Estacionó en la cochera de los Stilinski aprovechando que el auto del Sheriff no estaba. Supuso que aún le faltaba un buen rato para terminar su turno. Las luces de la casa estaban prendidas, eso es bueno, pensó.
Tocó tres veces la puerta hasta que un Stiles desalineado le abrió. Vestía otra de sus remeras dos talles más grandes que él, y un pantalón pijama igual de holgado. Le ofreció una sonrisa delicada y lo dejó pasar. Volvió a sentarse en la barra de la cocina, donde lo esperaba su taza de café. Derek cruzó el living y se sentó frente a él.
- No hacía falta que volvieras Derek... Estoy mucho mejor y -
- Si Stiles, si hace falta. Toda tu situación es nueva para la manada, es responsabilidad de todos estar al tanto de vos para saber como sigue la recuperación. - argumentó sin lugar a peros. Cosa que Stiles encontró divertido, como si Derek fuese su doctor y estuviera recetándole su presencia. Casi que le generaba ternura su gesto. El lobo se sentó frente a él con los brazos cruzados, está de mal humor pensó Stiles. Le hacía acordar al Derek de siempre, el de antes de todo el tema con el Nogitsune.
- Está bien, te creo. Pero el caso es que no soy miembro de la manada, no como ustedes. Scott en todo caso sería el único que "debería" - hizo con las manos las comillas en lo último - venir a verme, y no como Alfa sino como mi amigo. Y hablando de... Hoy estuve llamándolo y mandandole mensajes y no contestó ninguno, ¿sabes si todo está bien? -
Lo miró detenidamente, buscando una respuesta real. Conocía a Derek, lo había estudiado profundamente para tratar de entenderlo mejor. Sabía que la mayoría de su vocabulario no era verbal, con sus expresivas cejas y ojos comunicaba la mayoría de sus pensamientos. Y encontró lo que buscaba. La expresión alegre de Stiles cambió en cuestión de segundos a una más fría y triste.
- Hablase con él ¿no es así? - dijo bajado un poco la cabeza y mirando a otro lado. El morocho suspiró, sin duda el menor podía leerlo como un libro.
- Vengo de su casa. Habíamos hablado por teléfono más temprano, dijo que no quería venir y fui a que me diera una explicación. - Hizo una pausa, para preguntarse si le diría los detalles del encuentro. Stiles supo que el relato continuaría pero ya sabía cómo.
-No sigas. Lo supuse, está enojado conmigo. Y lo entiendo, en serio. No lo culpo sino me puede ver a la cara. Después de lo que hice... Arruiné todo, y la manda sufrió por mi culpa. - El semblante de Derek se endurecía a cada palabra. Stiles nunca había hablado de sí de esta forma delante de él, pero en ese momento no le quedó duda de que se lo decía muy seguido. Nunca fue alguien que soportase las mentiras, y eso es lo que estaba haciendo el menor, mentir. - El débil y torpe Stiles... -
Y con eso fue la gota que rebalsó el vaso, en un sólo movimiento Derek se había levantado del banco, girado alrededor de la barra y parado al lado de Stiles a tan sólo unos pocos centímetros. El pálido reaccionó cuando ya lo tenía a su lado, lo miró de pies a cabeza escaneándolo lentamente. Estaba notoriamente enojado, más de lo normal. Y tan cerca de él que sus latidos se empezaron a elevar. Notó que Derek olía bien, seguramente se habría bañado en su casa horas antes. Se concentró en el olor para tratar de desviar los pensamientos de la mirada amenazante del lobo.
- Callate. Definitivamente debías callarte de vez en cuando Stiles. Y dejar de pensar idioteces. -
Stiles abrió la boca como para responderle. Estaba tratando de mostrarse indignado frente a las palabras de Derek. Pero estaba más preocupado por el enorme lobo que invadía su espacio personal.
- No sé que es lo que te molestó. Pero es la verdad Derek, la misma que vos y todos piensan. Que yo lo diga sólo lo hace más real. - mantuvo la mirada posada sobre la del morocho que aún fruncía el seño.
Su lobo estaba enervado por las palabras de Stiles. No podía (o quería) creer lo que escuchaba salir de esos finos labios. Saliendo de él, el joven humano que había sobrevivido a la posesión de un jodido Nogitsune. Que los había ayudado y salvado a casi todos en la manada más de una vez. De forma valerosa o inconsciente a veces.
Pero Derek no podía decirle nada de eso. No sabía cómo. Desde lo de su familia, había perdido la capacidad de expresar sus pensamientos a los demás. Y principalmente, había olvidado las muestras de afecto. Desde hacía años se limitaba a los formas primitivas de contacto humano, teniendo sólo relaciones sexuales con desconocidos para mantener a raya sus impulsos lobunos. Porque si fuese por su lado humano, no habría vuelto a hacerlo.
De su interior se le escapó un gruñido gutural, digno del lobo. Quería mostrarle su descontento a Stiles, de la forma que lo haría un Alfa hacia su Beta u Omega. Quien, no entendió el mensaje oculto detrás de este y lo tomó como una amenaza. Pudo escuchar el pulso de Stiles dispararse al mismo tiempo que se paraba del banco y se pegaba a la mesada de atrás suyo.
A su lobo no le causó ni el menor agrado esta reacción. Así que empujó a su portador hacia el menor, encerrándolo con sus fuertes brazos uno de cada lado de la mesada y quedando nuevamente en una peligrosa y reducida distancia.
Derek quería gritarle todo eso que sentía, todo lo que sabía y había aprendido de él. Esperó una nueva respuesta del menor, si osaba a desafiarlo diciendo barbaridades de nuevo. Pero mirando detenidamente lo vió, lágrimas formándose. Olor a miedo y angustia. A esa distancia podía distinguir un abanico de perfumes que nunca había notado desprendiéndose del menor. Y si había algo que nunca había olido en él, era debilidad.
Bastó con otro empujón del lobo para que cerrarse sus brazos al rededor de Stiles. Lo atrajo a un fuerte abrazo protector. Trató de mostrarle con su cuerpo lo que pensaba.
- No te quise asustar. Perdón. - dijo casi susurrando Derek
Stiles estaba en shock, unos instantes antes podría jurar que Derek lo iba a matar. Y ahora lo estaba abrazando, y no era uno de esos abrazos vacíos, ni de pena. Era un abrazo honesto. Que quería decir muchas cosas pero a la vez una sola. Dejó escapar unas de esas lágrimas amargas. Las que se generaban cada vez que pensaba en su fragilidad, en la carga que era para Scott.
- Y-yo... Derek yo...- No podía formar palabra. Siquiera sabía que decirle, por primera vez en mucho tiempo, Stiles Stilinski no sabía que decir.
Lo chistó.
- Stiles, no sos débil. Y estas lejos de ser una de las personas más valientes que conozco. - siguió hablando entre susurros. Apoyó su cabeza en uno de los hombros de Stiles. Tenía curiosidad así que inhaló su perfume de lleno. Su olor estaba compuesto por vainilla y canela suaves que lo habían dulce, pero no en exceso porque lo equilibraba una matiz de madera húmeda. Olía también de forma picante y agridulce. Los sentimientos se le complicaron mucho más porque en ese momento eran una vorágine, una montaña rusa. Como su corazón que más rápido de lo saludable. - Sobreviviste Stiles, a uno de los seres sobrenaturales más poderosos que conocemos. Scott es un idiota por no poder separar tu imagen de la del él. Por no poder aceptar que no fue lo suficientemente fuerte para que nadie saliera herido. No es tu culpa.-
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My self
FanfictionLa manada está haciendo hasta los últimos esfuerzos para liberar a Stiles del Nogitsune. Se están quedando sin ideas de cómo hacerlo y deberán probar algo que podría servir definitivamente. Pero el Void no está dispuesto a irse sin dar pelea, y...
