Aventura
.
.
.En la época de Sora y compañía...
Natsu estaba bastante preocupado.
No encontraba a Sora por ningún lado, y eso era muy preocupante. La última vez que pasó eso, no era por nada bueno.
Normalmente, el pequeño castaño solía buscarlo y encontrarlo. Sin embargo, mucho tiempo había pasado desde la última vez que se cruzó con él...
Y lo que era peor, la casa estaba muy silenciosa. Aparte de los gritos que escuchó, y que no eran de niños, no había nada. Ni un solo ruido característico de los infantes...
Además, había visto a los Varia entrar, y por ende debería estar Akemi y Ame en la casa. Esos dos eran sinónimos de destrucción, pero nada había pasado. Ni siquiera había visto a Akira.
Enma había llegado, pues le había acariciado la cabeza, y estaba con Riku. Él era un buen amigo de Sora, pero no lo había visto desde que se fue con el pelirrojo.
Todo eso no le daba buena espina al león del cielo...
—Roll, ¿qué tal ha ido? —le dijo al erizo que también había estado buscando a los infantes.
—No los encuentro. A ninguno —negó—. Espero que a Hibird le haya ido mejor.
—La verdad es que no... —el canario se posó en el lomo de Natsu—. No ha habido manera de encontrar a ninguno.
—Esto me da mala espina... y además, siento que Tsuna ahora mismo está algo... enfermo —por la conexión con su dueño, Natsu sentía mareos y una pesadez en la cabeza increíble.
—¿Estás bien? —le preguntó Roll, y el leoncito asintió.
—Sí, no es nada, se pasará...
—Hay que seguir buscando a Sora, y a los demás también...
—A lo mejor Enzo sabe algo, no se suele separar de Riku —dijo Hibird.
—Yo iré a ver a Leon, a ver si sabe algo.
—De acuerdo, yo te acompaño, Natsu —le dijo Roll—. No tienes buen aspecto.
—No pasa nada, en serio, esto me suena haberlo sentido antes... —sonrió—. Mejor ve a ver a Uri, a lo mejor sabe algo.
—De acuerdo, pero cuídate —Natsu asintió, y los tres se separaron.
Mientras el león del cielo caminaba por la mansión, se topó con su castaño dueño pasando a través de los pasillos como si fuera un espía.
—¿Qué haces?
La pregunta sobresaltó a Tsuna, quien le miró con espanto.
—¡Natsu! No me asustes así.
—Deberías descansar. ¿Sabes lo mal que me estoy sintiendo? ¡Y encima tengo un hambre atroz!
—Si te doy de comer, ¿te callarás?
—Puede —el cielo suspiró y emitió de su anillo una llama naranja, que el animal tomó sin cesar.
—Para, me estoy quedando sin energía...
—Mejor, así duermes y me relajas —dijo, pero el castaño apartó la mano.
—No puedo dormir ahora, Sora ha desaparecido...
—¿Y estará en la cocina? —preguntó escéptico.
—No, solo iba a por un poco de comida... de repente me dio mucha hambre...

ESTÁS LEYENDO
Intertemporal
FanficCuando la Bazooka modificada por Giannini cae sobre Sora, un pequeño castaño de orbes azul grisáceo, es enviado al pasado repentinamente, sin saber cómo o cuándo podría volver. Claro que lo que tampoco sabía era que se encontraría con sus padres cu...