Mientras caminaba me iba regañando a mí misma.
>Casi matas a dos personas. Casi matas a dos personas. Casi matas a dos personas< Me reprochaba mi interior. Cada vez que esas palabras vagaban por mi mente era como su una daga se me clavara un millón de veces en el corazón.
Me sentía como una asesina, todo porque casi sucede una desgracia, la cual estoy agradecida de que no haya sucedido.
¿Por qué todo me sale mal? ¿Por qué todo sale como nunca lo espero? ¿Por qué? Me preguntaba una y otra vez.
Las lágrimas recorrían mis mejillas sin cesar. Dios, ¿qué he hecho para merecer esto? Primero mis padres, luego la pelea con Niall, Mike y ahora esto. Sin duda, mi destino era sufrir.
Sin darme cuenta, por lo distraída que iba, choqué con alguien. Levanté mi mirada y me encontré con un chico de no más de 20 años, pelo cobrizo y unos hermosos ojos color cielo. Sin duda era un chico guapo. >¿Pero qué cosas dices ____?< De repente, se me vino a la memoria “Sólo se me escapó uno” ¿Y si era el chico que tenía en frente? Dios mío, ¿por qué los chicos más lindos tienen que ser peligrosos? ¿Por qué? >Vamos _____, deja de pensar en eso y escapa< Me reproché.
Sentí como la persona que estaba en frente mío apoyó su mano en mi hombro derecho. Eso hizo que volviera al mundo real y saliera de mis pensamientos. Como respuesta a su acto, me alejé, provocando una cara de confusión en aquel chico. Si realmente era él el que había escapado de las manos de Niall, tenía que salir corriendo.
- ¿Estás bien? – Me preguntó al ver mi reacción. No contesté. Sólo atiné a mirar sus ojos azules claros, los cuales me hicieron acordar a mi rubio. Automáticamente sacudí mi cabeza por aquel pensamiento. – Ey, ¿estás bien? – Preguntó nuevamente. Volví a mirar a los ojos del chico. Sin duda, esos ojos me trasmitían confianza, que no me haría daño. Pero tampoco me podía fiar por mi instinto. Asentí algo temerosa - ¿Qué haces por aquí? A estas horas – Preguntó.
No me había dado cuenta. Ya era de noche, el tiempo se me había pasado volando. Empecé a mirar para todos lados y el lugar no se me hacía conocido para nada, pero mi mirada se detuvo en un camino dónde se escuchaba el hermoso ruido de una cascada caer. El chico empezó a hablarme, pero no le tomaba atención. Fui dirigiéndome por ese camino. Él pareció notar que no le prestaba atención y dejó de hablarme.
- ¿A dónde te diriges? – Me preguntó al ver que yo solo me atinaba a ir a una sola dirección. No contesté, seguí avanzando sacando algunas ramas que evitaban que siguiera mi camino.
Luego de caminar unos 10 minutos, mis ojos no podían creer lo que se encontraba al frente de ellos. Era una hermosa cascada pero no tan grande, tampoco era chica. Desembocaba en un pequeño lago donde había un muelle. Arriba de la cascada residían unos árboles a los costados dejando ver una deslumbrante luna llena. Lo hacía ver hermoso. Sin duda.
Volteé mi mirada para encontrarme con un banco que estaba justo en frente de toda esta maravilla. Tenía un pequeño caminito hacia este con una especie de flor muy hermosa, como si todo esto estuviera preparado para alguien.
- ¡Es hermoso! – Hablé asombrada
- Vaya que si lo es – Giré a verlo y se encontraba de la misma forma que yo. Asombrado por lo que veía. Reí al verlo así. Él me miró con el ceño fruncido y eso me causó más gracia - ¿De qué te ríes? ¿Tengo algo en la cara? – Preguntó tocándose el rostro. Volví a reír. Él sonrío.
- Lo lamento – Dije entre risas – No, no tienes nada. Sólo me causó gracia tú cara al ver todo esto – Señalé el lugar
- Pues, porque no has visto la tuya – Sonrío y automáticamente me sonrojé. Este río contagiándome - Por cierto, me llamo Ross – Dijo estirando su mano
- _____ - Contesté yo estirando la mano
- ¿Qué hacías por aquí a estas horas? – Preguntó curioso
- Digamos que salí a tomar aire sin rumbo alguno – Dije explicando mientras nos sentábamos en la banca – Y me tropecé contigo – Sonreí - ¿Tú?
- Salí a conocer el lugar, también sin rumbo alguno – Dijo – Vine por un tiempo a la casa de mi abuela Stella - ¿Stella? ¿Acaso no era la señora que nos alojó a Niall y a mí en su casa?
- Stella – Dije en voz alta. Cuando me percaté de lo que había dicho, volteé a ver al castaño, este me miraba con una cara de confusión
- ¿La conoces? – Me preguntó
- Creo que sí – Dije colocando mi mano debajo de mi pera, obteniendo así una cara pensativa – Pero no estoy segura – Dije – ¿Puede que viva cerca de un bosque con su esposo Antonio? – Pregunté esperando su respuesta. Su expresión de asombro me lo dijo todo, estaba en lo cierto. Aquella señora y su esposo eran sus abuelos.
- Vaya que mundo tan pequeño – Citó – Aun no puedo creer que conoces a mi abuelo – Dijo manteniendo su asombro – Cuéntame
- Con un amigo nos perdimos y la única casa que encontramos fue la de tu abuela, ella nos acogió – Reí ante lo que había dicho… “Con un amigo” – De verdad es una señora muy amable. Cuando nos volvíamos me dijo que la fuera a visitar. Pero no he tenido tiempo – Me abracé. El frío estaba causando efecto en mí – Me siento culpable por no haber ido todavía – Acto seguido sentí como mis hombros eran cubiertos por una campera negra. Miré a Ross – Oh no Ross, quédatela. No tengo frío, estoy bien – Hablé al ver que este sólo se encontraba con una musculosa, haciéndole resaltar sus fuertes brazos. Empecé a sacarme su campera de encima para tendérsela a él. En seguida empecé a tiritar, hacía mucho frío. Él me miró de mala gana - ¿Soy muy pésima mintiendo verdad? – Pregunté sabiendo ya la respuesta. Este asintió y yo suspiré-.
- Ven – Dijo abriendo sus brazos para calentarme más. Acepté con gusto. Ambos nos calentábamos.
Pasamos el rato entre charlas y risas, sin duda Ross era muy malo contando chistes. Sin pensarlo, me acordé de Lou, él era igual. A pesar de que los chistes eran malos, reías por eso.
Me contó que tenía una hermana muy adorable y que vendría dentro de una semana. También que tenía un perro llamado Spoki-Doo, vaya nombre para un perro. Lo había elegido su hermana, así que era razonable.
Su escuela era la típica de ricachones y no dudaba de que él fuera uno de los chicos populares, su belleza de hombre lo delataba. > ¿En qué cosas piensas ____? Basta < Me regañé.
Seguimos hablando sobre nosotros, hasta que nos invadió un silencio, no de esos incómodos, si no de los que no es necesario hablar. Estábamos observando la hermosa luna, mientras el ruido del agua al caer por la pequeña cascada invadía nuestros oídos. Sin darme cuenta, la hora se había pasado volando y ya era hora de regresar.
- Ross – Lo llamé, pero él estaba tan absorbido por sus pensamientos que ni me escuchó – Ross – Volví a llamar. Aunque seguía sin escucharme - ¡Ross! – Grité. Definitivamente eso si funcionaba. Él me miró con el ceño fruncido - ¿Tienes hora? – Pregunté. Sacó su celular del bolsillo de su pantalón.
- Las 3 am – Dijo mientras volvía a guardar el aparato. Procesé la información recibida. Bien, Ross había dicho que eran las 3 am. ¡Perfecto! Los chicos iban a matarme.
- Las 3 am – Volví a repetir - ¡Dios mío! Me tengo que ir –Dije levantándome y yéndome por el sendero
- ¡Espera! – Gritó Ross mientras corría detrás de mí.
Llegué al lugar en donde me había cruzado con Ross y paré en seco. De verdad no sabía dónde estaba parada. Eso me pasaba por ser una tonta y realmente distraída.
Sentí como Ross colocaba su mano en mi hombro izquierdo.
- No te dejaré ir sola a esta hora de la noche – Dijo él con tono sobreprotector
- No te preocupes, estaré bien – Mencioné trasmitiendo confianza
- Ni de coña – Dijo elevando un poco su tono de voz – Te acompaño.
ESTÁS LEYENDO
INSTINTO Niall Horan & Tu
Fanfiction_____(Tn) Tendra Que Luchar Para Poder Mantenerse Viva Y Poder Vengarse Por La Muerte De Sus Padres, Pero Ahora Es Cuando Le Llego El Amor. Al Enamorase ¿Ella Podra Cumplir Su Venganza Y Matar Al Hombre Que Ama? O ¿Perdonara Al Asesino De Sus Padre...
