O n c e

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No dice nada, sólo se queda ahí en la entrada, mirándome fijamente. Baja su mirada y se le queda viendo a su camiseta, la que uso para dormir. Paso mis brazos por encima de ella, cubriéndola y cubriéndome a mí. ¿Qué rayos hace aquí?

—Entre semana no hay juegos.

Tomo el pomo de la puerta y la cierro con rapidez, pero Jungkook es mucho más rápido que yo, su bota se entromete impidiendo que la puerta cierre y como evidentemente es más fuerte, me es imposible cerrarla, al final me rindo y la dejo abierta, después me aproximo al sillón donde estaba acostada y pongo el siguiente episodio.

Jungkook cierra la puerta detrás de él y acerca una silla al sillón, se sienta en ella y descansa sus codos en sus rodillas, después me mira con intensidad. Intento concentrarme en los episodios, pero tener a Jungkook quemándome la mejilla derecha con la fuerza de su mirada es algo imposible.

Río con las bromas de Dean y me sorprendo con cada episodio y en todo ese tiempo Jungkook no ha movido ni un músculo. Veo la hora en mi celular y noto que pronto será la una de la mañana. Y suspiro.

Pensé que al pasar los capítulos y las horas, Jungkook se aburriría de mi silencio y se iría, pero ¡Diablos! Este chico sí que es insistente. Debo dormir para despertarme temprano, así que me levanto, apago la laptop y la televisión, seguido volteo para enfrentar al narizón, el cual ya no está sentado, ahora está de pie y más cerca de lo que creí, retrocedo un paso.

—Dime fecha y hora del próximo juego y vete, quiero dormir.

Ignora mi pregunta y sigue avanzando hacia mí, por lo que yo sigo retrocediendo, cuando choco contra la pared reacciono rápido, me muevo hacia la izquierda y corro hacia un lado de la mesa, dejando a Jungkook del otro. Vuelvo a preguntar qué quiere y no me contesta, así que en estos momentos mi único refugio es mi habitación.

No lo pienso ni dos segundos y corro hacia mi izquierda rumbo a la entrada de mi apreciada habitación, cuando pongo un pie dentro de ella Jungkook enrolla sus brazos en mi cintura y me saca de ahí, suelto un gritito y al dejarme en el suelo estoy a punto de insultarle, pero sus acciones me desconciertan.

Jungkook se agacha y me abraza. Mis brazos quedan extendidos en el aire y no sé qué hacer con ellos, ¿Debería corresponder el abrazo? O ¿Debería poner mis manos en sus hombros y alejarlo de mí? No elijo ninguna de las opciones, simplemente me quedo en shock con los brazos hacia arriba, mientras las fuertes manos de Jungkook se posan en mi cintura, me aleja suavemente y me vuelve a dar esa mirada de lástima.

—No me veas así. —Lo empujo y vuelvo al sillón. —¿A qué has venido? ¿A restregarme lo miserable que es mi vida? Pues no necesito que me lo recuerdes, eso lo tengo bien claro, así que si me disculpas, quiero dormir. —Le señalo la puerta, invitándolo a largarse de una vez.

—Nara, lo siento. —Sus disculpas me asombran, así que espero a que prosiga. —No debí obligarte a volver, no sabía por lo que pasaste. —Arrugo el entrecejo.

—¿Quién carajos te contó? —Ahora estoy furiosa y quiero llorar por eso. Sacudo la cabeza. —Eso no importa. Gracias, pero no necesito tu lástima. —Le digo con el nudo en la garganta.

Y es que la verdad no quería que él supiera, todos menos él. Ya estaba cansada de aquella mirada, la había estado recibiendo en todos lados y cuando al fin superé esa etapa viene este tucán a recordármelo. Respiro lentamente, tratando que el nudo en mi garganta se pase, cuando al fin lo logro le vuelvo a señalar la puerta principal, quiero que se vaya de una vez, así podré llorar toda la noche hasta quedarme dormida.

—Día y hora del siguiente juego.

—No pienso hacerte volver a ese lugar. —Dice con cabeza gacha.

—¿Entonces a qué has venido? —Cruzo mis brazos, confundida.

—A darte las gracias por ayudarnos. —Se soba la nuca. —Pagaste casi la mitad de la deuda y eso nos ha dado mucho tiempo, gracias en verdad.

¡¿Casi la mitad de la deuda?! Me quedo viéndole con los ojos y la boca bien abiertos, estoy sorprendida debido a que es demasiado dinero, ¿Tanto perdieron? Bueno, lo entiendo, el juego se tiende a volver vicioso y luego hay algunos jugadores que son farsantes, ganan o pierden para el jefe, como él lo prefiera. Gracias a esto Jonghyun y yo perdimos.

Jungkook no sabe que más decir, así que se aproxima hacia la puerta, cuando él se va la cierro y mi mente me dice que me vaya a dormir de una vez por todas, pero el lado estúpido (así me gusta llamarle) me obliga a abrir la puerta e ir detrás de él. Cuando al fin lo alcanzo le tomo de la mano y él voltea confundido, al verme alza las cejas levemente de lo sorprendido que está.

No Nara, no lo hagas, por lo que más quieras no...

—Dime día y hora. —Demando firmemente.

Cuando, dime ¿Cuándo aprenderás a ser una perra egoísta? Mi subconsciente me molesta y me da una bofetada mental por lo que acabo de hacer, pero lo ignoro, ya que debo ayudar a Jungkook, no dejaré que el juego me arrebate a otra persona.

—Nara, tú no...

—No me digas que hacer. —Me cruzo de brazos y levanto una ceja. —Prometí que te ayudaría así que por milésima vez dime día y hora. —Digo más enojada.

Jungkook saca una pluma de uno de sus bolsillos y apunta algo en mi antebrazo al cual ni le presto atención hasta estar dentro del apartamento. En él dice la hora y el día, pero también hay una pequeña leyenda, arrugo las cejas al ver las letras e inclino un poco mi cabeza para poder leerla.

"Me gusta cómo se te ve mi ropa, gracias Im Nara".

Su frase me da un cosquilleo en el interior y yo sólo pienso en algo: Por favor, no lo quieras.




El gif me da en el cora asjfiodjofda /flechazo. 

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