ATENCIÓN: si leíste el capítulo anterior antes del 1/01/2017 (oh yeah, feliz año) recomiendo que lo releas, hice algunos cambios importantes. Aviso que no quedan muchos más capítulos, creo que la historia terminará con aproximadamente 30 capítulos. Acepto sugerencias, saludos. LC-
- Sólo por hoy, lo prometo. Quiero que lo veas con tus propios ojos, mañana voy a la veterinaria y le digo toda la verdad a Scott y Deaton - dijo Stiles, parado en el mismo lugar donde había quemado el piso y su ropa. A un Derek dubitativo y con serias dudas de estar haciendo lo correcto en dejar al menor salirse con la suya. - Confia en mí- concluyó guiñándole un ojo.
Derek, que seguía inmóvil donde se había plantado y de brazos cruzados, respondió rodando los ojos bajo sus cejas muy fruncidas y suspirando sonoramente. Aún no había empezado el show y ya estaba arrepentido de haberlo permitido. Asintió sin dejar de mirar fijamente al menor. Estaba listo para lo que viniese.
O eso era lo que él creía.
...
Fue de un momento al otro. Stiles tardó unos instantes en concentrarse y lograr la conexión con el zorro, pero una vez hecha, fue más fuerte que nunca. El Kitsune estaba terriblemente emocionado por tener al lobo ahí mirándolo y debido a eso se quiso lucir. Demostrarle que era fuerte, digno de ser su pareja.
Y su forma de expresarlo fue a través de fuego. Mucho. Una erupción de calor salió de él de la nada misma. Stiles explotó en llamas casi sin siquiera sentirlo, estaba eufórico con los ojos cerrados, disfrutando de las sensaciones que recorrían su cuerpo. No fue hasta que escuchó el gruñido de Derek que los abrió.
Y la visión delante suyo era devastadora: Derek estaba a medio transformarse, agazapado gruñendo pero visiblemente asustado y fuera de sí. Sus ojos rojos recorrían frenéticamente el cuerpo del menor una y otra vez.
Inmediatamente se quiso acercar a él para tranquilizarlo, decirle que todo estaba bien y bajo control. Pero sólo consiguió más gruñidos y que el lobo retrocediera aún más. Hasta chocar con un árbol detrás de él. El pálido empezó a sentir la ansiedad y el miedo volver a colarse dentro suyo de a poco.
No.
Era él hablándole otra vez.
No te dejes llevar por el miedo como el lobo.
La voz del Kitsune resonaba dentro suyo y hacía eco en todo su ser. Y se volvía imposible de ignorarla. Así que se obligó a respirar despacio, controlar de a poco las llamas. Pronto ya habían desvanecido todas, junto al 80% de su ropa. Pero no le importaba nada en ese preciso momento. Sólo él. Se acercó despacio a Derek. Que seguía en el mismo lugar advirtiéndole que no se acercara más con graznidos.
Inevitablemente y a pocos pasos, el lobo lazó un zarpazo para que no se le acercara más. Sus garras apenas rozaron el pecho de Stiles y pronto dibujó líneas rojas en su piel. Siseó, no por el dolor que era controlable, sino por el hecho de haberlo recibido de él.
Continuó acercándose más y más. Aprovechó el ultimo gruñido largo que salió de la garganta de Derek para encerrarlo en un abrazo rápidamente. Pero no lo suficientemente como para evitar las garras que cruzaron sus hombros y espalda.
- Uhhhg... Der, soy yo...- dijo entre gemidos de dolor Stiles, temblando de miedo contra el cuerpo del lobo y apoyando la cabeza contra su pecho. Derek hiperventilaba y no había quitado sus garras de la espalda baja del menor, estaba terriblemente quieto y sólo su pecho subía y bajaba.
- Por favor, volvé, te lo suplico - siguió entre lágrimas, arrepentido. De a poco alzó la vista buscando la del mayor. Cuyos ojos seguían rojos y lo miraban con pánico. El sabía después de tantos años como salir de un ataque, pero nunca había tenido un curso avanzado para hombres-lobo. Así que hizo lo que sus instintos le dijeron que haga: lo besó. Stiles chocó con los colmillos del lobo, pero poco le importó en ese momento herirse. No fue un beso romántico ni suave, fue desesperado. Un beso que gritaba la necesidad de traerlo de vuelta. De atarlo a él y arrastrarlo de ser necesario a la superficie.
Y así fue, da poco Derek volvió en si. Obligando a su lobo volver adentro. Retrayendo las garras y los colmillos, respirando con normalidad de a poco. Una vez totalmente de este lado, perdió la fuerza en las piernas y se dejó caer.
Stiles amortiguó todo lo que pudo la caída del mayor. Sin dejar de abrazarlo, lo apoyó con todo el amor y cuidado que tenía en sus piernas. Seguía llorando pero no quería dejar de mirarlo a los ojos, ahora verdes esmeralda que también lo observaban de vuelta.
- Yo, yo... - empezó Stiles, aún sin siquiera habiendo pensado que decir.
- Fue mi culpa - lo interrumpió Derek con la voz rasposa de tanto gruñir - Debí haberlo predicho, el fuego... Los recuerdos de mi casa en llamas. - continuó, limpiando despacio las lágrimas que seguían cayendo de los ojos pardos que más amaba en el mundo. Luego se detuvo a observar los labios de su novio: rojos y quebrados.
- Tus labios, Stiles. - se sentó en el piso, al costado suyo para notar también los rayones rojos que recorrían desde los hombros hasta la espalda baja del pálido. De algunos corrían hacia bajo gotas de sangre. - Dios mío, ¿qué te hice? - dijo atormentado y tratando de tomar a Stiles por las manos para así absorber el dolor.
- No Der, no. - respondió alejandose y limpiándose con el dorso de la mano las lágrimas restantes. - Lo merezco, yo te presioné para que vinieras, no pensé en vos, y está bien - continuó agachando la cabeza cada vez más, no queriendo ver a Derek a los ojos, avergonzado.
El lobo lo tomó, con el cuidado de siempre, por ambos lados del rostro y lo dirigió hacia él. Uniéndolo en un beso cargado de amor, entendimiento y miles de sensaciones más que Stiles no estaba seguro de conocer su existencia.
...
Luego de mejillas sonrojadas y un poco más de lágrimas, Stiles pudo encontrar un poco de paz en Derek. Quien había recobrado su temperamento no mucho después del incidente. Por lo tanto pronto estaba haciendo bromas sobre lo sensual que encontraba a su novio con la mayor parte de su ropa quemada. Que apenas llegaba a cubrir lo que debía ser cubierto.
El lobo lo obligó a quedarse quieto mientras limpiaba las heridas con el precario kit de emergencias que habían llevado. Notó mientras pasaba el paño húmedo que la espalda, brazos y hombros del menor estaban más pronunciadas.
Y para sorpresa de los dos, bajo la sangre seca, ya no estaban los cortes. La piel estaba completamente sanada.
...
Habían acordado antes de volver al auto que esa noche la pasarían juntos en el loft de Derek. Tenían mucho que hablar y aclarar. Y sin tener que decirlo, después de lo que habían pasado ese día, realmente no se sentían capaces de separarse por el momento. Se necesitaban el uno al otro para brindarse apoyo. Derek había reabierto heridas del pasado, y Stiles tenía que considerar seriamente su situación.
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My self
FanfictionLa manada está haciendo hasta los últimos esfuerzos para liberar a Stiles del Nogitsune. Se están quedando sin ideas de cómo hacerlo y deberán probar algo que podría servir definitivamente. Pero el Void no está dispuesto a irse sin dar pelea, y...
