Camila PV
Por fin hoy era el cumpleaños de Normani y por lo tanto, la ansiada fiesta de la que Dinah no deja de hablar. Aún no le he comentado que Lauren pasara por nosotras, así como tampoco le he comentado que ayer hable con ella por mensaje, aún seguía sin saber quien le había dado mi número pero supongo que fue Ally ya que me lo pidió ayer antes de irse a su casa con Normani y Dinah no tiene el número de Lauren, creo.
Me levanté de mi cama y me dirigí al baño para darme una ducha antes de bajar a desayunar.
Cuando salí de ducharme, me dispuse a ponerme una simple ropa cómoda. Camine hasta la mesita de noche a un lado de mi cama y tome mi celular para revisar la hora, eran las 9:30am aún, eso quiere decir que aún tengo media hora para desayunar y ver televisión en lo que despierta Dinah, ya que ella suele poner su alarma a las 10:00am por una razón que desconozco.
Salí de mi habitación y camine por el pasillo hasta bajar las escaleras y entrar a la cocina en donde estaba Olga, nuestra Nana, quien se había venido con nosotros desde New York.
— Buenos Días Cariño – me saludo al verme – ¿cómo dormiste? – pregunto echando waffles en un plato.
— Buen día Nana, dormí como un bebé – reí mientras me sentaba en la mesa.
— ¿Dinah aún no despierta? – camino hasta a mi y me puso el plato de waffles enfrente. Después me dio un beso en la cabeza a lo que yo la abrace feliz.
— No, ya sabes que ella despierta hasta que suena su alarma – me separe de su abrazo lentamente y le sonreí.
— ¿A qué hora puso su alarma está vez? – pregunto caminando de regreso a preparar más waffles.
— A las 10, las cuales serán dentro de – revise mi celular y alce la vista a Nana – 10 minutos – coloque el celular en la mesa y me dispuse a desayunar.
— Esa niña cada vez alarga más su alarma, la última vez la tenía a las 8 de la mañana – sonrió divertida y negó con la cabeza.
— Si bueno, es Dinah, no es nada nuevo en ella Nana – encogí mis hombros y saboreé un pedazo de waffle el cual estaba exquisito. Nana sólo asintió riendo y siguió con lo suyo.
Estaba a mitad de mi desayuno cuando escuche que alguien bajaba las escaleras y después sentí un golpe en mi cabeza.
— Hola Idiota – me dijo Dinah mientras se tallaba los ojos.
— Dinah Jane Milika Ilaisaane Hansen Amasio, ¿qué te he dicho de las malas palabras? – pregunto Nana volteando y entrecerrando los ojos viendo a Dinah.
— NANAAA!! – grito corriendo hasta ella y abrazándola fuertemente – te extrañe mucho Nana, ¿tu también me extrañaste? – pregunto haciéndola reír mientras Nana la abrazaba y le daba un beso en la frente.
— Claro que sí mi niña, yo también te extrañe – se separó lentamente del abrazo pero sin soltarla.
— Adivina que Nana! – comento Dinah a lo que Nana sólo alzó las cejas – viviré aquí con ustedes hasta que me case, lo cual es genial porque extrañaba tu comida, en mi casa a la nueva cocinera que contrataron no prepara la comida tan deliciosa y con tanto amor como la haces tu – dijo haciéndonos reír.
— Ya sabes que aquí yo te consentiré todo lo que quieras mi niña, sólo ya sabes la condición – soltó a Dinah suavemente y le sirvió waffles para qué desayunara también.
— Lo se Nana, me portaré bien, lo prometo – comento empezando a desayunar.
— Bien, eso espero – la miro entrecerrando los ojos y después caminó hacia el refrigerador para sacar unas fresas y hacernos un licuado – ¿Y tienen planes para hoy? – pregunto sirviendo el licuado.
— Pues tenemos una fiesta, pero será hasta la noche – me encogí de hombros.
— Tendremos la mejor fiesta querrás decir Chancho – comento entusiasmada.
— ¿Y vendrán por ustedes o se irán solas? – nos pregunto Nana mirándonos a ambas.
— Vendrán por nosotras Nana, no te preocupes – le sonreí feliz.
— ¿Quien vendrá por nosotras? – pregunto Dinah sin dejar de comer.
— Lauren – bebí de mi licuado para tratar de parecer indiferente.
— ¿Quien es Lauren? – pregunto Nana.
— Es una chica que quiere con Camila – le pegue en la cabeza a Dinah y negué con la cabeza.
— Eso no puede ser posible Dinah, la acabo de conocer ayer – suspire y me rasque la frente.
— ¿Y a ti no te gusta? – pregunto Nana sonriendo burlonamente haciendo reír a Dinah.
— Te amo Nana – dijo Dinah mandándole un beso.
— ¿Enserio Nana? – pregunte incrédula.
— Sólo bromeo mi niña – me abrazo riendo y yo sólo rodé los ojos – ahora vayan a ver tv, yo saldré a comprar unas cosas que hacen falta ¿quieren que les traiga algo? – pregunto soltándome lentamente del abrazo.
— SIII – grito Dinah a mi lado.
— ¿Qué quieres que te traiga mi niña? – le pregunto Nana sonriéndole dulcemente.
— Galletas de chocolate, Helados, Galletas con chispas de chocolate, Jugos, Yogurth, Palomitas y unos cheetos de bolita – contesto alegremente.
— Bien, ¿tu no quieres nada? – me miro y yo sólo negué – entonces regreso dentro de una hora más o menos – empezó a caminar hacia la salida.
— Vamos Chancho, hay que ver una película – me dijo Dinah tomándome del brazo y llevándome hasta la sala de cine.
La verdad casi no la ocupábamos porque, la verdad no se por que, pero ahora con Dinah aquí eso cambiara, ella ama ver películas.
— Pero que no sea de terror Cheechee – me acomode en el asiento y espere a que pusiera la película.
— Bien, pero tampoco será una cursi – me señalo sentándose a mi lado.
Y así fue como pasamos la mayor parte de nuestro día, viendo películas infantiles y de comedia.
No nos dimos cuenta que ya era tarde hasta que recibí un mensaje de Lauren diciéndome que pasaba dentro de una hora por nosotras, así que rápidamente subimos a nuestras habitaciones para empezar arreglarnos en un tiempo récord.
Nana sólo nos vio correr y se empezó a reír diciendo que apostaba a que Dinah no terminaba de arreglarse en una hora. Nana tenía razón.
ESTÁS LEYENDO
Sueños en proceso
FanfictionCamila Cabello, una chica de 17 años, amante de la música, con el sueño de ser una gran cantante. Lauren Jauregui, 18 años, apasionada del arte, con el sueño de viajar por todo el mundo fotografiando lo más hermoso de el. Ambas hijas de los más gran...
