«¿Hablas de...? ¿Nosotros?»

497 40 2
                                    

El corazón de Carlos se sentía cual volcán en explosión, una palabra más y seguro estallaba en alegría y emoción. Pues claro, no todos los días la persona que te gusta declara que dejaría la corona por decir amarte.

- ¿Carlos? - el chico de ojos claros estaba conmovido por la reacción de su compañero, y un poco asustado a la vez. Su cabeza por un instante le hizo creer que Carlos estaba apunto de dejarlo plantado y salir corriendo. Más no fue así ya que el chico de ojos oscuros parpadeó un par de veces y sonrió nervioso al mirar los ojos claros de Ben, - ¿Estás bien?

- Lo estoy. - Carlos no podía borrar esa sonrisa de su rostro; como su amor por Ben, ésta era inevitable... - ¿Tú...? ¿Estás bien?

- Sí, estoy bien... - Suspiró Ben casi en un susurro inaudible. Cualquier palabra se atascaba en su garganta gracias a los nervios -. ¿Acabas de decir lo que yo creo que dijiste, C?

- Supongo... - Carlos bajó la mirada hacia sus manos y le hubiera gustado agarrar las manos del príncipe, pero no tuvo el valor suficiente ni la estabilidad de la respiración justa como para hacerlo-. ¿Acabas de corresponderlo?

- Creo que sí, si mis palabras no te fueron un poco confusas o delicadas de acuerdo a la situación que estábamos enfrentándonos, - Ben sonrió mirando a Carlos fijamente, mientras éste tenía la cabeza gacha y esbozaba una leve sonrisa negando con la cabeza.

- Siempre me gustó cuando convertías respuestas cortas en largas oraciones formales confusas pero increíblemente asombrosas, demuestras que eres muy inteligente-. Carlos miró los ojos claros de Ben con la misma fascinación de siempre, estos brillaron ante la mirada insistente del chico de pecas.

- Se supone que debo ser más inteligente que el resto de los plebeyos de este reino. Estás hablando del mismísimo rey de Auradon-. Ben puso sus hombros derechos y su postura erguida, sacudiendo sus pantalones como sólo los grandes reyes suelen actuar. Carlos giró los ojos y empujó a el chico rubio con su codo, haciendo que su compañero sonría.

- Dime que así no coqueteabas con las chicas, eres pésimo - Carlos negó mirando hacia sus manos.

- Es raro, ¿sabes?- Ben miró a Carlos y no se dignó a responder hasta que los ojos marrones de el hijo de Cruela se dirigieran a los suyos, lo cual no fue muy prolongada la espera, pues Carlos, en confusión miró los ojos azules de Ben. - Antes no tenía ni que intentarlo...

El silencio se extendió por no más de dos minutos entre ellos, dejando que las dos mentes de los chicos divaguen un poco, también haciendo que Ben pensara bien sobre las palabras que diría...

- Porque no tenía mucha elección...- Ben trataba de que lo que estaba intentando decir no sea más confuso de lo que ya parecía.- Yo sólo debía salir con una princesa, ¿no? Era lo que se suponía. Audrey debía ser la única candidata a reina de Auradon...

- ¿Quieres hacérmelo más difícil y hablar de todas esas personas que si tuvieron la oportunidad de salir contigo?- Carlos trató de sonar dolido, pero a Ben no podía engañar.

- ¡No! No es lo que intento hacer... Lo lamento-. Ben puso una mano sobre el brazo de Carlos dejándolo descansar ahí - Sólo digo que, no estaba escrito en los cuentos de hadas que un príncipe se enamore de un villano- Ben miró a Carlos, buscando los ojos del villano; cuando sus ojos y los de el descendiente colisionaron, habló - y sabes que no hablo sobre Mal, específicamente.

Las mejillas de Carlos se colorearon completamente de un color rojo, haciendo que Ben se estremezca en ternura.

- Bueno, directamente no estaba escrito que te enamores de un villano. Sea hombre o mujer,- Carlos sonrió con timidez, contagiando a Ben.

Wicked Game «Benlos» [ACTUALIZACIONES LENTAS]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora