Capitulo 18

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Me siento encima de mi cama aun en shock ¿Como pude haber dejado que esto pase?Es demasiado pronto. Recuerdo que Christian insistió que tome la píldora de emergencia, pero con todo los problemas que he tenido con mis padres, lo olvide. No quiero un bebe, Christian se va a poner furioso. De repente me doy cuenta que estoy acariciando mi vientre. Sonrío con tristeza; aquí esta el hijo de Christian, el bebe del hombre que amo. Otras hubieran sido las circunstancias, estaría eufórica y saltando de felicidad.

Me levanto de la cama, debo decirle Christian, estoy segura que explota de la ira, pero aun así. Tiene derecho de saber que estoy embarazada. Y que me ayude buscar a alguien para deshacerme...Una lagrima rueda por mis mejillas, antes el cruel pensamiento...

- ¿Estas bien? Estas palida- me dice la ama de llaves cuando me lo encuentro en el salón.

- Estoy bien, debo salir-

- Mi niña- susurra con tristeza y coge el test que ni cuenta me daba que lo llevaba en mis manos.

- Estas embarazada, me lo suponía- ella me lleva hasta el sofa, y se sienta a mi lado.

- Por favor, no se lo digas a nadie- mi vos apenas es audible ¿Como deje que esto me pasara ?

- Sabes, que siempre estoy de tu lado mi niña ¿Que harás?-

- No quiero tenerlo, no quiero un hijo. No ahora, no puedo tenerlo- la tensión me atenaza la garganta.

- Por favor, no cometas un error, del cual te puedas arrepentir el resto de tu vida-

Se perfectamente que mi vida, ya no será la misma, desde hoy cambiará para siempre.

- Ire a ver a Christian-

- Ana, Piénsalo por favor...no hagas una estupidez- hago caso omiso a sus súplicas. Me pongo de pie, estoy demasiado desconcertada, para decir algo.

Christian se pondrá como una fiera, lo se. Me lo dijo no quiere hijos, pero no se hasta que punto, pueda enfadarse no puedo predecirlo. Joder me lo advirtió. Cojo mi chaqueta y mi bolso.

- Ana, piensa muy bien las cosas, lo que hoy parezca un laberinto sin salida , el día de mañana puede ser tu máxima felicidad...no te deshaga de el o ella, no tiene la culpa de nada.

Erika me habla, y yo siento que mi cabeza va explotar, así que hago caso omiso.

- Nos vemos mas tarde.- Salgo sin hacer caso los gritos de la ama de llaves.

Una vez en la calle, empiezo caminar, para aclarar mi mente...y tomar una decisión correcta. De repente siento un frio que me cala hasta los huesos, y un mal presentimiento, que nace en lo mas profundo de mi ser. Voy a perder el hombre que amo, nunca me perdonara el hecho de haberme embarazado. No se cuanto tiempo llevo caminando...y sin darme cuenta llego hasta la casa de Christian.

--Bueno Anastasia ya estas aquí, ahora te toca asumir tu irresponsabilidad - me digo a mi misma, y entro hacia el edificio.

Si decido tenerlo ¿Que va a pasar con mi vida?¿Y si no le digo nada a Christian, y busco una solución sola? Me quedo pensando, pero me doy cuenta que estoy parada. En frente de la puerta del departamento de Christian. Mi estomago esta hecho un nudo y se ha convertido en una bola de nervios, mi ritmo cardiaco empieza acelerarse y mis manos sudan. Joder no puedo decirle, será mejor regresar a mi casa. Me doy la vuelta para salir arrancando, pero en ese maldito preciso momento la puerta se abre.

-¡Ana!--exclama Christian al verme, mi corazón late frenéticamente

- Ho...hola- digo nerviosa, volteandome

- Hola, pasa-

Paso por su lado, y entro a su casa.

- ¿Estas bien?- Me pregunta preocupado. No Christian, no estoy bien, por que se que te perderé y me odiaras.

-¿ Podemos hablar?

-¿ Que ocurre? Te veo rara, ni siquiera me haz dado un beso.

Me acerco y le doy un rápido beso en los labios y me alejo de prisa.

- Sientate- ordena

Hago lo que me pide, el se sienta a mi lado.

- Entonces; habla- me pide.

- Christian, te prometo que yo no quise pero- entrelazos mis dedos. Esto es muy difícil.

-¿Que no quisiste?- Sube la voz

- Yo...yo...estoy embarazada- el se queda petrificado y lentamente el color va abandonando su cara.

-¡¿Que?!- Se pone de pie bruscamente

- Estoy embarazada

-¿Como?- Esta en shock, quisiera reirme por su tonta pregunta.

- Que pregunta mas ridícula, sabes perfectamente como- me sonrojo

-¡Oh no!¡ maldición Anastasia!¡¿No te tomaste la pildora de emergencia?!- Gruñe furioso

- Se me olvido- contesto tímidamente y bajo mi mirada hacia el suelo.

- Solo tenias que recordar una cosa,¡Una cosa! ¡Mierda! No me lo puedo creer ¿Como puedes ser tan estupida?- ¿Me dijo estúpida?

- Lo siento- susurro sin mirarlo.

-¡¿Lo sientes?! ¡No mientas!¡Lo hiciste a propósito¿Verdad?!-

Lo miro, sus ojos están echando chispas, está intentando controlar su ira. Las lagrimas comienzan caer por mi cara

-¡No empieces con tus lagrimas!¡NO FINJAS, MALDITA SEA!- Me grita furioso.

- Perdón- digo con voz ahogada

-¡A la mierda Anastasia!- Se encamina hacia la puerta.

Da un portazo al salir, que me sobresalta. Me he quedado sola en su departamento...las lagrimas no dejan de caer. Debo solucionar esto ya.

Salgo del departamento de Christian con el corazón destruido en mil pedazos. Sabia que esa iba ser su reacción, aun así me arriesgue, con la ilusión que me dijera que toda va estar bien, y que estaríamos juntos los tres. Pero no, me grito y se fue, seguramente se fue a buscar consuelo en los brazos de otra y odiandome. Me limpio mis lagrimas, hasta nunca Christian Grey.














Grey. Mi AmorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora