30.

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El silencio reinaba en aquella habitación de hotel, el único ruido que se escuchaba era el de las suaves respiraciones de los chicos y de vez en cuando una risueña risa que salía de los labios de Harry ante los comentarios del mayor. Eran las cuatro de la mañana, pero ellos ya estaban despiertos. Sin razón o motivo alguno, ambos se despertaron casi al instante y de ahí no pudieron volver a dormir.

-¿Por qué ya nunca más usaste el aro en el labio, Lou?-Harry le susurro mientras con las yemas de sus dedos acariciaba suavemente la pequeña marca de la perforación que ya casi desaparecía.

Encogiéndose se hombros, Louis atrajo al menor a su cuerpo por la cintura.-Lo hice para que la gente dejara de mirarnos tanto en la calle.-Harry lo miro un tanto confundido.-Yo visto completamente de negro, mientras tú te vistes normal y con colores, yo estoy lleno de tatuajes en los brazos y tengo cara de querer matar a alguien, mientras que tú tienes tu piel limpia y pulcra y una cara angelical. Sé que un mísero aro no hace la diferencia, pero era lo único que no podía ocultar.-Murmuro suavemente, Harry sintió su pecho contraerse, ante la pequeña declaración.

-Lou...-Harry murmuro mientras acunaba el rostro del mayor en sus manos, la leve tristeza se reflejaba en sus orbes azules.

-Puedo ocultar mis tatuajes, puedo usar ropa distinta, puedo poner una sonrisa en mi rostro, así que el aro era lo único que molestaba. No quiero que la gente haga comentarios de mierda y te hieran.-Louis cerro los ojos suspirando ante la suavidad de la mano del rizado. Harry sintió su corazón latir a mil por hora, Louis había renunciado a tantas cosas por su culpa.

-Lo lamento...-Harry susurro contra los labios del mayor, este negó y abrió sus ojos.-Enserio lo siento, por mi culpa debes soportar comentarios, cambiar tu forma de ser, gastar dinero. Lo lamento tanto Louis.-El mayor negó y en un rápido movimiento acorralo a Harry en contra del colchón, sujetando las muñecas del chico por sobre la cabeza de este.

-No. Tú no tienes culpa de nada ¿si Harry?-Harry hizo una leve mueca.-Si yo hice todo esto, lo hice porque te amo, porque quiero tu bienestar, no quiero que sufras.-Harry suspiro y se removió levemente.

-Yo quiero que seas feliz.-Le dijo el menor, Louis sonrió y beso castamente sus labios.

-Tú, eres mi felicidad.-Ambos se miraron atentamente, Harry se removió nuevamente ante la intensa mirada.

-Quiero que lo vuelvas a usar, por favor.-Louis sonrió tiernamente y asintió.

-Si señor.-Harry rió tontamente ante la respuesta del mayor.- ¿Algo más que necesite?-Louis le pregunto divertido, Harry asintió con una sonrisa.

-Necesito que me beses.-Louis soltó una carcajada y Harry sonrió avergonzado.

-Siempre que quieras.-Murmuro el ojiazul para finalmente unir sus labios en un cálido beso.

Sus labios se movieron acompasados y suavemente, el mayor dejo ir las muñecas de Harry quien de inmediato paso sus brazos alrededor del cuello de Louis, acercándolo a su cuerpo.

-Te amo.-El ojiverde sonrió ante las palabras del ojiazul.

-Te amo.-Murmuro tímidamente, mirando los orbes azules del chico.-Nunca vuelvas a cambiar algo de ti, para mi eres perfecto de esta forma.-Louis sintió su corazón hincharse e increíblemente sintió una sensación cálida por su cuerpo. Se sintió amado nuevamente.

Sin decir nada más, volvieron a reacomodarse en la cama, ambos abrazados de costado y mirándose con una pequeña sonrisa en sus rostros, mientras Louis acariciaba suavemente la cintura del chico, adorando la sensación de su piel desnuda de Harry contra sus dedos, el ojiverde acariciaba con suavidad el brazo tatuado del mayor.

Just Us |Larry Stylinson|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora