Estoy para ti

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Entonces le digo que debo irme y no discute nada, supongo que sabe perfectamente que necesito llegar para mi padre, y en verdad se lo agradezco, por que no todo es estar con el. No he avanzado en mis estudios por todo eso de la navidad y el año nuevo, pero quiero entrar en una escuela normal, publica.

Seria algo nuevo para mi, pero creo que seria lo mas correcto ¿no?, debería estudiar, como el derecho de cualquier joven. El problema es mi padre, no creo que el pueda pagar mis estudios, y si pudiera me estresaria tanto ya que se que el lucha a penas con los gastos de la casa. Quizá debería conseguir un empleo, para poder pagarlo.

Pero es hora de que me ponga las pilas.

Mi papa esta furioso, ya que hasta me preparó el desayuno y me fui durante toda la mañana. No me ha dicho nada, es por eso que lo siento.

-Papa, perdoname, gracias por hacerme de desayunar- eso es lo que le quiero decir. Pero no ayudara en nada. Porque mis padres es una de las personas que se fijan en los hechos y no tanto en las palabras. Es por eso que con mama, nunca le dijo que la quería, pero trato de demostrárselo en todo lo que podía que la amaba con todo su corazón. Siempre nos daba alimento, nunca nos hemos quedado sin eso. Le llevaba rosas. La llevaba a comer aunque el llegaba cansado. Trataba de ser lo mas paciente con ella. Entre otras cosas, pero la verdad es que no hay nada mejor en demostrar que quieres a alguien. Alguien que haya amado verdad, con todo su corazón o con todo lo que se puede llegar a amar o pasado al limite pudiera considerarse alguien único o genial.

Voy directo a mi papa y le digo:

-Quiero ingresar a una preparatoria, yo trabajaré, y asi podre pagarla

-No.

-¿Pero porque no?- frunzo el ceño, la verdad es que estoy enojada.-

-Porque tu no sabes el peligro de ir allí, no sabes por lo que pasan esas personas. Es mejor estudiar como tu lo estas haciendo.

-Como voy a aprender de la vida si no tengo aventuras

-ah? para eso quieres ir? Para conseguir aventuras? Ahora menos. Ya tienes suficiente con estar con ese infeliz de Jeremías, y ya deberías estar llena con que te dejara estar con el. Y se hace lo que yo diga y punto.

-¿Porque hacemos las cosas así? En verdad quieres estar así conmigo?. Se que nunca te pedí permiso de estar con Jeremías, pero puedes estar tranquilo, por que es un chico asombroso. Jamas haría algo que me dañara, y mucho menos algo que te dañara a ti- de por si ya esta bastante dañado- pero deberías confiar en mi.

No espero a que me responda, así que salgo de la casa. Pienso ir al doctor. Con una psiquiatra que me recomendaron.

Pido un taxi. Me deja en el consultorio.

Entro y veo a una mujer alta, delgada, con bastante labial rojo. Parece ruda una vez que la veo. Pero creo que si es psiquiatra tiene que caer bien ¿no?

-Hola, ¿Marty?

-Si, Marty Jay.

-Ah! Sientate, hay dos sillones, uno negro y uno azul, sientate en donde crees que refleje tu estado de animo en este momento.

Elijo que negro, no me siento pésimo, pero tampoco genial. La verdad es que no siempre es bueno hacerle caso a los sentimientos, pero ya es tarde, porque hasta vine con una psiquiatra.

-¿Marty? Que raro nombre.

-Lo se, mi abuelo se llamaba Martín, dicen que era un buen tipo, murió y a honor a su nombre lo cortaron a Marty. Si lo se, la tumba de mi existencia.-Se ríe, y la verdad eso me alivia, porque me encuentro temblando, estoy muy nerviosa.

-Bueno, Marty-lo dice en tono gracioso, que en lo personal no me causa gracia pero le sigo la corriente- ¿Que te ha llevado aquí?

-¿Le cuento por que he decidido venir aquí?

-Si.

-Okey-trago saliva- La mayoría de las veces siento un vacío. Y se porque es, murió mi madre. Pero ese sentimiento me consume cada vez, porque se la causa, y no logro superarlo todavía. No lo logro. Simplemente no logro quitarmela de la cabeza, en cualquier cosa que haga me viene un lindo o malo recuerdo de ella. Y cada vez que la recuerdo a ella me dan ganas de rendirme de una vez por todas, de acabar con esto ya de una vez, y por eso es que vengo con usted, porque creo que usted me dará algo para olvidarla o para quitarme esta ansiedad. ¿Estoy en lo cierto?

-Marty- me frustra que repita me nombre tan seguido, como si lo hiciera a propósito para recordarme que mi nombre es una desgracia- Yo te ayudare en algo que te haga bien a ti misma. Y veras poco a poco como vas mejorando, pero tienes que contarme todo, okay? asi podre ayudarte a mantener equilibrado tu cerebro.

-Okey.

-Ahora, mañana vienes a las 5:00 pm, quiero que pienses realmente que tienes, y vengas y te desahogues conmigo, puedes contarme lo que sea. Pero necesito que pienses en que realmente es lo que te afecta.

-Si doctora, gracias, ¿Cual es su nombre?

-Rebecca Tomslinton

-Que tenga una bonita tarde Doctora Tomslinton

-Igual Jay.

Que ofensa. Eso fue frustrante, me dijo que pensara en que es lo que realmente me preocupaba, pero yo ya se lo habia dicho. Le dije sobre mi madre, quizá creyó que exagere. Como diciendo "eso no tiene nada de importancia".

¿Lo que realmente me afecta?

La muerte de mi madre. La culpa de que yo la mate. La desesperación de estar sobre protegida. Y el amor.

Quizá no necesite una psiquiatra. Quizá solo necesite aceptar el amor, aceptar que pasan las cosas y seguir adelante. Exagere en ir aquí. Pero ya es tarde, mañana volveré a decirle a la doctora que no necesito su ayuda, que puedo yo sola.

Estoy para tiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora