Capítulo 23: El comienzo del huracán

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Se encontraba sentado en el parque, esperando como siempre a la persona que atormentaba sus días. Aquella persona a la que comenzaba a odiar más que a nada en el mundo. El miedo que le causaba era inaudito, comenzaba a creer que se volvería loco o paranóico después de que pasara todo el desastre. Mientras estaba inmerso en sus pensamientos no se percató de que ya era demasiado tarde, ya no había luz en el cielo. Otra vez no iría aquel maldito.

Se levantó de aquella banca y comenzó a caminar rumbo a casa. Cuando al fin llegó quedó perplejo, en la entrada de la casa se encontraba su hermana. Frotó sus ojos para ver si era una ilusión o algo real.

Se acercó de a poco y mientras más cerca comenzaba a notar los ojos inchados y rojos de su hermana, ella al divisarlo comenzó a correr hacia él y lo abrazó mientras lloraba desgarradoramente.

-Ha muerto Gigi- decía entre sollozos -nuestra abuelita se ha ido, Chittaphon- dijo lo último mientras se ahogaba en su llanto nuevamente.

Ten no pudo pensar con claridad, por un segundo el mundo se paró y se sintió débil. No pudo gesticular ninguna palabra, ni siquiera podía llorar, estaba realmente en shock. No podía creer que aquella gran mujer ya no se encontraba en este mundo, no quería creer que no volvería a ver su sonrisa o a sentir sus cálidas manos, se negaba a creer que las palabras de su hermana eran ciertas.

Lo que sucedió después pasó demasiado rápido, empacó sus cosas como si fuese un zombie, escribió una pequeña nota que dejó encima de la cama y se fue rumbo a Tailandia sin pensarlo dos veces. En ese momento no importó nadamás.

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Al llegar Taeyong a la casa notó un silencio muy abrumador, todo estaba demasiado tranquilo, no había platos sucios y el helado en la nevera seguía intacto, algo demasiado raro. Subió a su habitación y para su sorpresa no estaba Chittaphon, estaba a punto de llamarlo cuando dió con la nota de Ten, que decía:

"Regreso a Tailandia, nos vemos en un par de semanas.
-Ten-"

Eso era todo lo que había escrito, lo que causó una gran conmoción en Taeyong, quién volvió a tomar su teléfono para marcarle a Ten. Llamaba y llamaba, pero lo único que recibía era la voz de la contestadora. Entonces decidió hablar a la casa de los padres de Ten, quiénes contestaron y explicaron todo a Taeyong en detalle, se comenzaba a sentir aliviado hasta que la madre de Ten, antes de colgar el teléfono, le dijo:

-No lo esperes, no volverá contigo.

La madre no lo dejó articular ni una sóla palabra, cortó la llamada tajante, sin siquiera dar alguna explicación, provocando que Taeyong se sintieran sumamente desconcertado.

Se acostó en la cama a meditar lo que había sucedido, mientras miraba el techo; "¿Debería ir por él a Tailandia?" era lo único que pasaba por su mente en ese momento, hasta que finalmente se dijo a sí mismo que debía creer en Ten, él dijo que regresaría y eso era lo único que importaba.

-Serán unas semanas largas- dijo en voz alta siendo escuchado por un Johnny que entraba a la habitación.

-¿Por qué serán las semanas largas?- dijo mientras entraba y miraba detenidamente la habitación en busca de Ten. -¿Y el enano?

-El chaparrito regresó a Tailandia, regresa en unas semanas- dijo estirando su brazo con la nota que había dejado Ten.

-¿Pero qué?- se asustó Johnny -es muy repentino.

-Hablé a casa de sus padres, son asuntos familiares no te preocupes- dió la información Taeyong, olvidando por completo que de cierta forma John era su enemigo.

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⏰ Última actualización: Jun 30, 2018 ⏰

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