Capítulo 15: K

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Era un sábado, desde hace dos días Ten había estado ignorando a Taeyong, por más que Taeyong trataba de acercarse lo ignoraba. Pero lo más raro era que no sólo era a Taeyong, también estaba ignorando a Johnny. Estaba confundido, estaba enojado con Taeyong porque lo había tratado tan mal pero estaba ignorando a Johnny porque temía que lo que había sentido con Johnny había sido sólo por el enojo que tenía con Taeyong. En conclusión estaba siendo todo un cobarde.

Necesitaba hablar con alguien o iba a explotar, había decidido ir a buscar a Yuta, no es que fueran muy cercanos pero, por alguna razón sentía que podría ayudarlo.

- Es una mala idea, yo no puedo ayudarte con eso - dijo el japonés.

- Vamos, sé que no somos muy cercanos pero necesito un consejo, por favor.

- Sólo te puedo decir que hagas lo que te diga tu corazón, no más, soy muy malo para esto, lo siento. - dijo cortante Yuta.

- Ok, gracias, lo tendré que solucionar yo - hizo un puchero y se fue.

Iba caminando por los pasillos de la casa, dando vueltas, pasando una y otra vez por la puerta del estudio de Johnny, aunque era un día de descanso Johnny se encontraba trabajando. Pero algo le impedía concentrarse. Bueno, en realidad era un "alguien". 

- ¡Ya basta! - dijo Johnny parando a Ten quien pasaba por décima vez frente a su puerta. - ¿Qué te pasa? - preguntó algo enojado.

- Yo... - dijo nervioso Ten.

- Lo he estado pensando, no tienes que decirme nada, lo que pasó el otro día se quedó en el pasado, no tienes que pretender que te gusto ni nada. - dijo Johnny mirando a los ojos a Ten. -Fue bonito, no lo arruines, si sólo lo hiciste porque estabas enojado con él no importa... pero no me ignores.

Ten se quedó pasmado por sus palabras.

- ¡Ten tenemos que hablar! - dijo Taeyong interrumpiéndolos. 

- Ve, luego hablamos - sonrió Johnny y regresó a su estudio. Después de todo, Johnny pensaba que lo mejor era que Ten no estuviera con él.

Taeyong agarró la mano de Ten y lo hizo subir escalones hasta llegar a su habitación. Cerró la puerta y un silencio incómodo invadió la habitación.

- ¿Vamos a seguir así? - susurró Taeyong rompiendo el silencio. Ten solo negó con la cabeza.

- Te extraño - las palabras de Ten sorprendieron mucho al de piel más blanca. Taeyong abrazó a su chaparrito para después pronunciar palabras que ya no sabía si eran ciertas. - Te amo - dijo Taeyong.

- Yo también, te amo - dijo Ten, sin saber que él también se estaba mintiendo a sí mismo.

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Habían pasado dos semanas, Ten había decidido que lo que había pasado con Johnny debía de olvidarlo, después de todo, aunque su corazón se había acelerado y había sentido cosas que antes no podía... era extraño, estaba atado a Taeyong de una manera que ni él mismo podía comprender. 

Era un día normal, Taeyong y Johnny se habían ido en la mañana, Yuta y Jaehyun habían salido un poco después y como siempre Ten se quedaba en la casa solo. Después de dudar mucho si debía o no salir de la cama se levantó y se dirigió a la ducha, sus pensamientos iban a mil por hora. Y de pronto se dio cuenta de algo, desde que había llegado a LA había vivido como un verdadero mantenido, decidió que por fin saldría en busca de trabajo.

Salió de la ducha, se arregló y bajo a la cocina para desayunar algo. Sacó un tazón y su cereal favorito de la alacena y sacó la leche del refrigerador, se sentó en la barrita de la cocina y comenzó a comer.

Amar es... estar locoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora