7: It's Hard To Get Around The Wind.

302 20 16
                                        

"Puede que no duela ahora, pero dolerá pronto"—Alex Turner.

Los días pasan y todo vuelve a la normalidad, el hematoma de mi rostro cambia de color con cada par de días que pasa y va desapareciendo casi en su totalidad para el sábado en la mañana. Me rehusé a tomar los analgésicos, pues me daban mucho sueño y me ponían lenta, así que pude sentir dolor hasta con el roce del aire.

Un golpe de un hombre duele, tienen más fuerza de la que nos imaginamos, pero recibir un golpe de un hombre que haya sido boxeador es mil veces más doloroso, sé que Demian no controla su fuerza, pero eso no lo hace ser una mala persona... al menos eso me gusta creer.

Durante esta semana todo volvió a la normalidad entre nosotros, no discutimos, no me gritó ni tampoco hizo un intento por levantarme la mano. Estoy segura de que fue un error lo del otro día, pues su comportamiento ha cambiado. Sigue sobre-estresándose acerca cosas pequeñas e insignificantes, pero ha sido así desde el día que lo conocí.

También, en cuanto mi ánimo mejoró y las cosas comenzaron a ir bien llamé a mamá, hablamos por una hora entera, cuchicheando sobre la vida como solíamos hacerlo hace años.

Hoy por fin es sábado, mi día favorito de la semana, gracias al cielo no tengo que ir al gimnasio porque Xavier me castigó por faltar la semana pasada y me obligó a hacer 4 horas de ejercicios entresemana, lo que es beneficioso para mí, pues puedo dormir hasta más tarde el sábado.

Busco ropa cómoda y me maquillo para tapar el moretón en mi pómulo. Cuando estoy lista decido ir a la estación de metro, pues me siento demasiado perezosa para caminar. En veinte minutos ya estoy caminando por la entrada y dirigiéndome al salón.

Kyle está en la puerta, deteniéndome el paso.

—Buenos días—dice serio, tiene los brazos cruzados sobre su pecho.

—Hola—respondo ruborizada. Hay algo en él que me pone nerviosa, me vuelvo tímida y temerosa, no de una mala manera.

—Te extrañamos en clase el sábado pasado—dice frunciendo el ceño, como si le molestara recordarlo.

Me encojo, como un animal acorralado.

—No pude quedarme, lamento no haberte avisado. Tener que lidiar con Xavier ya era suficiente por un día—intento defenderme.

Me mira incómodo, como si quisiera decir y hacer muchas cosas, pero se estuviera conteniendo. Suelta aire antes de hablar, resignado:

—Si alguna vez te encuentras en problemas, háznoslo saber, no estarás sola.

—Aprecio tu preocupación, pero...—suspiro, no sé qué decir para convencerlo, él es insistente— estoy perfectamente, de verdad.

Suelta un suspiro pesado, sé que no me cree, pero me mantengo firme.

Alarga su mano, toca con delicadeza mi rostro, en mi mejilla izquierda, su toque es tierno, a pesar de haberme tensado al ver su mano acercarse, cierro los ojos cuando sus dedos hacen contacto con mi piel. Al abrirlos de nuevo, veo sus dedos frente a mis ojos, manchados de base.

—Nada de esto podrá ocultar lo que dicen tus ojos, Pandora—susurra.

No sé qué decir ante esto, respiro con dificultad, sintiéndome confundida y molesta conmigo misma por dejar que tenga este efecto en mí, lo único que puedo hacer es sonreír y rodar los ojos, actuando con naturalidad.

—Te dije que estoy bien.

Camino dentro del salón, dejándolo solo. Me dirijo hacia mis cmpañeros, con quienes me pongo a calentar hasta que la clase empieza. Kyle se mantiene distante todo el tiempo, ni siquiera me dirige la palabra en la clase entera. Sam y Theo me ayudan a subir por la tela y de dan instrucciones de todo lo que tengo que hacer, mientras los demás practican sus partes, las cuales dominan bastante bien.

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