Intercambiábamos miradas cada noche antes de dormir
y después caíamos rendidos en un polvo de larga duración
con final en tus sueños
nos hacíamos chantaje con el destino
esperando que nosotros fuéramos los más listos
y dictábamos inocencia a cualquiera que supiera entrar en mis piernas
Como dos lobos feroces sin precauciones
que no conocen límites fuera de sus corazones
Y como aullábamos las noches de luna llena...
deberíamos habernos visto.
ESTÁS LEYENDO
Llámame a Orgasmos
PoesiaLibro de poesía contemporánea erótica de la no tan anónima @ExcusayMentira. 'Llámame, pero no con gritos, con gemidos, con amor, con sexo.'
