Capítulo 3.

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Desperté y me sorprendió no escuchar ruido alguno por lo que rápidamente baje y no ví a Stiles por ningún lado, comencé a desesperarme ya que el nunca se iba sin mi hasta que vi una nota en la heladera. 

"Mi melliza favorita .- ~cuantas tienes~ pensé sonriendo.- tuve que irme antes para averiguar unas cosas de ya sabes de qué tema con Liam, espero y no te moleste caminar"

Solté un suspiro aliviada, quizás suene exagerada pero quien sabe si Stiles fue raptado por aliens o si caminando sonámbulo terminó en un pozo. Subí a alistarme puesto que ir caminando implicaba salir más temprano de mi casa. Pasé del desayuno porque no tenía apetito y salí de mi casa con los audífonos puestos.

Sonaba Ride, mi canción favorita, cuando escuché una bocina que decidí ignorar ya que muchas veces los hombres se pasaban de babosos, pero al escucharla nuevamente y más cerca me ví obligada a voltear.

Divise a Theo en su camioneta con el vidrio bajo y rodee los ojos porque no me gustaba que interrumpieran mis canciones favoritas. Me hizo seña para que me acercara, supuse que querría decirme algo así que lo hice aunque no con mucha confianza, siempre con la guardia en alto como mi amigo Scott me había enseñado.

- ¿Que quieres?- Pregunté serena y el solo sonrió.

-Que tranquila te vez siendo que llegas 10 minutos tarde y todavía te quedan 20 minutos de caminata.-

Abrí los ojos sorprendida y rápidamente fijé mi vista en mi celular y lamentablemente tenía razón, tenía retraso de 10 minutos y no me había dado cuenta. ¿Tan lento había caminado?

-Venga sube, te llevo.- Iba a negarme pero era eso o arriesgarme a que no me dejen entrar y no quería perderme el examen, además Theo no me había hecho nada malo como para decir que no y así podría vigilarlo como pidió Scott.

Llegamos y me paré tímidamente detrás de él mientras tocaba la puerta, no quería entrar primero y ya me imaginaba en mi mente todos los comentarios que se dirían acerca de que llegamos juntos.

-¿Que son estas horas de llegar?- Preguntó no muy amablemente la profesora y la vista de todos los alumnos incluyendo Scott se centró en nosotros, lo que me incomodó un poco y me escondí un poco más detrás de Theo.

-Disculpe profesora, hubo un inconveniente.- habló el con voz segura y formalmente.

-Que oportuno, señor Raeken- dijo sarcástica.- y que casualidad que usted y la señorita Stilinski lleguen siempre tarde a mis clases- iba a contestar pero la profesora rápidamente habló.- No los dejaré entrar, no voy a permitir más faltas de respeto de este estilo, retirense por favor.- abrí la boca un poco sorprendida y angustiada por mi examen, nunca me había pasado esto pero como yo no era de faltar el respeto me guardé lo que tenía para decir, dí media vuelta y salí de ahí caminando rápidamente a esperar que comience la clase.

Me iba a sentar en el suelo pero las de limpieza me dijeron que debían hacer su trabajo y tuve que irme, fui a la biblioteca que estaba completamente vacía y para pasar el tiempo me decidí a leer un libro. Comencé a buscar por los estantes hasta que mi vista paró en "Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos" ya lo había leído pero no me cansaba de hacerlo, estiré mi mano para alcanzarlo pero es justo ahí cuando maldije mi altura.

Hice puntitas y no le llegaba, estiraba mi brazo y apenas lograba tocar la puntita ya que estaba en uno de los estantes más altos pero no tenía ganas de buscar la escalerita. Sentí una mano en mi cintura y otra que pasaba por encima de mi cabeza, agarró el libro sin esfuerzo alguno y me lo tendió, rápidamente me di vuelta pero en ese instante me dí cuenta de que no había sido buena idea.

El mismísimo Theo Raeken se encontraba ahí, a escasos centímetros de mi con una mano aferrada a mi cintura y la otra acariciando la piel desnuda de mi espalda puesto que tenía un top suelto pero corto.

-Theo- susurré pero me calló rápidamente.

-No digas nada.- susurró rozando mis labios.

A decir verdad estaba muy sorprendida, no podía creer que el este haciendo eso, puede que sea un simple juego para el pero yo no había dejado de observarlo desde que hizo acto de presencia después de no verlo desde 4to grado, aún así sentía que sus intenciones no eran buenas y me parecía algo rápido que hiciera esto al tercer día de reencontrarnos.

-Theo.- dije nuevamente ya que de mi boca no salía nada-

-Me gustas, Emm- me quedé helada y el me miraba fijamente a los ojos a lo que yo mantenía la mirada.- llevo rato observandote sin que te dieras cuenta, desde hace meses y cada centímetro de ti me parece hermoso.- luego de decir esto comenzó a acercarse más y corrí mi cara hacia un costado logrando que sus labios chocaran contra mi mejilla y se quedaran seguramente sindiendose estúpido ya que lo había rechazado. Algo había llamado mi atención, eso no concordaba mucho con la historia que nos había contado anteriormente.-

-Raeken- Lo llamé por su apellido ya que había dicho muchas veces su nombre.- estas yendo muy rápido.- no sabía de dónde sacaba aire para hablar puesto que su cercanía me había puesto demasiado nerviosa y su confesión aún más.

-Tienes razón.- bajó la cabeza, soltó mi cintura y se fue alejando poco a poco hasta separarse por completo, pasó su mano por su nuca.- lo siento, no sé en qué pensaba.- salió de la biblioteca sin más dejándome ahí parada con miles de preguntas en mi cabeza y las que más se hacían notar eran ¿Sera sólo un juego? Y ¿Por qué mintió acerca de su estadía en Beacon Hills?

Guardé el libro en mi mochila cuando ya se hizo la hora de ir a la siguiente clase, a decir verdad no me había concentrado en la lectura, en mi cabeza sólo daba vueltas una cosa y esa cosa tiene nombre y apellido, Theo Raeken.

Entré al siguiente salón y todavía estaba algo vacío, sólo Tracy se encontraba ahí así que me senté a su lado intentando evitar encontrarme con alguien de la manda que me hiciera preguntas incómodas.

-Hola- Suspiré inconscientemente

-Emma.- dijo alarmada.- estas un poco pálida, te encuentras bien?

-Si Tracy, sólo estoy un poco confundida.- el salón comenzó a llenarse, ví entrar a Stiles y Scott que me lanzaron una mirada asesina que me dió a entender que seguramente iban a regañarme pero aún así no sé acercaron ni a saludarme y luego entró Theo, mi mirada se fijó en el y mi corazón se aceleró ya que quería pedirle disculpas, la suya recorrió todo el salón hasta parar en mí, sonrió y se sentó dos puestos atrás mío en diagonal junto a Luna.

La clase transcurrió lenta mientras sentía sus ojos clavados en mi nuca y sólo podía escuchar como coqueteaba y reía junto a Luna, no prestaba atención y gracias a eso el profesor me regañó.

-Señorita Stilinski, digame quienes son los personajes de la historia que estamos leyendo.- Luna levantó la mano y el profesor la ignoró observando como me quedaba en silencio sin saber que responer.- entonces hacer garabatos es más divertido que mi clase?- preguntó sarcásticamente.-

-A decir verdad, un poco.- no sé por qué dije eso pero todos lanzaron una risita que callaron al ver la cara del profesor.

-Muy graciosa alumna, aunque por lo que observo ser así viene en los genes- señaló a Stiles y todos lo miramos, se encontraba echado sobre el banco y parecía estar dormido con la boca abierta.- En fin, ignorare esto para no enviarlos con el director y además ustedes no son motivo suficiente como para gastar mi tiempo.

Las demás clases concurrieron y al finalizar el horario escolar salí casi corriendo de ahí, no quería cruzarme a nadie porque necesitaba estar sola y pensar, le envié
un mensaje de texto a Stiles y me fui a mi casa.


Mi chica Stilinski (Theo Raeken) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora