—Estas son las normas. Podemos cambiarlas. Forman parte del contrato,que también te daré.Léelas y las comentamos. Ella examina la hoja con la mirada.
—¿Límites infranqueables?—me pregunta.
—Sí.Lo que no harás tú y lo que no haré yo.Tenemos que especificarlo
en nuestro acuerdo.
—No estoy segura de que vaya a aceptar dinero para ropa. No me parece bien.
—Quiero gastar dinero en ti.Déjame comprarte ropa.Quizá necesite que me acompañes a algún acto.—____,¿qué estás diciendo?Eso sería otra novedad.
—Y quiero que vayas bien vestida.Estoy seguro de que con tu sueldo,cuando encuentres trabajo,no podrás costearte la ropa que me gustaría que llevaras. —¿No tendré que llevarla cuando no esté contigo?
—No.
—De acuerdo.No quiero hacer ejercicio cuatro veces por semana. —Camila,necesito que estés ágil,fuerte y resistente.Confía en mí. Tienes que hacer ejercicio.
—Pero seguro que no cuatro veces por semana.¿Qué te parece tres?
—Quiero que sean cuatro.
—Creía que esto era una negociación. —De acuerdo,vuelves a tener razón.Que te parece una hora tres días por semana,y media hora otro día?
—Tres días,tres horas.Me da la impresión de que te ocuparás de que haga ejercicio cuando esté aquí.
—Sí,lo haré.De acuerdo.¿Estás segura de que no quieres hacerlas prácticas en mi empresa?Eres buena negociando. —No,no creo que sea buena idea.
Tiene razón,por supuesto.Y es mi regla número uno:prohibido follar con el personal.
—Pasemos a los límites.Estos son los míos. Le tiendo la lista.Ya está: o es mía o a la mierda todo.Me sé mis límites de memoria y los voy repasando mentalmente mientras la observo leerla. Veo que se pone cada vez más pálida a medida que se acerca al final. Joder,espero que no salga corriendo después de esto.
La deseo. Deseo que sea mi sumisa… Lo deseo muchísimo. Traga saliva y me mira,nerviosa.¿Cómo puedo convencerla de que al menos lo pruebe?Debo tranquilizarla,mostrarle que puedo cuidar de ella.
—¿Quieres añadir algo? —¿Hay algo que no quieras hacer?—insisto.
—No lo sé.
—¿Qué es eso de que no lo sabes? Se remueve en el asiento con aire incómodo y se mordisquea de nuevo el labio inferior.
—Nunca he hecho cosas así. —Bueno,¿ha habido algo que no te ha gustado hacer en el sexo? Ella se ruboriza y noto que me pica aún más la curiosidad.¿Qué habrá hecho que no le ha gustado? ¿Es atrevida en la cama? Parece tan… inocente.Normalmente eso es algo que no me atrae.
—Puedes decírmelo, Camila. Si no somos sinceras, no va a funcionar.
Vuelve a removerse,incómoda,y no aparta la mirada de sus dedos. —Dímelo—le ordeno.
—Bueno…Nunca me he acostado con nadie,así que no lo sé—susurra.
La Tierra deja de girar. Joder,no me lo puedo creer. ¿Cómo es posible? ¿Porqué? ¡Mierda!
—¿Nunca?
No me lo creo. Ella sacude la cabeza con los ojos muy abiertos.
—¿Eres virgen? No puede ser.
Asiente avergonzada.Cierro los ojos;soy incapaz de mirarla. ¿Cómo coño he podido equivocarme tanto?
—¿Porqué cojones no me lo habías dicho?—le increpo,y empiezo a caminar de un lado a otro de mi estudio.
Ella se encoge de hombros en señal de disculpa,incapaz de dar con las palabras adecuadas.
—No entiendo porqué no me lo has dicho.
—No ha salido el tema—contesta ella—.No tengo por costumbre ir contando por ahí mi vida sexual.Además…apenas nos conocemos.
Como siempre,tiene razón.No puedo creerme que la haya llevado a hacer una visita turística a mi cuarto de juegos.¡Menos mal que hay un acuerdo de confidencialidad!
—Bueno,ahora sabes mucho más de mí—le suelto—.Sabía que no tenías mucha experiencia, pero… ¡virgen! Mierda, Camila, acabo de mostrarte…
No solo el cuarto de juegos,también las reglas,los límites de jugar duro.
—Que Dios me perdone—musito casi para mis adentros… No sé qué hacer.Y entonces recuerdo algo:el beso del ascensor,cuando podría habérmela follado allí mismo,¿fue su primera vez? —¿Te han besado alguna vez,sin contarme a mí?
—Pues claro. Parece ofendida.Sí,la han besado,pero no muchas veces.Y por alguna razón esa idea me resulta…placentera.
—¿Y no has perdido la cabeza por ningúna chica o chico guapo?De verdad que no lo entiendo.Tienes veintiún años,casi veintidós.Eres guapa.
¿Porqué ningún tío se la ha llevado a la cama?
Mierda. A lo mejor tiene creencias religiosas. No; Welch lo habría descubierto.Se mira los dedos y creo que está sonriendo.¿Qué le resulta tan gracioso?Me daría de cabezazos contra la pared.
—¿Y de verdad estás hablando de lo que quiero hacer cuando no tienes experiencia?
—¿Porqué has eludido el sexo?Cuéntamelo,por favor.
Porque no lo entiendo.Va a la universidad,y,por lo que yo recuerdo de la universidad,todos follaban como conejos. Todos.Menos yo. Camila hace un gesto,como para indicarme que no lo sabe.
—Nadie me ha…en fin…—Deja la frase inacabada.
—¿Porqué estás tan enfadada conmigo?—dice con un hilo de voz. Cree que estoy enfadada con ella.
—No estoy enfadada contigo.Estoy enfadada conmigo misma.Había dado por sentado…
—¿Quieres marcharte?—le pregunto,preocupada.
—No, a menos que tú quieras que me marche —contesta con un susurro. —Claro que no.Me gusta tenerte aquí. Tan pronto acabo de decirlo,me sorprenden mis propias palabras.Sí que me gusta tenerla aquí, estar con ella. Es tan… distinta. Y quiero follármela,y zurrarle con la vara,y ver cómo su piel de alabastro se tiñe de rosa bajo mis manos.Aunque ya no creo que sea posible,¿verdad?Tal vez follármela sí…Esa idea supone toda una revelación.Puedo llevármela a la cama. Será una experiencia nueva para ambas. ¿Aceptará? Antes me ha preguntado si iba a hacerle el amor. Podría intentarlo. Pero¿y si me toca? Mierda. Echo un vistazo al reloj y me doy cuenta de que es tarde. Vuelvo a mirarla y me excita ver que está mordisqueándose el labio inferior.
Aún la deseo,apesar de su inocencia.
Me está poniendo a cien mordiéndose el labio otra vez.Se lo digo y ella se disculpa.
—No te disculpes.Es solo que yo también quiero morderlo…fuerte. Contiene la respiración.
—Ven—le propongo,y le tiendo la mano.
—¿Qué?
—Vamos a arreglar la situación ahora mismo.
—¿Qué quieres decir?¿Qué situación? —Tu situación,Camila.Voy a hacerte el amor,ahora.
—Oh.
—Si quieres,claro.No quiero tentar a la suerte.
—Creía que no hacías el amor.Creía que tú solo follabas duro—dice con una voz entrecortada y muy,muy seductora.
Tiene los ojos muy abiertos y las pupilas dilatadas.Se ha sonrojado de deseo…Ella también lo quiere. Y en mi interior se desata una emoción por completo inesperada.
—Puedo hacer una excepción, o quizá combinar las dos cosas. Ya veremos.De verdad quiero hacerte el amor.Ven a la cama conmigo,por favor.Quiero que nuestro acuerdo funcione,pero tienes que hacerte una idea de dónde estás metiéndote.Podemos empezar tu entrenamiento esta noche…con lo básico.No quiere decir que venga con flores y corazones. Es un medio para llegar a un fin,pero quiero ese fin y espero que tú lo quieras también.
Las palabras brotan con profusión. Ella se ruboriza.
—Pero no he hecho todo lo que pides en tu lista de normas.
Su voz es tímida.¿Tal vez tiene miedo?Espero que no.No quiero que se asuste.
—Olvídate de las normas. Olvídate de todos esos detalles por esta noche.Te deseo.Te he deseado desde que te caíste en mi oficina.No estarías aquí charlando tranquilamente sobre
castigos y límites infranqueables si no me desearas. Camila, por favor, quédate conmigo esta noche.
Vuelvo a tenderle la mano,y esta vez ella la acepta,y la rodeo entre mis brazos y la aprieto contra mí.Ruborizada,ahoga un grito de sorpresa y siento su cuerpo pegado al mío.
Le enrollo los dedos en el pelo y hago que me mire,y veo unos ojos cautivadores.
—Eres una chica muy valiente—musito—.—Me inclino y la beso con suavidad,y luego jugueteo con los dientes en su labio inferior—.Quiero morder este labio.—Tiro de él con más fuerza y ella da un respingo.—.Porfavor, Camz,déjame hacerte el amor—susurro contra sus labios.
—Sí—responde ella,y en mi cuerpo estallan fuegos artificiales.
¿Puedo hacerlo? Sin pronunciar una sola palabra más, salgo con ella de mi estudio, cruzamos el salón y recorremos el pasillo hasta mi dormitorio.Ella me sigue cogiéndome fuerte de la mano.
ESTÁS LEYENDO
WRONG (Camila Cabello Y Tu) G!p
FanfictionEsta historia es una adaptacion de fifty shades of grey, Contiene vocabulario explicito
