Una infinidad de veces escuche decir a las personas o leí en algún libro el alcance que puede llegar a tener un beso y más cuando se trata del primero.
No creía que a través de un simple roce de labios se pudieran experimentar tantas sensaciones. Ni mucho menos entendía a las personas que decían olvidarse del mundo hasta llegar al punto en que solo existiera esa persona.
Todo aquello eran para mi un montón de palabras bonitas que al unirse se escuchaban bien.
Así era antes de sentir los labios de Ashton sobre los míos, antes de perderme en sus caricias y sentir todo desaparecer. Cada roce y movimientos estaban cargados de ternura pero de alguna manera era todo tan intenso que por un momento sentí que caería si no hubiese sido por las manos de Ashton ceñidas a mi cintura.
Por un momento sentí perderme y me gusto. Me encanto entregarme al momento.
Luego de aquel beso decidimos seguir caminando por el lugar. Ashton me llevaba tomada de la mano y a pesar de que no hablamos todo el tiempo, el silencio también era agradable.
—Maddie creo que debemos volver—me aleje del pequeño árbol de el Lilo no sin antes volver a inhalar el agradable aroma de sus abundantes flores lilas. Llegue a su lugar y tome su mano sorprendiéndolo por la iniciativa.
—Claro—me sonrió acariciando mi mejilla — el jardín de tu padre es muy hermoso.
—Lo es—concordó—pero eres más hermosa tú.
Mis mejillas se encendieron al instante y baje la mirada soltando una risilla tonta.
—No digas esas cosas, haces que me apene.
—Pero si solo estoy diciendo la verdad.
—No lo es—lo mire con los ojos entrecerrados y Ashton rió antes de pasar su brazo por mis hombros—la cosa es que tú eres un exagerado.
—Vaya entonces crees que soy exagerado—aseguró.
—Un poco.
—Pues yo no—arque mi ceja—no me mires así. No exagero cuando digo que eres hermosa Maddie. Al menos para mi lo eres. Y estoy seguro que no soy el único que lo piensa, el problema es que tu no te das cuenta.
Mi estomago se revoluciono al escuchar sus palabras. Y sonreí sin poder evitarlo.
—Maddie cariño, estaba a punto de marcarte. Que bueno que regresaron, ya es algo tarde y tenemos que irnos—dijo mamá a penas nos vio a parecer. Mire a Ashton que ahora solo estaba a mi lado. No manteníamos contacto y se lo agradecía, por ahora no quería que nadie se enterara de lo nuestro. A pesar de que mi mamá ya sabia que pasaba algo entre los dos, pero no quería que Marie y el papá de él lo supieran aún.
—Si mamá—mire a Ashton con una sonrisa antes de dirigirme hacia su familia, me despedí de todos y prometí a Josh venir a visitarlo después. Marie juntó a su hijastro se ofreció a acompañarnos a la salida. Ella se quedo en la puerta después de volver a despedirse de nosotras y él nos acompaño hasta el coche. Abrió la puerta de mamá primero y luego regreso para abrir la mía.
—Nos vemos luego Mad—sonreí de lado, bese su mejilla y lo sentí sonreír a él también.
—Nos vemos— lo mire por última vez antes de subir al coche. Mamá arrancó y nos dispusimos a volver a casa.
No podía dejar de recordar el beso e inconscientemente solté un suspiro. Deseaba con ansias que la noche pasará rápido para poder contarle a Vannessa. Tenía que contarle a alguien esto y estoy segura de que no hay nadie mejor que ella.
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Amores Que Curan
Dla nastolatkówTras la muerte de su padre, la vida de Madison da un giro inesperado y se enfrenta a un montón de situaciones desconocidas, en donde el cambio parece ser su mayor temor. Pero el destino le enseña que no todo lo nuevo es malo y que para sanar también...
