Entre las gotas de lluvia
Mi mirada te encontró
Entre el ruido del agua
Otra música se escuchó
Era tu voz
Que caía como la lluvia
Dejando sus gotas
Una a una
Sobre mi corazón
Creo que ya habían pasado diez minutos desde que Lysandro y yo nos quedamos encerrados en el aula. Él dedujo que seguramente la encargada de la limpieza había cerrado el aula creyendo que esta estaba vacía, me pareció lógico pero eso no disminuyó en nada el nudo en el estómago que me producía él estar encerrada. A cada segundo que pasaba me sentía más nerviosa, golpeaba múltiples veces la puerta pidiendo ayuda pero nadie respondía.
—Tranquilízate, es inútil.
Lysandro me tomó por los hombros alejándome de la puerta. Ambos nos sentamos en el piso junto al amplificador.
—Tenemos que hacer algo, no quiero quedarme aquí encerrada hasta mañana.
—Eso no va pasar, yo y Castiel ensayamos después de clases todos los días, seguramente vendrá pronto.— Lysandro mantuvo su brazo rodeando mis hombros tratando tranquilizarme pero lo único que lograba era ponerme más nerviosa.
—Hoy está lloviendo, tal vez se fue a su casa, si fuera a venir ya estaría aquí.
—Estoy seguro de que vendrá.
Yo no tenía la misma calma de Lysandro, sus palabras no lograban tranquilizarme. Nos quedamos en silencio, las gotas de lluvia resonaban en el techo.
—Escucha—dijo Lysandro sonriente.
—¿Qué cosa? ¿La lluvia?
—Si, ¿no te parece una música de lo más melodiosa?
Lo miré casi sin entender lo que quería decir, estábamos en verdaderos problemas y él en lo que pensaba era en el sonido de la lluvia, no me parecía tener sentido. Hasta que comenzó a cantar. Cantó despacio y pausado, un canción de cuna que yo no conocía, hablaba de las nubes en el cielo azul y sobre cómo son iguales a los conejos en el campo, luego comparaba las gotas de lluvia con las lágrimas de un bebé muy gordo. Eso me hizo reír. Me imaginé lo que iba describiendo mientras agradecía el esfuerzo que Lysandro estaba haciendo por tranquilizarme, y casi sentí que nuevamente caía dormida sobre su hombro.
Cosa que no ocurrió ya que el canto de Lysandro fue interrumpido por un ruido que no fue el de la lluvia que lo acompañaba, era el sonido de la cerradura, la puerta se abrió mostrando a un muy sorprendido Castiel.
—¿Qué pasa aquí?
La pregunta de Castiel hizo que nos diéramos cuenta de la imagen comprometedora que seguramente él estaba viendo. Nos separamos al instante -al menos yo- y nos pusimos de pie.
—Es que es-ez digo estábamos...
—Perdí mi paraguas y Lara me ayudó a buscarlo, no nos dimos cuenta cuando alguien cerró la puerta. Es un alivio que hayas llegado.
Castiel sonrió divertido tal vez por la historia, tal vez por lo roja que yo me encontraba.
—Han tenido suerte, solo vine a verificar si es que el amplificador estaba en un lugar seguro. Este Instituto está lleno de goteras.
Lysandro agradeció a Castiel, y luego ambos fueron a revisar el amplificador y a moverlo en un sitio donde estuviera seco. Fue ahí cuando Castiel señaló algo de lo que Lysandro ni yo nos habíamos percatado, de un celular que se encontraba sobre este. Castiel empezó a reírse y por esta vez Lysandro y yo lo hicimos también, es posible que haya sido por el miedo y los nervios pero sin duda habíamos sido muy estúpidos.
Salimos y una vez fuera del Instituto nos despedimos.
—Lysandro—le llamé cuando ya se estaban yendo él y Castiel, este último se quedó un poco atrás. Me sentía un poco rara al hablar de lo que había pasado pero sabía que debía agradecerle a Lysandro por lo que había hecho por mí.
—Gracias por lo de hace un rato, yo supongo que realmente me asusté demasiado.
—Es entendible, yo también estaba preocupado—sonrió, de repente decidí que me encantaba cuando sonreía.
—Si pero tú estabas tan calmado y en vez de enojarte por mi comportamiento...histérico, tu supiste que hacer y me ayudaste mucho. Gracias de verdad.
Luego de esto le di un beso en la mejilla y me fui en dirección a mi casa, me di la vuelta y vi que él estaba aún mirándome, me despedí una última vez con la mano mientras con la otra sostenía mi paraguas, el cambió sus expresión sorprendida por una sonrisa que seguía encantándome. Seguí con mi camino esperando que no le ocurriera nada a él por el suyo, con lo que había ocurrido esta tarde creía que sí habían razones para preocuparse.
Llegué a mi casa y mis padres se sorprendieron por lo temprano que había llegado, les conté sobre el anuncio de la directora, lo que cómo yo ya sabía les pareció una idiotez. Omití el hecho de que pude haber llegado más temprano, eso no tenían porque saberlo. Pasé la tarde tranquilamente, la lluvia había parado por el momento pero seguía haciendo frío, en la noche la lluvia volvió pero con menos fuerza. Mientras escuchaba las gotas en mi ventana no pude evitar pensar en la voz de aquella persona, esa voz que había escuchado por accidente vibrando con pasión pero que esta vez había sido solo para mi y me proporcionaba una hermosa calma. Fue con aquella calma y aquella voz resonado en mi conciencia que finalmente me quedé dormida.
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Sad Song (Lysandro cdm)
Cerita Pendek°Fanfic inspirado en el juego online Corazón de Melón. °Los personajes de esta historia no fueron creados por mí pertenecen a Chinomiko. ° #TeamLysandro
