de quince minutos nos subirán el desayuno. Ella permanece callada;por una vez su lengua viperina guarda silencio. Ya en el cuarto de baño,respiro hondo,me quito la ropa y entro en la ducha.Me apetece hacerme una paja,pero ese temor familiar a que me descubran y luego lo cuenten,que tiene su origen en una época anterior de mi vida,me disuade. A Elena no le gustaría. Mientras el agua cae en cascada sobre mi cabeza,todavía está ahí,en mi cama,así que no debo de parecerle repulsiva del todo.He notado la forma en que contenía la respiración y cómo me ha seguido con la mirada por toda la habitación. Sí.Hay esperanza. Pero¿será una buena sumisa? Es obvio que no conoce nada de esa forma de vida.Ni siquiera sería capaz de decir «polvo», o «sexo», o lo que sea que los aplicados estudiantes universitarios de hoy en día utilicen como eufemismo de follar. Podría preguntarle simplemente si le interesa. No,tengo que explicarle a qué se expone si acepta tener una relación conmigo. Me aclaro el jabón y permanezco bajo el chorro de agua caliente mientras me preparo para el siguiente asalto con Camila.Cierro el grifo,salgo de la ducha y cojo una toalla.Tras un rápido vistazo en el espejo empañado decido prepararme para salir.En seguida traerán el desayuno,y tengo hambre.Me lavo los dientes a toda prisa.
Cuando abro la puerta del cuarto de baño,ella se ha levantado de la cama y está buscando sus vaqueros.
-Si estás buscando tus vaqueros,los he mandado a la lavandería.-La verdad es que tiene unas piernas fantásticas;no debería ocultarlas bajo unos pantalones.Entorna los ojos y presiento que está dispuesta a discutir, así que le explico porqué-.Estaban salpicados de vómito. -Ah-exclama. Claro.«Ah».¿Qué tiene que decirme a eso,eh,señorita Cabello? -He mandado a Taylor a comprar otros y unas zapatillas de deporte. Están en esa bolsa. Señalo con la cabeza la bolsa de la tienda. Ella arquea las cejas...sorprendida,creo. -Bueno... Voy a ducharme -musita y, poco después, añade-: Gracias.
Coge la bolsa,me esquiva para entrar a toda prisa en el cuarto de baño y cierra la puerta con pestillo. Mmm...No veía la hora de encerrarse en el cuarto de baño. Desanimada,me visto rápidamente.En el salón compruebo los e-mails,pero no hay nada urgente.Me interrumpen unos golpes en la puerta.Son dos mujeres jóvenes del servicio de habitaciones. -¿Dónde desea que le sirvamos el desayuno,señorita? -Déjenlo sobre la mesa de comedor. Me deshago de los sentimientos de culpa por haber pedido tantísima comida.Es imposible que nos lo terminemos todo.
-Ha llegado el desayuno-digo tras llamar a la puerta del cuarto de baño.-Va...Vale.-La voz de Camila suena un poco ahogada. -Gracias. -Cuando quiera que le retiren la mesa, solo tiene que llamar al servicio de habitaciones,señorita-dice una de las señoras
Sentada a la mesa, me sirvo un café y empiezo a comerme la tortilla.Me suena el teléfono:un mensaje de Elliot.
*Dinah quiere saber si Camila sigue viva.*
Me río entre dientes,algo más tranquilo al ver que la que se hace llamar amiga de Camila se preocupa por ella.Es obvio que Elliot no le ha dado respiro a su polla,apesar de todas sus protestas de ayer.Le contesto con otro mensaje.
*Vivita y coleando;)*

WRONG (Camila Cabello Y Tu) G!pHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora