Lauren PV
Desperté por el insistente ruido de la puerta y la voz de Normani.
— ¡Chicas, despierten, es hora de comer! – grito desde el otro lado de la puerta y después se escucharon sus pasos alejándose.
Suspire, queriéndome estirar pero sentí un peso extra encima mío y fue cuando caí en la cuenta de que no estaba sola, si no con Camila a mi lado, mejor dicho, con ella encima mío, y era literal, ya que cuando abrí los ojos a la perfección eso fue lo que vi, la perfección al verla dormir con su cabello desordenado, sus ojos cerrado dejándome apreciar mejor sus largas pestañas, sus labios entreabiertos llamándome para probarlos, su tan remarcada mandíbula, esta chica realmente iba a ser mi perdición.
Instintivamente lleve mi mano a su cara y pase mi dedo suavemente por su mejilla, estuve así un momento hasta que decidí que era hora de ir a comer ya que mi estómago rugía de hambre.
Me acerque a besar su mejilla suavemente provocando que se moviera un poco.
— Camz – susurre en su oído y ella sólo murmuraba cosas – es hora de despertar linda – la moví un poco de la cintura y sólo así abrió sus ojos bostezando.
Ella parecía desorientada hasta que alzó un poco su cabeza y sus ojos me miraron directamente, juro que en ese momento morí y reviví, se veía tan linda que me quede observando cada detalle de su lindo rostro, me percate que la veía demasiado cuando ella bajó la mirada sonrojada.
— Hola – dije tomándola de la barbilla para que alzara la mirada.
— Hola – me sonrió dulcemente para después percatarse de que estaba encima mío, así que rápidamente se bajó de mi y se acomodó a mi lado sonrojada – yo...yo lo siento, n-no quería estar encima tuyo – tartamudeaba avergonzada.
— Descuida, no es como sí no me gustara, aparte puedes estar encima mío cuando quieras – le guiñe un ojo para después sonreír divertida.
— No pierdes oportunidad ¿cierto? – sonrió divertida y bajo la cabeza negando lentamente.
— No he dicho nada que no sea verdad – me encogí de hombros viéndola.
— ¿Qué hora es? – cambio de tema después de ver que se sonrojara por lo que dije.
Estire mi mano a la mesita de un lado de la cama y tome mi celular, lo desbloquee y vi que tenía 3 mensajes, cheque la hora antes de abrirlos y voltee a ver a Camila quien me veía fijamente apoyada en sus codos y acostada boca bajo.
— Son las 2 de la tarde – solté un pequeño bostezo haciéndola reír.
— Y por lo que veo te quedo sueño – comento soltando un pequeño bostezo ella también.
— Nos quedo sueño querrás decir – reí y puse mi celular a un lado, para después acercarme a ella y abrazarla por la cintura atrayéndola conmigo – ¿Y si nos dormimos otros cinco minutos? – enterré mi cara en su cuello causando su risa.
— Tu me pegaste el sueño – me abrazo por los hombros y acaricio mi cabello – no creo que nos tomemos cinco minutos duermiendo, aparte no han de tardar en venir las chicas – asentí en acuerdo pero sin despegarme de ella.
Ya que yo no dije nada ni ella tampoco nos quedamos en silencio, pero era un silencio cómodo, sólo ella y yo acostadas abrazando nos era simplemente perfecto. Estábamos quedándonos dormidas de nuevo cuando alguien llego abriendo la puerta.
— Chicas, ya vam... – nos volteamos a ver quien era y resulto ser Dinah quien estaba parada en la puerta con una mirada de asombro – ¡Vaya! No sabía que habían tenido sexo ¿que tal estuvo? – pregunto caminando hasta la cama y sentándose a los pies de esta.
— Dinah por favor – dijo Camila avergonzada acostándose de nuevo y tapando se la cara con las manos.
— Bien, es hora de bajar – dije separándome de Camila y parándome de la cama.
— No tienes tan feos gustos Chancho – escuche a Dinah decir y volteé a ver a Camila con la ceja alzada en forma divertida.
— Cállate y vete a cambiar al baño – me señalo el baño y se sonrojó por el comentario de su mejor amiga.
Le guiñe y camine hacia el closet para sacar mi ropa y entrar al baño, cuando estaba por cerrar la puerta escuche a Dinah gritar.
— Vaya que gobernada eres Jauregay – escuche su risa y cerré la puerta negando divertida.
Después de llevar a cabo todo mi aseo personal, me cambie por unos simples jeans y una camisa gris cuello V, tome mis cosas y salí del baño descalza.
En el cuarto aún se encontraba Camila sólo que ahora estaba sola y al parecer, dormida. Deje mis cosas en la silla y camine hacia la cama subiéndome lentamente sin hacer ruido ni moverla demasiado y efectivamente, estaba dormida con su cabeza ligeramente de lado y abrazada a una almohada.
— Hey – me acosté a su lado, quedando frente suyo y la moví ligeramente del hombro – Camz, despierta – abrió los ojos perezosamente y me sonrió.
— Supongo que es mi turno – asentí y bostezo levantándose de la cama.
— Te puedo ayudar a bañarte si quieres – alce las cejas tratando de sonar casual.
— ¿Enserio? – me encogí de hombros y ella rió – mejor levántate y ponte zapatos para bajar a comer – señalo mis tenis sonriendo y camino hacia el baño.
— ¡Llámame sí necesitas ayuda ahí dentro! – le grite cuando entro al baño y sólo escuche un "Lo dudo" como respuesta. Camine hacia mis cosas y tomes mis tenis para después sentarme en la cama y ponérmelos, cuando termine, me cepille el cabello y me acosté de nuevo tomado mi celular entre mis manos.
Desbloquee el celular y recordé que no había revisado mensajes así que decidí abrirlos y leerlos.
Mamá: ¿Regresarán temprano a casa? Saldré con tu padre y con Chris a casa de tus tíos.
Keana: Tienes mucho que contarme Jauregui, como esta eso de que alguien quiere quitarme mi carne jajajaja.
John: Ya despierta ojitos, hay que ir a correr jajaja.
Decidí responderle a mi madre y avisarle que usaría la casa de campo con las chicas.
Cuando iba a contestarle a Keana escuche la puerta del baño abrirse y rápidamente volteé a ver.
Camila salía con una simple toalla enredada en su cuerpo y el cabello mojado cayendo por sus hombros, sus largas piernas se lograban apreciar y está de más decir que era tentativo tocarlas.
— Deja de babear Jauregui – me miro divertida y decidí jugar también.
— Es imposible no hacerlo – me encogí de hombros dejando mi celular en la cama y caminando hasta ella.
— Necesito ropa, ¿me puedes prestar algo que me quede? Por favor – se mordió el labio y se acomodó el cabello.
— Por mi puedes quedarte así, no tengo problema alguno con eso – dije de forma inocente haciéndola reír.
— Con un short y una blusa tengo – contesto divertida y se sentó en la cama.
— Busca una blusa ahí – señale el closet – iré a ver sí Normani tiene algún Short o falda que te preste – la vi asentir y camine hacia la puerta para después caminar hacia el cuarto de Mani en dónde no había nadie.
Busque entre toda su ropa hasta que encontré un pequeño short de mezclilla color negro, tome unos tenis blancos que tenía ahí también y camine de regreso a la habitación con Camila quien estaba sentada en la cama con una camisa negra de "The 1975" , le entregue las cosas y me agradeció para después caminar hacia el baño de nuevo.
Hermosuras, gracias por seguir leyendo, no olviden votar y recomendar la historia, loviu. Xoxo
Pd: Gracias por los 1K💕
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Sueños en proceso
FanfictionCamila Cabello, una chica de 17 años, amante de la música, con el sueño de ser una gran cantante. Lauren Jauregui, 18 años, apasionada del arte, con el sueño de viajar por todo el mundo fotografiando lo más hermoso de el. Ambas hijas de los más gran...
