[Inspirado en el capítulo 5 de la tercera temporada]
(Tooru Oikawa & Hajime Iwaizumi)
°•°•°
Soltando un alarido, el sonido del despertador consiguió sobresaltar al muchacho. Este, bostezando con desinterés se enredó en las mantas con mayor afán, buscando a tientas el teléfono móvil para posponer la alarma.
- Pero si hoy es sábado... - refunfuñó para sí, cabreado consigo mismo - ¿Qué estaría pensando ayer...?
Se frotó los ojos para despejar las legañas y, por unos largos veinte segundos se quedó mirando al techo, adormilado y confuso.
- Sábado... - repitió, como si aquello le diese alguna pista. Abriendo los ojos todo lo posible, repentinamente recordó el porqué de todo aquello - ¡Mierda! ¡No puedo llegar tarde!
Se deslizó de la cama a regañadientes, colocándose con torpeza la ropa que previamente había escogido; una sudadera gris claro, unos pantalones lisos y una chaqueta vaquera, nada del otro mundo para evitar llamar mucho la atención. Como contadas veces en su vida intentó peinarse debidamente, pero su cabello puntiagudo era incluso más testarudo que él mismo, así que se rindió al instante. Se lavó el rostro para desperezarse de una vez por todas, observándose fijamente. Sus ojos, naturalmente de color gris caoba habían adquirido un tono verdoso gracias a la luz natural que incidía sobre ellos.
- Un día soleado... - resopló con el corazón agitado, apreciando su reflejo. - ¿Estoy seguro de esto...? No quiero que me decepcione no encontrarle allí...
Henchido de valor se retiró de su habitación cargándose con su móvil, las llaves y unas cuantas galletas. A punto estaba de marcharse cuando la voz de su compañero de piso le interrumpió.
- Iwaizumi-san, ¿qué hace? Es muy temprano para hacer tanto ruido... - asomando la cabeza por el filo de la puerta, el universitario remitió un bostezo. Sonriendo avergonzadamente a modo de disculpa, Hajime entreabrió la puerta principal.
- Siento haberle despertado, senpai, voy a salir un rato a ver un partido, quizá esté de vuelta a la hora de comer.
El contrario le miró de arriba a abajo, alzando las cejas con escepticismo.
- Creo que jamás te he visto cuidar tanto tu forma de vestir... ¿Un partido, dices? Disfrútalo...
Asintiendo al meterse una galleta en la boca, Iwaizumi cruzó el umbral de la puerta precipitadamente, justo a tiempo para escuchar las últimas palabras de su compañero.
-... Y dile "hola" por mí a quien esperes encontrarte allí.
Evitando atragantarse por la vergüenza, y tratando de ocultar el rubor, Hajime cerró la puerta apresuradamente y corrió calle abajo hacia el metro, preguntándose vagamente si él también utilizaría transporte público.
Llegó con el tiempo al cuello y la respiración agitada, deteniéndose justo en frente del enorme gimnasio. Aunque había tratado de evitarlo, el temblor de su cuerpo impedía que sus piernas caminasen naturalmente, por lo que le llevó un buen tiempo atreverse a entrar.
Cuando lo hizo, lo primero que percibió fueron los gritos, el enjambre de conversaciones, la melodía de los zapatos chirriando y los balones golpeando contra el suelo pulido de la cancha de voleibol. Por un instante se recordó a sí mismo en aquel mismo lugar no mucho tiempo atrás, cuando jugaba en nombre del Seijoh y dedicaba su cuerpo y alma al esfuerzo que suponía complacer al capitán.
Sonrió al recibir tal bofetada de emociones y, sin más dilación entró al establecimiento, enfatizando cada uno de los característicos sonidos que antes había percibido.
Algo que le sorprendió fue la cantidad de gente reunida, la calidad del partido y, sobretodo, su tensión; tan gratamente sorprendido estaba que descuidó por un momento su principal misión y se permitió centrarse en la batalla de aves. Se sorprendió deseando que los cuervos venciesen el duelo, mas aquello no le resultó desagradable en absoluto.
¿Él estaría de parte de algún equipo también?
Picado por aquella duda reanudó su búsqueda, observando detenidamente las gradas desde su ángulo superior.
Pero...
Puede que él no hubiese querido venir, que ni siquiera se hubiese acordado de aquel partido. Quizá en aquel momento estuviese durmiendo al lado de alguna bella mujer, seguramente su novia. Apostaba casi que estaba en algún hotel, de resaca tal vez, muy lejos de allí. Muy lejos de él.
Aquella incertidumbre le atrapó el alma, haciéndole entristecer; ¿cuándo se había vuelto tan dependiente de su compañía? ¿Por qué no podía evitar echarle tantísimo de menos?
Volviendo paulatinamente a la realidad, Hajime se dio por vencido moralmente, decidiendo como último recurso quedarse allí simplemente para disfrutar del partido. Después de todo, no era un plan tan malo.
Se encontraba dando un rodeo por la grada superior cuando le vio, agazapado en su asiento mientras estudiaba el partido como un niño atento a sus dibujos animados.
Y le recorrió una felicidad terrible, mortal, al verle. Se deshinchó de toda inseguridad, luchando por no correr hacia él desesperadamente. Respiró profundamente unas cuantas veces y avanzó con cautela, sonriendo al cerciorarse de que aquel estúpido se había puesto sus gafas falsas para simular ser otra persona.
¿Acaso no se daba cuenta de que su presencia resplandecía entre el populacho común como la estrella polar en la noche?
Se guardó la sonrisa para sí y, justo al quedar detrás de él, alzó la voz decididamente.
- Así que tú también viniste, ¿eh?
Justo a tiempo para apreciar el respingo de Oikawa, saltó la hilera de sillas y tomó asiento.
ESTÁS LEYENDO
Haikyuu!! [one-shots]
Fanfiction{Portada hecha por la hermosa @Ao-chin} •1. KurooTsukiYama / 2. MatsuHana / 3. TsukiYama / 4. TenSemi / 5. LevYaku / 6.TakeShou /7. KuroKen / 8. OiKage / 9. UshiTen/ 10. KyouHaba [+18]/ 11.UshiTen / 12. KageHina / 13. BokuAka / 14. UshiOi / 15. AsaN...
![Haikyuu!! [one-shots]](https://img.wattpad.com/cover/65999777-64-k442462.jpg)