Me desperté de a poco por el gran dolor de estómago que tenía, ya que hacía bastante que no probaba un poco de comida. Estaba muriendo de hambre.
Cuando me despabilé por completo, pude notar que volví a estar en la misma y horrenda habitación que antes. Ya estaba empezando a darme por vencida, pensaba que nunca iba a lograr escapar de este lugar, pensaba que mis secuestradores iban a acabar con mi vida y que nunca iba a poder vengar a mis padres. Si nunca salía de aquí, no podría formar una familia, conseguir trabajo y mucho menos poder estudiar la carrera que me gustaba. Este iba a ser mi fin.
Por unos momentos me dije a mí misma que tendría que ser más positiva y luchar por salir, pero preferí ignorar eso.
Intenté levantarme de la cama en donde me encontraba, pero al segundo de pararme, volví a sentarme ya que el dolor que tenía en mi pie era muy fuerte y me estaba torturando. Al rato de volver a sentarme en la cama, me di cuenta que estaba en ropa interior. ¿En qué momento me había desvestido? En ese instante, recordé las palabras que me había dicho el rubio antes de quedar totalmente dormida.
“Pronto me las pagarás cuando despiertes”
¿Había hecho lo que realmente creía? ¿Él me había violado? Pequeñas lágrimas recorrieron mi rostro al haber pensado en ello, pero cuando comencé a oír el ruido de la puerta abrirse, rápidamente limpié aquellas lágrimas sin dejar rastro alguno de ellas, tomé un buzo que encontré al pie de la cama, éste me quedaba demasiado grande, lo suficiente como para taparme el trasero.
Como pude, fui saltando con un pie hasta el baño para esconderme, cerré la puerta y después de eso, sentí como se habría la otra abertura y unos pasos que se dirigían hacia donde yo estaba. Inmediatamente me metí en la ducha, cerré la cortina y me senté agarrándome las rodillas, rogaba porque no me encontrara.
Para mi mala suerte, aquella persona había entrado al lugar donde me encontraba, no tenía idea de quien era, pero al ver que corrió la cortina, pude ver que era Niall.
Tenía mucho miedo, estaba temblando. No sabía de lo que era capaz de hacer ahora.
Cuando miré al rubio, noté que él estaba con unos bóxer negros, que dejaba al descubierto su bien trabajado pecho, y todo despeinado. Me quedé observándolo unos cuantos segundos, estaba perdida y al parecer él lo notó, ya que llamo mi atención pasando varias veces su mano por delante de mi rostro, a los segundo habló.
- ¿Qué demonios haces aquí? ¿Intentabas escaparte de nuevo? – Preguntó exaltado
- Yo solo… yo… y – Tartamudeé, estaba nerviosa
- ¿Tu qué? ¿Acaso no te bastó con lo de hace un rato? – Volvió a preguntar
- ¿Qué has dicho? – Contesté enojada
- Vamos, ¿No lo recuerdas? ¿No recuerdas el momento en que nos unimos? ¿Cuándo gritabas mi nombre pidiendo más? – Me cuestionó, su mirada esta vez era diferente
- Entonces quiere decir que tú… tú me… – No podía pronunciar esa palabra
- Oh vamos muñeca, eso fue fantástico – Respondió con una gran sonrisa – Ahora sal de aquí, si no quieres otro castigo
Me había quedado helada. Niall me había violado. Lo único que me faltaba, un asqueroso, estúpido y cretino como él me había quitado mi virginidad. Estaba segura de que lo iba a matar, iba a hacer todo lo posible. Estas me las pagaría.
No sabía de donde iba a sacar fuerzas para levantarme y golpearlo, pero en algún momento lo haría.
Como pude, intenté levantarme, pero me fue imposible por mi maldito pie lastimado. Niall suspiró al notar que no podía caminar.
- A ver, ven aquí - Dijo
- Aléjate, no te me acerques – Le dije enojada
- Es que tú sola no puedes, no seas estúpida. Vas a estar un siglo para llegar hasta la cama – Contestó aún más enojado
No tenía otra alternativa, era dejar que me ayudara o intentar caminar por mi propia cuenta un largo rato. Acepté y él me ayudó a levantarme, me cargó en sus brazos y se dirigió a la habitación.
Me recostó sobre la cama y luego se puso a revisar mi pie. Cuando él puso una de sus suaves manos sobre mi pie, una corriente eléctrica pasó completamente por mi cuerpo.
El comenzó a mirar mi pie y negó con la cabeza, se levantó de la cama y se fue por la puerta, en menos de cinco minutos ya había regresado con un botiquín. Volvió a tomar mi pie, pero cuando lo hizo, yo volví a correrlo porque me dolía
- A ver, tráelo aquí – Dijo suspirando y haciendo señas con una de sus manos para que le acercara el pie
Hice lo que me pidió. Niall sacó una venda del botiquín y de a poco comenzó a colocarlo sobre el tobillo cuidadosamente. De vez en cuando soltaba uno que otro grito de dolor. Cuando ya estaba terminando, me dediqué a observarlo, sinceramente, aquella imagen que mis ojos estaban presenciando era demasiado tierna. Me perdí mirándolo hasta que él me distrajo cuando me habló.
- Terminé. Ahora no podrás caminar por un tiempo – Dijo mirándome fijamente mientras hacía una mueca
- No podré escaparme – Bufé en voz baja. Pero él al parecer escuchó ya que su cara cambió drásticamente
- Exacto, no podrás escaparte por un largo tiempo – Respondió – Además, si lo haces, te sucederá lo mismo que hace un rato – Sentenció
- ¡Eres un asqueroso! Maldito cerdo ¡Aléjate de mí! – Grité lanzándole una de las almohadas que tenía cerca – Vete, quiero estar sola – Dije rompiendo en llanto
Niall hizo lo que le pedí sin decir alguna palabra e ignorándome completamente por mi llanto, pero antes de que él terminara de irse, mi estómago comenzó a rugir pidiendo comida. Él se percató del ruido y se fue sin acotar nada.
Luego de unos 10 minutos él regresó con un plato entre sus manos, a lo lejos vi que eran dos porciones de pizza.
- Toma, come – Dijo alcanzándome el plato de comida, pero no se lo recibí – Vamos, agárralo – No respondí. Me di la vuelta mirando la pared, esperé a que se fuera.
No iba a comer lo que me había dejado, no confiaba en él después de lo que había hecho. Vaya a saber lo que le podría haber echado a las porciones. Prefería no comer aunque me estaba muriendo de hambre.
Luego de unos minutos, al estar sola, me comencé a aburrir, entonces me puse a idear algún plan para que, después de que se me cure el pie, poder escaparme.
Me pasé un largo rato pensando y no se me ocurría nada, hasta que en un momento… ¡Bingo! Ya tenía planeada una fantástica idea que la terminé de planificar en aproximadamente dos horas.
La cerradura de la puerta comenzó a hacer ruido, supuse que alguien quería entrar. Ese “alguien” era un chico morocho ojos miel. Tenía una especie de vendaje en su cabeza, y al ver que ese chico se me hacía conocido, supe que era aquel que le había pegado con el paraguas.
Él comenzó a acercarse hacia mí, yo me corrí más. Tenía miedo de lo que podría llegar a hacer.
- Tranquila, no te voy a hacer nada – Dijo mientras me miraba con una amplia sonrisa. Luego miró el plato de comida que había dejado Niall – Veo que no has comido nada – Yo negué con la cabeza
- Tampoco comeré, no me fio de ustedes – Contesté fría
- Vamos, tienes que comer algo – Dijo
- No quiero, igual, se me fue el apetito – Mentí, moría de hambre - ¿Cómo te llamas? – Cambié de tema
- Zayn, el chico más sexy del planeta – Dijo giñando un ojo, yo reí por su comentario
- ¿Y entonces porqué estas aquí? ¿No deberías estar en tapas de revistas y modelando? – Pregunté bromeando. Él rió
- Veras, mi amigo Niall, - Cambió de tema, se puso serio y se sentó en el borde de la cama - le pasaron muchas cosas hace poco. ¿Quieres saber? – Preguntó igual de serio. Yo solo asentí.
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INSTINTO Niall Horan & Tu
Fanfic_____(Tn) Tendra Que Luchar Para Poder Mantenerse Viva Y Poder Vengarse Por La Muerte De Sus Padres, Pero Ahora Es Cuando Le Llego El Amor. Al Enamorase ¿Ella Podra Cumplir Su Venganza Y Matar Al Hombre Que Ama? O ¿Perdonara Al Asesino De Sus Padre...
