Capitulo 2

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Camila PV

Estaba terminando de preparar el desayuno de mi mejor amiga cuando la puerta principal se abrió de golpe y escuche la voz de Dinah.

— ¡Camila! ¡Chancho! ¡Culobello! ¿Dónde estas? – gritó ella, mientras yo rápidamente salí de la cocina para encontrarme a mi mejor amiga sentada en el sofá, con el mando del televisor cambiando de canal, en cuanto me vio volteo a verme sonriendo – ¿no me piensas saludar o que? Deja esa cara de idiota y ven a darme un abrazo que te extrañe – dijo cuando se iba parando del sofá.

No la deje que se parará por completo y me fui corriendo hasta ella dándole un abrazo de koala que nos hizo caer en el sofá.

— ¡Cheechee! ¡Te extrañe tanto idiota! – le dije y ella sólo me abrazaba y reía debajo de mi.

— Obvio que me extrañaste, lo he notado mucho – dijo y yo reí.

— ¿Por qué no me avisaste que ibas a venir? – le pregunte soltándome del abrazo y me sentaba mejor en el sofá.

— De que hablas Chancho, si sí te avise – me dijo como sí fuera lo obvio.

— Dinah – me le quede mirando con cara de "¿enserio?" – me avisaste cuando ya estabas aquí en Miami, no cuando ibas saliendo de New York o cuando pediste permiso a tus padres – dije mientras la golpeaba suavemente del hombro.

— Sí... Bueno que más da, ya estoy aquí y eso es lo que importa ¿no? – dijo poniendo su cara de "inocente" la cual no tenía en absoluto.

— Claro que sí tonta, eres la mejor amiga del mundo – dije abrazándola de vuelta.

— Oh y eso no es todo – dijo separándose del abrazo.

— ¿Cómo que eso no es todo? Dime qué no te has metido en ningún problema Di – le dije mientras me preparaba mentalmente ya que con ella nunca se sabe.

— Bueno, no, esta vez no e hecho nada malo...creo – comento y parecía estar pensando.

— Esperemos y no. Y ya dime que es – dije empezando a desesperarme por saber.

— Oh si, eso, bueno resulta que logre convencer a mis padres de que me transfirieran al instituto contigo, por lo que desde hoy vivo aquí también – comento sonriendo feliz.

— ¿Qué? ¿Cómo? ¿Dónde? – pregunte literalmente gritando.

— Bueno, mi padre quería comprarme un departamento aquí, pero le comenté a tus padres mi idea de venirme y entonces convencieron a los míos de que me quedara a vivir aquí con ustedes, así que viviré contigo – dijo parándose del sofá y caminando rumbo a la cocina.

Me quede sentada en el sofá sin poder creerlo y cuando caí en cuenta de lo que me dijo, me puse de pie y me apure a la cocina para encontrarme con Dinah parada a un lado de la barra comiendo pan tostado con mermelada, en cuanto volteó corrí a ella y le volví a dar un abrazo de koala.

— Estoy tan feliz de que estés aquí, realmente eres la mejor Cheechee – dije llenándole la cara de besos y riéndome al mismo tiempo.

— Iugh Chancho, quítate, estoy comiendo. Además ya se que me amas y que soy la mejor, pero no me beses la cara cochina – dijo fingiendo asco y después siguió comiendo.

— Realmente te amo Cheechee – le dije mientras sonreía y la veía seguir comiendo.

— Y yo a ti Chancho — dijo sonriéndome de vuelta pegándome en la cabeza.
Realmente iba ser genial tener a Dinah en casa conmigo.

Lauren PV

Hogar dulce hogar. Por fin habíamos regresado y ahora estaba enviándole un mensaje a las chicas para poder vernos.

Coloqué mi celular en la mesita aún lado de mi cama mientras entré al baño a ducharme.
En cuanto salí de la ducha busque mi ropa que iba a ponerme y me cambie rápidamente, estaba terminando de alistarme cuando me llego un mensaje de Normani, así que rápidamente tome mi celular para contestarle.

Mani: Lauu!! Te esperamos en el centro comercial de siempre dentro de 30 minutos. Xoxo
Lauren: Okay, nos vemos ahí.

Respondí mientras tomaba mi celular, camine a la mesita de vuelta y tome las llaves de la casa y las del auto.
Rápidamente baje las escaleras y entré a la cocina en donde estaba mi madre, que en cuanto notó mi presencia volteó a verme.

— ¿Saldrás con las chicas? – preguntó buscando algo en el refrigerador.

— Sí, las veré en unos minutos en el centro comercial – dije mientras me acercaba a ella.

— ¿No comerás? – me pregunto cuando estuve frente a ella.

— No mamá, comeré algo con las chicas allá. Me tengo que ir, nos vemos más tarde, Chao – me despedí besándole la mejilla y haciéndome camino a la salida.

— ¡Cuídate y maneja con cuidado, me saludas a las chicas! – escuche que me grito desde la cocina.

— ¡Claro! – grite mientras salí de la casa.

Camine hacia mi BMW 630 5 series M Sport negro, el cual fue un pequeño regalo de mis padres por mi cumpleaños. Maneje hasta llegar al centro comercial y me estacione a lado del coche de Mani.
Baje del coche y camine hacia las chicas que estaban entretenidas platicando.

— ¡Hola Chicas! – salude en cuanto llegue a su lado.

— ¡Laauu! – gritaron Ally y Mani en cuanto me vieron.

Ally rápidamente me abrazo y le devolví el abrazo dándole un beso en su cabeza, ya que ella es más bajita que yo.

— ¡Te extrañe mucho Lau! – me dijo cuando nos soltábamos del abrazo.

— Yo también te extrañe enana – le dije mientras le apretaba suavemente de la mano. Volteé a ver a Mani que nos miraba con una sonrisa – ¿y tu no me extrañaste? – dije abriendo mis brazos pidiendo un abrazo y haciendo un pequeño puchero.

— Claro que sí idiota, sabes que también te extrañe – dijo acercándose a mi riéndose y me abrazo.

— Mucho mejor, ves que te costaba – dije en forma de broma mientras me reía y nos soltábamos del abrazo.

Riéndonos por nuestras tonterías decidimos empezar nuestro recorrido por el centro comercial.

Habíamos estado comprando las cosas que nos faltaban para la fiesta de Mani que era pasado mañana, pero estábamos agotadas por lo que decidimos tomarnos un descanso, así que nos detuvimos en una pizzería ya que también moríamos de hambre por lo que no dudamos en pedir una pizza grande para comer.

Mientras esperábamos la pizza nos pusimos a platicar sobre la fiesta.

— ¿Ya saben que se van a poner para la fiesta? — nos pregunto Mani con su vista clavada en su celular.

— Yo escogí un vestido que compre hace días cuando fui a Los Ángeles a visitar a mis primos – comento Ally tomando de su gaseosa.

— Pues la verdad yo aún no se que me pondré, pero supongo que mis jeans negros rasgados con mi chaqueta – comente viendo que Mani seguía mandando mensajes en su celular.

—Bien – dijo Mani para después sonreír y alzar su vista hacia nosotras – chicas ¿no les molesta que unas amigas vengan a comer con nosotras? – nos pregunto mientras tomaba de su gaseosa y nos miraba.

— No, claro que no Mani, sabes que puedes invitarlas – le dijo Ally y yo le daba a entender que estaba de acuerdo con lo dicho.

— Perfecto, les diré que vengan – dijo Mani feliz escribiéndole a sus amigas.

Supongo que el que vengan las amigas de Mani será de ayuda para que nos podamos terminar la pizza big que pedimos.

Sueños en procesoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora