CAPITULO 18

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*Narras Tú*

No iba a pensarlo dos veces, cuando Zayn me dijo que corriera, sabía que las cosas se iban a poner feas, así que le hice caso y corrí hasta perder de vista aquella cabaña.

Mientras corría lo más rápido que podía, era inevitable tropezarse con las ramas que yacían por todo el bosque, pero como pude, alcancé a llegar al lago de todas las veces anteriores.

Me detuve a descansar un rato al lado de aquel lago, necesitaba componer energías ya que no era tan cerca como pensaba, además mis pies dolían muchísimo por todos los raspones que tenía.

Los minutos pasaban y no me percaté de que alguien podría venir a buscarme, seguramente que ese alguien sería Niall ya que querría vengarse, así que comencé a caminar a las orillas del lago. 

La suerte no estaba de mi dalo esta vez, escuché como alguien me llamaba, rápidamente reconocí esa voz, era el rubio. Comencé a correr nuevamente tratando de esquivar todo obstáculo frente mío. No paré de correr hasta que llegué a un muelle y me senté en su orilla, extraño, nunca lo había visto, tal vez porque nunca había corrido tanto las veces anteriores.

No me había dado cuenta antes, pensé que él ya me había perdido, pero el rubio estaba detrás de mí, no tenía escapatoria alguna y lo sabía.

Intenté volver a escapar, pero la lastimadura bastante grande que tenía en mi pie me lo impedía, seguramente me había lastimado con algo que estaba tirado en el bosque, ya que había mucha sangre en mi lastimadura y ardía.

El rubio se reía, había logrado lo que él quería, atraparme.

- No tienes escapatoria princesa, date por vencida - Articuló él acercándose a dónde yo estaba parada. Él caminaba a paso lento y se detuvo a unos cuantos metros. Cada vez que Niall avanzaba un paso, yo retrocedía uno – Veo que has logrado tu objetivo. Debo admitir que fue un maravilloso plan. Nunca me lo hubiese imaginado – Sonreí orgullosa por su comentario, pero al instante, esa sonrisa se esfumó cuando él volvió a hablar – Pero es hora… - Niall seguía avanzando y yo retrocediendo - … De que pagues tu… - No pude terminar de escuchar, ya que me había caído al lago, él tenía todo planeado.

Me había olvidado completamente de que estaba en el muelle, estaba tan concentrada en lo que hacía y decía el rubio que no me había percatado. Intenté nadar y salir a la superficie, pero mi pie me lo impedía además de que no sabía nadar en lo absoluto.

Podía ver como Niall se reía de como trataba de mantenerme a flote, pero esa sonrisa se borró cuando comenzó a notar que realmente me estaba ahogando.

Él se sacó su remera rápidamente y se lanzó al agua buscándome, cuando me halló, me tomó de la cintura haciendo que pudiese respirar bien y que no me volviese a hundir. Tomé una fuerte bocanada de aire y posé mis brazos en el cuello de Niall, ya que no sabía nadar y porque no tenía más fuerzas para sostenerme por mi propia cuenta. 

Había un gran silencio, algo incómodo. Lo único que se podía escuchar, era la respiración agitada de ambos.

Me perdí en la mirada azul de Niall, una mirada sumamente hermosa, que con la luz de la luna que nos reflejaba, era aún más bella. Nuestras frentes estaban unidas y nuestras miradas estaban conectadas entre sí. Sin darme cuenta, estábamos tan cerca que nuestros labios se rosaron. Rápidamente me aleje de él, haciendo que me soltara para poder ir a la orilla del muelle por mi propia cuenta, pero me había olvidado de dos pequeños problemas, no sabía nadar y mi pie estaba lastimado.

Empecé a patalear tratando de mantenerme a flote, pero era imposible. Niall se reía de mi manera de intentar salir, pero igualmente me volvió a agarrar de la cintura, esta vez llevándome hasta la orilla del muelle.

Una vez que estábamos fuera del agua, yo me quedé sentada en la orilla ya que no podía caminar. El rubio se alejaba de mí sin darse cuenta que yo no lo seguía, cuando se percató de ello, volteó a mirarme, con una mirada nada agradable. Al parecer ya estaba cansado de todos los problemas que le traía, igualmente, cuando observó el estado de pie, se sorprendió y caminó hasta donde me encontraba.

Él me cargó en sus brazos sin decir nada y comenzó a caminar en dirección a la cabaña. 

A lo largo de unos minutos, pude notar que Niall estaba algo desorientado y al parecer la oscuridad, que apenas era iluminada por la luna, no le ayudaba mucho que digamos.

La temperatura estaba bastante baja y con mi ropa mojada me hacía muchísimo frío. Niall al parecer se percató de ello, ya que mi cuerpo tiritaba, y de la nada me bajó de sus brazos.

- Sácate la ropa – Dijo el rubio serio. 

- ¿Qué? – Pregunté exaltada

- Que te saques la ropa – Repitió con el mismo tono de voz que antes

- No lo voy a hacer – Contesté decidida 

- ¡QUE LO HAGAS! – Gritó al borde de estallar. No quería desvestirme al frente de él, pero tampoco quería que se enojara más de lo que ya estaba. No tenía más remedio que hacerlo.

Hice lo que él me pidió. Me saqué la remera y el short que llevaba puesto y los dejé sobre la tierra de aquel bosque, el frío aumentó y no sentía mis manos ni mis pies. 

Niall se quedó observándome un rato, pero al ver que el frío aumentaba, reaccionó y se sacó su remera para luego entregármela. Sin dudarlo me la puse y él me volvió a cargar para luego seguir caminando.

Debo admitir que el rubio tenía un gran cuerpo trabajado y no pude evitar observarlo antes de que él me cargara nuevamente.

Seguimos caminando un buen rato, pude notar que Niall estaba perdido y no se animaba a decírmelo.

- ¿Hacia dónde vamos? – Le pregunté mirándolo fijamente a los ojos

- Cállate y no hagas preguntas – Contestó más serio y enojado que antes.

INSTINTO Niall Horan & TuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora